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miércoles, 17 de noviembre de 2010

Prosofagia nº 10 - Octubre 2010


Con un poquitín de retraso por mi parte, de nuevo os recomiendo echar un vistazo a esta revista (disponible en PDF y online, de forma gratuita).
Interesantes noticias, artículos, entrevistas... todo ello con unas fotografías elegantes y con un diseño y un acabado profesional al 100%.
Yo siempre encuentro algo que me engancha y al final a cabo leyéndola enterita :)

Un aplauso por tan formidable trabajo, chicos.

miércoles, 30 de junio de 2010

Prosofagia nº8 - Junio 2010


Un nuevo número de esta fantástica revista, y van ocho.
En esta tirada vamos a encontrar algunos datos y entrevistas muy interesantes sobre la situación editorial (orientado a escritores noveles) y las agencias.
Además, como siempre, entrevistas a escritores, artículos y alguna noticia de interés. Todo ello con una presentación impecable, soberbia diría yo.

Felicidades, chicos. De nuevo un excelente trabajo.

miércoles, 28 de abril de 2010

Sobre circo e infancia

Hace muchos años, tantos que el gordo posadero era un crío y estaba delgadín, teníamos en casa una broma recurrente que mis hermanos pequeños utilizaban a menudo con la intención de hacerme rabiar.
Las criaturitas, inocentillos, intentaban picarme diciendo que Teresa Rabal era mi novia. Claro, cada uno apuntaba a lo que conocía, y ellos, canijos canijos canijos pues conocían lo que oían por la radio o la tele (en aquellos programas infantiles ya desaparecidos).
No me molestaba. Ni mucho ni poco, pero a ellos les hacía una gracia que no veas. Aún se ríen (¡pero que ya no sois unos canijos!).

Os cuento esto porque ha llegado junto al Buen Pozo Sediento el circo de Teresa Rabal y cada vez que oigo o veo a esta estupenda mujer, me acuerdo de aquello...

Me gustaría resaltar dos perlas, dos verdades como dos templos:
"P: ¿Y por qué un circo sin animales?
R: Porque pensamos que los animales deben estar libres, en su medio ambiente, no enjaulados. Aunque en los circos de hoy en día están muy bien cuidados, pienso que es algo antinatural"
[...]
"P: ¿Y cómo ha cambiado la infancia desde que comenzó a trabajar con niños hasta la actualidad?
R: Los niños de hoy en día tiene muchos más medios a su alcance para divertirse, pero siguen siendo niños. Cuando les tocas la fibra sale su lado infantil a relucir y eso no ha cambiado. Lo que hay que hacer es conservar la infancia, protegerla, no hacer a los niños adultos demasiado pronto, porque ellos necesitan jugar y divertirse, necesitan vivir su infancia."
No puedo estar más de acuerdo con mi novia infantil. En las dos cosas.
Si queréis, podéis pasaros por la entrevista en el enlace de arriba, es muy cortita.

miércoles, 21 de abril de 2010

Prosofagia nº7 - Abril 2010


Con abril llega el nuevo número de la revista Prosofagia.
Vuelven a sorprender con una esmerada, y preciosa, presentación gráfica, acompañando a estupendos artículos, entrevistas, comentarios, etc.
Cumplen un año, lo que dice mucho de las ganas e ilusión del equipo que hace esta publicación.
Desde El Buen Pozo Sediento: un brindis por ese añito. ¡Aupa!

martes, 2 de marzo de 2010

Prosofagia nº6 - Febrero 2010


Prosofagia lanzó el pasado febrero un nuevo número, el sexto ejemplar.
Como ando con la cabeza metida en otros asuntos (y me temo que hasta julio va a ser así), se me pasó en su día subir la recomendación.

De nuevo, los contenidos nos sorprenden con una estupenda entrevista a Ana María Matute, obra de Montse de Paz (Elisabet en la red) y con varios cuentos y poesías, algunos realmente hermosos (aún no he leído todos, pero todo se andará).

Ale, a ser buenos.

viernes, 15 de enero de 2010

Entrevista en "Párrafos perturbados"

Escribo esto con una sonrisa en la boca, como un bobo.
Estoy casi emocionado. Casi, que los rudos bárbaros no lloran y este posadero fue rudo y bárbaro; hace mucho, pero lo fue.
La petición me llegó muy de sorpresa, hace no mucho.
Y la verdad es que casi me había olvidado de ello... hasta que hoy leo mi nombre y veo la entrevista que Rafael me realiza en sus "Párrafos perturbados".
Rafael González López es uno de esos compadres digitales que uno hace por determinados portales literarios, otro cuentista con inquietudes, que le gusta escribir y que puede que algún día sea bendecido por una condescendiente sonrisa de Crom, allá sentado en lo alto de su montaña... y logre publicar en este complicado mundo editorial. Tal vez.
Sé que no es la cadena Ser, ni El País digital... pero esta entrevista me ha encantado y siempre será la primera, con un valor infinitamente superior a cualquiera que en el futuro puedan hacerme (si llega el caso, claro, jeje).
Gracias, amigo.

Puedes leer la entrevista pinchando aquí.


lunes, 23 de noviembre de 2009

Lo que de verdad importa

Leo en una interesante y brevísima entrevista en El Norte de Castilla:
"Un niño del Congo prefiere un año de cole a una comida".

A veces perdemos la perspectiva de lo verdaderamente importante y creemos que nuestros problemas son gravísimos. Si nos parásemos a pensar en todo lo que tenemos, si durante unos minutos, unos segundos tan solo, reflexionásemos sobre lo que verdaderamente importa... todo sería muy diferente.
El entrevistado, un sacerdote congoleño, se considera afortunado por dos motivos: por haber tenido la oportunidad de cursar estudios superiores y por haber superado los cinco años de edad.
Perdemos el norte muy a menudo. Lo que de verdad importa casi nunca es lo que más nos importa...
No os perdáis la entrevista, solo os llevará dos minutos de vuestro preciado tiempo.

martes, 10 de noviembre de 2009

Relatos varios y la herencia medieval

Hace días que no paso por aquí. Desde la fiesta de cumpleaños.

Hay asuntos varios que me tienen atareado, como la votación de un antes adormecido y ahora efervescente TDL 8 de Sedice.com.

Es curioso leer, cómo con la única condición de dos temas, cincuenta y tres personas hacen cincuenta y tres relatos diferentes. Pero es más curioso ver cómo algunos coinciden casi en títulos o incluso en enfoques del relato. Eso sin conocerse ni saber lo que hace ninguno de los rivales.

Me que da una tanda de dieciséis relatos y acabo de valorar todos... Este año lo han puesto difícil, pues no sólo hay que escoger los mejores, sino que hay que ordenar y puntuar TODOS. Un auténtico encaje de bolillos.

Por otra parte, estoy corrigiendo la primera parte de la versión inicial del primer borrador del manuscrito de la novela en la que estoy trabajando. Es solo un esbozo, de setenta folios, pero quiero leerlo en papel y ver si funciona o no, si creo que voy por buen camino... Aún es pronto para dejarlo en manos de nadie, espero tener el manuscrito acabado allá por semana santa. Ya veremos.

Por otro lado, os dejo un enlace de una interesante entrevista a Claudia Casanova. Me entra la risa cuando oigo hablar de inmigrantes y de "nosotros los de aquí". En fin, que es algo que si no te lo inculcan de pequeñito, luego es muy difícil de comprender. No os la perdáis.

Saludines todos los que os pasasteis por la fiesta :)

jueves, 2 de abril de 2009

Entrevistando a... Roque Pérez Prados


Hace ya un tiempo que venía observando ciertos detalles sospechosos en la bodega de El Buen Pozo Sediento. Desaparecían botellas: hoy un mosto joven, mañana un gran reserva. Faltaban algunos chorizos, algún paquete de azúcar… Ratones no podían ser. Que yo sepa no saben descorchar botellas y no hacen ascos a la tripa del chorizo.
Me propuse averiguar qué es lo que pasaba y vigilé los movimientos de todas las camareras y sirvientes de la posada. No obtuve resultado alguno. Ellos no metían mano en mi bodega.
Y así estuve el último mes, quebrándome la cabeza y viendo cómo seguían apareciendo algunas botellas de mi mejor caldo vacías y cómo faltaban chorizos de las sartas.
Fue por casualidad que descubrí lo que realmente pasaba. Qué curioso. Aparecía cuando la posada estaba llena de clientes y desaparecía durante un ratito, siempre antes de cerrar. Pero nunca le veía entrar o salir de la sala.
Observé cuidadoso, medio escondido entre la cocina y la despensa. Era sigiloso y se movía con cautela. Cuando nadie miraba, se iba acercando a la bajada de la bodega y ¡zas! desaparecía dentro.
Decidido a darle un escarmiento, cogí el cuchillo de trinchar la carne y me encaminé a la bodega, a oscuras. Debo confesar que no fue una idea muy brillante, sino más bien oscura y desatinada. Por la falta de luz y el nerviosismo, esbaré y caí todo lo largo que soy hasta la bodega, midiendo el ancho de cada escalón bien con la espalda bien con las posaderas. El trastazo me dejó sin respiración, sin habla, tendido en el húmedo suelo y puedo decir que por fortuna el cuchillo trinchador desapareció de mi mano y no fue a parar a ningún sitio inconveniente.
Entre el jaleo de la posada y lo débil de mi voz, nadie acudió a mis llamadas de auxilio. Sólo él. Se delataba, pero habiendo visto el tremendo porrazo que soportaron mis costillas no pudo dejar de acercarse a ayudarme.
Y para colmo alguien cerró la puerta de la bodega de un portazo. Ahora sí que esta apañado.
Pasamos casi toda la noche allí encerrados. Mientras yo recuperaba el resuello, él me contó parte de su vida y de cómo bajaba al sótano en mi posada…

¿Roque o Dorian?
Roque, por supuesto. Dorian es sólo un nick.

¿Por qué elegiste Dorian?
Me recuerda al gran libro de Oscar Wilde: “El retrato de Dorian Gray”. Evoca misterio y romanticismo.

Háblanos de “Veinte maneras de bajar al sótano”.
Es una propuesta que hago al lector para que baje conmigo las escaleras de su propio sótano, pues todos tenemos un sótano oscuro y olvidado mucho más cerca de lo que pensamos. Es el lugar donde escondemos aquello que no nos gusta, nuestros miedos, fobias, en definitiva, todo aquello que no queremos tener junto a nosotros a la luz del día. En la introducción explico que yo voy a desnudar mis propios miedos y animo al lector a que haga lo propio con los suyos, nos daremos la mano y bajaremos juntos las escaleras hasta encontrarnos de frente con los temores ocultos en la oscuridad. En un viaje a través de veinte relatos de miedo psicológico, el lector encontrará la oportunidad de identificarse con alguno o algunos de ellos porque, en definitiva, todos los temores son de alguna manera comunes al ser humano. He tratado de plasmar miedos clásicos como el miedo a la muerte, a la oscuridad, a lo desconocido junto con miedos más modernos como el miedo a la carretera, a las operaciones quirúrgicas, a la violencia de género...

¿A qué público va dirigida?
Recomiendo su lectura a todo tipo de público porque el miedo es un factor común al ser humano que nos hace evolucionar si se afronta para superar nuestras inseguridades. Gustará a los aficionados al género de terror pero también hago un guiño a todos aquellos que se acercan con recelo a las páginas para ver si sale un monstruo de ellas y los engulle. Intento huir de cualquier tipo de recreación del horror y me quedo con el miedo como emoción. Para todos los públicos.

¿Te ha costado mucho lograr su publicación?
Lo que más me ha costado es escribirlo, pues ha sido una tarea de años. Cuando el trabajo está acabado hay que moverse para ofrecerlo a las editoriales. La verdad es que he conocido por el camino a muchos amigos que me han ayudado en momentos puntuales y a todos ellos les debo, en parte, la publicación de mi libro.

¿Qué tal acogida tiene un libro de relatos como éste?
La verdad es que no me esperaba que atrajese a un público tan variado, desde gente muy joven hasta ancianos, desde ávidos lectores hasta personas que abrían (y terminaban) un libro por primera vez. Según me comentan, gusta mucho el que puedan leer el libro a su aire, pues eso es una de las ventajas que tienen los relatos: empiezas a leerlos sin requerir un orden determinado y normalmente se acaban de un tirón.

¿Dónde lo podemos encontrar?
Se está comenzando a distribuir por todas las librerías, pero de momento está seguro en las librerías de Alicante: 80 Mundos (http://www.80mundos.com/), Ateneo y FNAC

¿Qué tal las presentaciones que has hecho recientemente?
La primera presentación la hice el 2-12-08 en la librería 80 Mundos de Alicante, me introdujeron mis amigos Mariano Sánchez Soler, escritor y periodista, y Jose Luis Ferris, director de publicaciones del Instituto Juan Gil Albert (editor del libro). Hubo una repercusión importante en los medios de comunicación, con noticias en prensa (Información, La verdad, El País...) y entrevistas en radio (Cope, Ser y Onda Cero). Acudieron unas 80 personas, que para ser una ópera prima no está nada mal. Algunos días más tarde, me invitaron Guardamar del Segura (Provincia de Alicante) para hacer la presentación en la Biblioteca Municipal, acompañado de mi amigo Mariano y la concejala de Cultura Sabrina Amorós. Llenamos el salón de actos con más de 20 personas y pasamos una velada muy agradable en compañía de amigos. Allí me hicieron la primera entrevista televisiva para la Televisión de Guardamar. Finalmente el 12-2-09 presentamos en la FNAC de Alicante, acompañado por mi antigua profesora de literatura del instituto, María Bárcena. Acudieron 50 personas y disfrutamos durante un buen rato con las palabras de María, cargadas de emoción y saber. Fue muy entrañable, pues se acercó mucha gente a la que yo no conocía de nada y que les atraía mi libro, ese es el milagro de la literatura. Ahora tengo pendiente una presentación en mi antiguo instituto de bachillerato Francisco Figueras Pacheco, de Alicante y posiblemente salga alguna más. Como puedes ver, estoy disfrutando de lo lindo mientras promociono mi libro y conozco nuevos amigos.

¿Qué has escrito últimamente y en qué estás trabajando ahora?
El pasado día 2-3-09 presentamos entre varios autores el libro “Cuentos a quemarropa” en el que yo tengo el honor de participar con un relato: “Mi nombre es Penélope”. Actualmente escribo, cuando mi trabajo como optometrista me lo permite, mi primera novela. Es una labor muy diferente de la escritura de un libro de relatos. Hay que coordinar muy bien los engranajes para que todo funcione a la perfección. ¡Una verdadera carrera de fondo! Espero que el resultado guste a los lectores.

Eres "Diploma en Novela Negra" por la Universidad de Alicante… ¿qué es esa titulación? ¿En qué consisten esos estudios?
Es un curso que imparte Mariano Sánchez Soler desde hace varios años en la Universidad de Alicante. Trata de la historia del género negro, sus técnicas, sus autores, las grandes obras. Se realiza un análisis de las claves del género así como las técnicas de escritura que se pueden extrapolar a cualquier otro tipo de narrativa. Comienza en Marzo y finaliza en el mes de Mayo con la celebración del “Mayo Negro”, un acontecimiento en el que puedes conocer a grandes autores, españoles y extranjeros, que acuden a Alicante para impartir charlas sobre su obra. Es una experiencia muy recomendable y que significó un antes y un después en mi vida literaria.

Has participado en cursos literarios como el “Curso de Narrativa”, organizado por la asociación de libreros de Alicante, y en el “Taller de escritura: el método”. ¿Se forman escritores en este tipo de cursos o los que ya lo son (o quieren serlo) aprenden técnicas para encauzar su caudal creativo?
Es imposible que una persona se forme como escritor si no se ve atraído por la llamada de la literatura, por el afán de contar historias. Si esa pulsión existe en ti, pero no sabes cómo encauzarla, si buscas algo más que relatar para que te lean tu familia y amigos, entonces los cursos de escritura se convierten en una fabulosa herramienta donde aprender la técnica y las claves del proceso de escritura. De todas formas, el estilo narrativo, la voz auténtica del escritor, debes buscarla en tu interior. Se ve forjada por tu personalidad, por tus vivencias, y eso no te lo va a enseñar nadie.

¿Qué has aprendido en ellos?
Lo primero que aprendí es que, como la vida es un continuo aprendizaje en todos los aspectos, también hablando del hecho literario, nunca se sabe lo suficiente. Aquí se trata de ser consciente de tus limitaciones como escritor y de tener la capacidad para afrontarlas. Si consigues vencer el reto progresas hasta otro punto en que te vuelves a plantear interrogantes. Yo he aprendido a mejorar mi prosa en cuanto a fluidez, a tener claro qué es lo quiero transmitir a los lectores, a estructurar bien mis trabajos, a construir personajes interesantes, a comunicar emociones, lo cual se ha transformado en mi santo y seña como escritor. En definitiva, el aprender a narrar historias me ha ayudado a comprender mejor la vida.

¿Recomiendas participar en este tipo de iniciativas?
Por supuesto. Todo escritor joven que se asoma al desfiladero de la narrativa debería dominar la técnica para que esta le sirva como paracaídas en un hipotético salto al vacío. Y si no eres joven, siempre vas a aprender algo que te enriquezca. Merece la pena la experiencia.

Según las últimas estadísticas, el índice de lectura infantil es elevado, pero se ve reducido al llegar a los 13-14 años. ¿Deja de interesar la lectura a los adolescentes?
Más bien diría que hay asuntos que comienzan a interesar más a los jóvenes, como los amigos, el sexo opuesto etc. Cuando las hormonas comienzan su revolución no hay nada que las pare. Hablamos de nuevas formas de disfrutar el tiempo libre, también del impacto de las nuevas tecnologías, la música, los videojuegos, internet, los chats. Es curioso cómo los adolescentes incluso dejan de ver la televisión. Pero lo más importante es que siempre haya libros en casa. Son amigos silenciosos que no se quejan si uno los abandona en una esquina y están ahí cuando necesitamos compañía.

¿Tú que entiendes de marketing y de publicidad, qué crees que podemos hacer para fomentar la lectura de los chavales?
Ante todo predicar con el ejemplo. De nada sirve si aconsejamos leer a los chavales y luego nosotros huimos de los libros. Pienso que no hay que agobiar a la gente joven porque si eso ocurriera, reaccionarían de manera opuesta a la deseada. Como he dicho antes, que los chavales vean libros en casa, que lean con sus padres, que sientan el torrente de imaginación que escapa de esas páginas abiertas, que sueñen con historias fantásticas. Si es necesario, comenzar con libros ilustrados o cómics para dar el salto más adelante hacia libros con mayor densidad de texto.

¿Cuántas horas le echas escribiendo al día?
No tengo un horario fijo, porque yo vivo de mi trabajo como óptico-optometrista. Esta tarea me demanda gran cantidad de tiempo y esfuerzo, de tal manera que tengo que escribir robándole horas al sueño. Soy bastante irregular y no tengo un número de horas, más bien me marco objetivos por semanas o meses (escribir x hojas, o x capítulos)

¿Corriges o reescribes mucho lo que escribes?
Lo justo para que el trabajo avance. Normalmente hago una primera escritura de un capítulo que voy revisando cada día conforme retomo el trabajo de ese mismo capítulo. Después lo dejo reposar y vuelvo a él cuando he terminado el conjunto. Hago un repaso general y vuelvo a dejar madurar el trabajo un tiempo hasta que abordo una corrección general.

Has hecho alguna incursión en el mundillo del cómic. ¿Has escrito guiones o te has animado además con los dibujos?
Es curioso, pero mi pasión por narrar historias comenzó con el dibujo de mis propios cómics. Eran tiempos en que iba al colegio, y descubrí por casualidad, por medio de cromos, que existían unos seres con poderes excepcionales cuyas aventuras se narraban en cómics. A partir de ahí comencé a dibujar mis propios cómics de super héroes a bolígrafo y en hojas de papel cuadriculado que leían mis padres y hermanos con avidez. Un día, tenía yo unos 14 ó 15 años, llevé aquella colección de hojas garabateadas a una revista de cómics para ver si había posibilidad de publicarlas. Ellos me dijeron que les llevase un trabajo a tinta y que lo considerarían. Fue cuando dibujé “La abuela”, una historia del atraco a una anciana con final sorpresa. Cuando fui a la revista con mi trabajo, ya habían cerrado y en el local había un letrero de “Se alquila”. Se llamaba “Tótem”. Mi gozo en un pozo.

¿Está publicado y se puede encontrar?
No está publicada, pero aún la conservo como oro en paño. No estaría mal publicarla en algún lado. Haría justicia a los esfuerzos de aquel chaval que un día fui.

Fantasía, terror, CiFi, poesía… ¿qué prefieres escribir?
Hasta el momento, la mayoría de mis trabajos tocan el género de terror, aunque no me gustaría encasillarme. Tengo escrito de todo.

¿Y leer?
Me gusta leer todo tipo de libros con calidad. Valoro mucho lo que me quiere contar el escritor, su prosa, sus personajes, su construcción. Es algo que no puedo remediar, cuando leo un libro siempre me sorprendo analizando algo de manera casi mecánica, ¿será deformación profesional?

¿Eres de los que llevan lápiz y papel en el bolsillo por si de repente surge una brillante idea, o de los que cree que recordará esa genial idea y luego la olvida por siempre jamás?
En el cajón de mi mesilla de noche siempre hay una libreta con bolígrafo, pero no me sirve para nada. En pocas ocasiones me he despertado con una idea y la he tenido que escribir. Lo que a mi me funciona es la ducha. Es el lugar de mi casa donde las ideas cobran forma y saltan delante de mis narices. Es increíble la prisa que me entra en esos momentos por secarme y salir a buscar algo para apuntar. Creo que debería tener esa libreta con bolígrafo en el baño. Por lo demás, también se me ocurren buenas ideas en el trabajo. Para eso funcionan muy bien los “Pos-it”, que siempre acabo guardando en el bolsillo y descargándolos en el ordenador cuando llego a casa.

¿Quién es la primera persona que lee tus escritos? ¿Sigues sus consejos?
Suelo dar a leer mis textos a mi mujer, y ella me da su opinión como lectora. Después busco opiniones de amigos escritores para hablar de técnica y construcción. Digamos que me interesan mucho los dos prismas. Deseo saber si se entiende lo que quiero comunicar y si está bien narrado. Luego, saco mis propias conclusiones y actúo en consecuencia.

¿Cuando escribes lo haces siguiendo un guión previamente establecido o simplemente te sientas y comienzas a teclear lo que va saliendo?
Hay dos tipos de escritores, los “de mapa”, que planifican su recorrido antes del viaje, y los de “brújula” que se lanzan a la aventura sin saber lo que pasará. Yo comencé siendo de “brújula”, el problema era que me bloqueaba demasiado a menudo por desconocer determinados detalles de la historia. Así empecé a planificar y me he convertido en escritor “de mapa”. Reconozco que nunca se puede planificar una narración al cien por cien y siempre acaba algún personaje haciendo cosas que no le correspondían. (Y eso me gusta porque así combino las dos tendencias)

¿Cómo ves el panorama de la literatura fantástica a nivel nacional?
Creo que hay buenos autores emergentes que reclaman un lugar junto a los grandes. Es bueno que exista un relevo generacional y que se vaya dejando entrar poco a poco a esos escritores que traen un soplo de aire fresco al panorama literario. Me acuerdo, por ejemplo, de David Mateo, Manel Loureiro y de Claudio Cerdán, aunque podría nombrar a otros muchos.

¿Qué tiene la zona del Mediterráneo (Murcia, Valencia, Cataluña), que no tienen otras zonas (como la árida Castilla y León) para que los autores de esa zona comiencen a despegar?
No sé si tiene que ver con la bonanza climatológica o con los vientos de levante, pero sí que se aprecia un resurgir de las nuevas vocaciones en estas zonas costeras. ¿Será la gastronomía mediterránea? ¿Quizá el arroz? Habría que hacer un estudio en profundidad sobre el asunto. Hay material para una tesis doctoral...

¿Crees que con el uso de las nuevas tecnologías (blogs, libros electrónicos, etc) se mejorarán las oportunidades para los autores nóveles o desconocidos nacionales?
Por supuesto. No cabe duda de que las nuevas tecnologías te ofrecen la posibilidad de que mucha gente acceda a tu obra. Esto ya rompe barreras, igual que el acceso al gran torrente de información que aporta internet. Ahora si quieres escribir una historia que acontezca en la Edad Media, no es imprescindible visitar una biblioteca y pasar horas delante de libros. Puedes obtener muchísima información solamente pulsando una tecla de tu ordenador. Yo mismo he diseñado un blog para mi libro donde recojo la información que se va generando y los lectores tienen la posibilidad de dar su opinión:
http://www.veintemanerasdebajaralsotano.blogspot.com/

¿Qué libro(s) estás leyendo ahora mismo?
Tengo el defecto de leer varios libros a la vez, de forma que voy pasando de uno a otro según el momento de ánimo en que me encuentre. Puedo devorar un libro de un tirón o combinarlo con otros en una lectura más relajada. Por lo general siempre tengo en mi mesa uno o varios libros de narrativa y alguno de creación literaria. Ahora mismo estoy leyendo “El viento de la luna” de Muñoz Molina, junto con “La casa infernal” de Richard Matheson. También “El médico perplejo” de Robert S. Bobrow y de vez en cuando paladeo el excepcional libro sobre creación literaria “Zen en el arte de escribir” de Ray Bradbury.

Recomiéndanos un libro imprescindible, uno que no nos podamos perder, el que te llevarías a una isla desierta.
Algunas veces he tenido que realizar selección de personal para mi empresa o para otras. Suelo pedir a los candidatos que me hablen de sus aficiones. Y te preguntarás: ¿esto que tiene que ver? Pues muy fácil: si una persona no es capaz de hablar con pasión de algo que le gusta, difícilmente podrá reflejar esa pasión en su trabajo. Si yo tuviese que elegir al escritor más apasionado a juzgar por sus artículos y trabajos, sin duda elegiría a Ray Bradbury. Por ello recomiendo con total confianza “Zen en el arte de escribir”, merece la pena acercarse a su lectura.

¿Cuál es el primer libro que recuerdas haber leído de niño?
Fue “Guillermo Tell”, lo leí con 7 años durante un viaje en coche de 3 horas, donde por cierto, no me mareé con las curvas. Me lo regalaron en mi Primera Comunión.

¿Qué prefieres, playa o montaña?
Como vivo en la playa, siempre prefiero la montaña para descansar.

¿Un lugar ideal para irte de vacaciones?
Tengo un bonito recuerdo del pueblo de Grazalema, en Cádiz. Pasé buenos momentos en contacto con la naturaleza. Muy tranquilo.

¿Cuál es la última peli que has visto? ¿La recomiendas?
Ha sido “Slumdog Millionaire”, una gran película que te hace pensar en la suerte que tenemos de haber nacido en un país desarrollado como España. La recomiendo.

¿Qué me puede decir de su agria polémica con los críticos literarios de “El País”?
Ya está todo arreglado. Al final tuvieron que reconocer que Alicante es una ciudad a la que se le puede sacar mucho partido literario. Los lectores me dieron la razón.

¿Qué te da más miedo El Exorcista o Viernes 13?
Lo que de verdad me da miedo es no llegar a fin de mes, o que me suban la hipoteca. Es terrorífico. Pero si tengo que elegir, me quedo con “El exorcista”.

¿King o Koontz?
Por supuesto, King.

¿Sandokán o Spiderman?
Me quedo con los dos, aunque Spiderman es un viejo amigo cuyas aventuras he llegado a dibujar en cómics caseros de niño.

¿Conan o Batman?
Elijo a Conan.

¿Star Wars o El señor de los anillos?
Me quedo con “La guerra de las galaxias”, que es el título con el que crecí disfrutando de aquellas maravillosas aventuras en el espacio de héroes con sable láser y batallas estelares.

¿Indio o vaquero?
De pequeño me gustaban los vaqueros, y sobretodo el Séptimo de Caballería. Según iba creciendo me daba cuenta de las matanzas indiscriminadas de indios que sólo querían vivir en paz en sus tierras. Me quedo con los indios.

¿Tom Sawyer o Harry Potter?
Me quedo con mi viejo amigo Tom Sawyer.
Un fuerte abrazo a todos los amigos de El Buen Pozo Sediento.

Gracias, Roque. Pero esto no acaba aquí...
Ve sacacando la bolsa que alguien tiene que pagar las botellas que faltan de la bodega. ¡Y los chorizos! Que ultimamente todo el mundo se me marcha sin pagar de la posada... ;)

Roque Pérez Prados: Alicante, 1968. Diplomado en óptica y optometría. Ha trabajado en publicidad para prensa, radio y televisión. Diploma en novela negra por la Universidad de Alicante. Ganó el 2º premio de monólogos de terror Alicante se asusta, en 2003. Finalista en diferentes certámenes literarios. Veinte maneras de bajar al sótano es su primer libro de relatos.




Para los que estéis interesados, El gran Nébulos (Francisco Illán Vivas) ha realizado otra estupenda entrevista a Roque Pérez. Y se complementa a la perfección con ésta :)


viernes, 6 de marzo de 2009

Entrevistando a... Andrés Díaz


Últimamente no abundan los parroquianos por El Buen Pozo Sediento. Puede ser que el frío y la lluvia retraigan a mis clientes habituales y no salgan de casa. Puede ser que el crudo invierno detenga en las grandes ciudades las caravanas de comerciantes. Y también puede ser que el mal humor producido por mis achaques de gota les espante, porque he de reconocer que últimamente ladro más de la cuenta. Así que cuando llegó la expedición, como ellos mismos se llamaban, me sorprendió un tanto.
-¿Tendréis habitación y comida para la expedición? –se presentaron.
Casi me da la risa. El local estaba vacío y el silencio imperaba en la sala. Pero el dolor insoportable agrió la carcajada.
La expedición consistía en tres mozalbetes, flacos como galgos, un par de mulas y un hombre de mediana edad, también delgado y que se llamaba a sí mismo Kull. Él era el explorador.
Comieron y bebieron a placer, pues la bolsa del tal Kull tintineaba alegre. Ya al fuego de la chimenea pude comprobar que los zapatos del buen hombre estaban tan gastados que en poco tiempo asomarían los dedos por delante, por abajo o por cualquier otro sitio. Mucho era lo que debía haber andado ese hombre.
El ambiente era tranquilo, para lo que suelen ser las noches de la posada, y muy pocos clientes se habían acercado a beber un cerveza. Kul se apropió de una mesa y desplegó en ella unos cuantos rollos de papel amarillento e instrumentos de medida. Asombrado me acerqué a curiosear y me percaté de que eran mapas.
Al principio de mala gana, aunque después se fue animando, Kull me fue contando detalles de los lugares que había visitado, de los reinos conocidos y de los reinos por conocer, de las tierras inhóspitas más al sur del Colmillo, de los mares embravecidos e ignotos que había surcado para llegar a islas jamás holladas por el hombre, de las extrañas razas de hombres que habitan más allá de las Montañas de la Luna, de los feroces Orcos Calvos que viven en los desiertos de Angtar…
Mis asombrados ojos saltaban de un mapa a otro y de estos al hombrecillo que les había dibujado. Parecía tan poca cosa, armado con una espadita, flaco, con dedos nervudos manchados de tinta. ¿Cómo pudo sobrevivir a tan largos y peligrosos viajes? Pero lo cierto era que no había duda de que había visitado tan recónditos lugares. Sus explicaciones y relatos de lo vivido eran tan ricos y abundantes, sus argumentos tan convincentes que tenía que haberlo sufrido en persona.
Terminamos los pocos clientes y camareros escuchando los relatos de tan ilustre viajero durante buena parte de la velada. Hasta que un súbito achaque me produjo tal dolor que evitar los gritos me resultaba imposible. Fue el propio Kull quien sacó un ungüento, a base de grasa de tigre, según dijo, que me alivió en parte e hizo que pudiera conciliar el sueño.
Cuando desperté, a la mañana siguiente, me encontré pensando en tan peculiar expedición y en lo costoso que debía resultar estar tantos meses de viaje. Aunque algunos señores y reyes pagasen bien por sus planos, costear tantos días se me antojaba gravoso para un simple explorador.
Y en eso estaba yo pensando cuando bajé a la sala. Me la encontré vacía, con las camareras haciendo la limpieza y nadie más. Ahora entiendo cuánto podía durar una bolsa llena si ésta no se abre nunca. Últimamente mis clientes están cogiéndole el gusto a eso de escabullirse sin pagar de la Posada.
Al menos el pie no me dolía en absoluto, ese potingue de tigre es un milagro.

¿Andrés o Kull?
Las dos cosas. Uno para unas, el otro para otras.

¿Por qué elegiste Kull?
Es uno de mis personajes favoritos porque tiene la fuerza y la potencia de cualquier otro personaje howardiano, pero además es en el fondo un personaje trágico y con dudas existenciales. Todos los personajes de Howard son un poco solitarios, pero Kull es de los más solitarios, y eso lo hace muy interesante. No es el típico guerrero que destroza todo lo que se pone por delante. Incluso llega a perdonar al juglar que le critica con saña. Kull es más sabio de lo que parece y por eso me gusta.

Tienes cuatro novelas publicadas hasta la fecha. La última es “El Imperio contra Dios”, háblanos un poco de ella.
“El Imperio contra Dios” trata sobre una gran guerra estelar entre dos superpotencias: un imperio tecnificado y racionalista, y una religión agresiva y fanática. En la novela aparecen diferentes personajes de uno y otro bando, o simplemente neutrales, con muchas motivaciones distintas, que se ven envueltos en el titánico conflicto.
Es una novela de CF al estilo de la vieja “space-opera” de los pulps, es decir, llena de batallas espaciales, épica y mucha, mucha acción, así como el llamado “sentido de la maravilla”. En ella no encontraréis estudios sobre la física o química de los planetas, ni elucubraciones abstractas sobre la mente y el espíritu. Pero sí aventura a raudales. Viendo el rumbo generalista de la CF actual, es una obra “rebelde” y a contra corriente de lo que se suele publicar. Por otra parte, tampoco es una novela superficial, sino una novela “de personajes”, porque me interesa mucho someter a dichos personajes a fuertes tensiones y ver cómo van desarrollándose y reaccionando. También hay profundidad en la novela, pues en ella aparecen ideas filosóficas y religiosas que me parecen interesantes. Pero todo ello en dosis controladas, porque el primer objetivo es hacer disfrutar al lector con una novela que le tenga enganchado de principio a fin y que se lea “de un tirón”. Mi primer objetivo, siempre, es el entretenimiento puro y duro.

¿A qué público va dirigida?
A todo tipo de público, le guste la CF o no, e incluso también está dirigido al que no lea nada de Género Fantástico o CF. Aunque hay acción y sentido de la maravilla a raudales, también hay temas universales como el amor, la política, la religión, que pueden interesar a muchos. Y por otro lado, procuro hacer los personajes creíbles y atractivos, de tal modo que interesen a cualquier tipo de lector, no sólo a los aficionados a la Fantasía o la CF.

Además tienes otras dos, Los Guerreros Sin Rostro y La Maza Sagrada, que narran las aventuras de Skarrion Gunthar. Háblanos un poco de ellas.
Skarrion Gunthar es un personaje que creé por diversión y la verdad es que “se salió de madre”, pronto me di cuenta de que pedía mucho más que unos cuantos relatos de “espadazos”. Necesitaba su propio universo para crecer y desarrollarse. Al principio hice varios relatos cortos sobre el personaje y la novela corta “Los guerreros sin rostro”. Ese material es el que aparece en el libro “Los guerreros sin rostro”. Después, la editorial me pidió otra novela, ya más larga, y de ahí nació “La maza sagrada”, que está compuesta de un solo bloque, el texto que le da título, una novela larga sin relatos de complemento. Skarrion es un aventurero, un viajero impenitente que en un mundo de aceros ofrece sus armas al mejor postor, porque es un mercenario. Pero al mismo tiempo tiene su propio código de honor, del que no alardea, pero que nunca rompe. El mundo en el que se desarrollan las aventuras de Skarrion es una “copia” del nuestro, en épocas pretéritas, así que le vemos en ambientes parecidos al de la Europa medieval, el Mediterráneo, desiertos arábigos o sabanas y junglas africanas. No sólo Skarrion es el protagonista de sus novelas, sino también los lugares que visita y los pueblos en los que está.


¿Habrá continuación de las peripecias de Skarrion Gunthar?
Por ahora la cosa está difícil, porque la crisis económica ha contraído el mercado editorial de una forma alarmante. Habrá que esperar. Pero de una manera u otra, más pronto o más tarde, Skarrion Gunthar volverá para hacer temblar a su propio mundo y a los lectores que le acompañen.

¿Cuánto le debe Skarrion al Conan de Howard?
Mucho. Conan es un personaje perfecto. Dentro de la Espada y Brujería, o Fantasía Heroica, Conan supone la máxima efectividad. Es un personaje carismático, atractivo por sí mismo, honrado, sencillo y sin embargo profundo. Aparte de ser el guerrero bárbaro perfecto, es tan versátil que lo podemos encontrar en todo tipo de ambientes: kozakis, piratas, reinos civilizados, barbarie norteña, desiertos… Ha sido ladrón, bucanero, mercenario, ha estado dentro y fuera de la ley, y como culmen se convierte en rey del más poderoso país de su época. Y todo ello sin perder un punto de credibilidad y solidez (hablo, lógicamente, de los relatos originales de Howard, no de los escritores que con mayor o menor fortuna continuaron la saga). Para un escritor de FH, el personaje de Conan es insuperable, ha marcado un molde, igual que Tolkien marcó el molde para la llamada “High Fantasy”, molde para muchos otros que de un modo u otro han seguido su estela.
Yo no pretendo copiar a Conan, ni imitarle, porque eso sería un fiasco. Pero sería estúpido negar que hay mucho de Conan en Skarrion, porque nació del molde que creó Howard, de ese tipo de historias. Ese molde me encanta y con toda humildad he procurado seguir la estela. Al mismo tiempo procuro que Skarrion tenga su propia identidad y personalidad, que no sea un clon de Conan. Hay cosas en las que se parece a Conan y otras en las que se diferencia. Por ejemplo, nunca llegará a ser rey porque es un vagabundo integral, sólo dejará de viajar cuando se muera. Además, los personajes secundarios a veces parecen más importantes que él, y entonces el foco no está en el guerrero bárbaro, sino en las gentes que va conociendo. Skarrion va cambiando, al principio es más idealista, pero con el tiempo se va volviendo más cínico porque ya está de vuelta de todo.
Y todo ello, claro está, sin perder un ápice de la potencia que debería haber en una historia de FH.

También has publicado “El Camino del Acero”, en 2006. Una novela fantástica autoconclusiva. Cuéntanos más de ella.
Esta novela surgió del amor que siento por la Antigüedad, en concreto sobre la Grecia Antigua. Para este libro creé un mundo fantástico parecido a esa Grecia épica, un tanto idealizada, y procuré describirla no sólo en cuanto a la guerra, sino también en cuanto a sus instituciones, política, filosofía, costumbres y sociedad… El protagonista es un muchacho de nuestro propio mundo y época que aparece, sin saberse cómo, en ese mundo fantástico, en el cuerpo de un gran guerrero. Vivirá muchas aventuras arriesgadas y al mismo tiempo su forma de pensar irá cambiando, desde nuestro punto de vista moderno, al propio de un mundo cruel y sin embargo fascinante. Me interesaba mucho ese choque de culturas, y ver cómo la propia cultura puede cambiar la mente del individuo. Y al mismo tiempo, el protagonista deberá desentrañar el misterio de su estancia en ese entorno fantástico.

Eres un autor con nombre, dentro de las editoriales nacionales. ¿Te cuesta lograr la publicación de tus novelas o nacen ya con la bendición de la editorial que encarga un proyecto?
Nunca nacen con la bendición, tengas o no un nombre. Cada publicación hay que trabajársela, y el trabajo está en el propio libro que presentas. Los editores se juegan su dinero y prestigio y tienen que hilar fino para acertar (más en estos tiempos difíciles), así que miran con lupa los trabajos que le presentan los autores. Lógicamente si hay un nombre detrás es más fácil seguir, pero hay que escribir cada libro pensando que debe ser tan jodidamente bueno que el editor no se permita el lujo de no publicarlo. Sólo así tienes posibilidades de seguir adelante, porque el mercado es duro, sobre todo para los autores españoles. Aunque han cambiado mucho las cosas, el público en general desconfía de un Pérez o un Martínez y por inercia elige a un Smith o un William, aunque no sepa nada ni de éstos o de aquellos. Ante esto no valen las excusas ni los lloriqueos. Sólo cabe la solución de no rendirse jamás, pase lo que pase, y seguir trabajando para que las cosas cambien.

Cuéntanos un poco cómo fueron los comienzos hasta que lograste publicar la primera novela.
Empecé escribiendo muchos relatos y publicándolos en otras tantas webs y fanzines, incluso cuando Internet era una cosa minoritaria (Qué tiempos…). Timun Mas había iniciado una línea de autores españoles, así que le envié la novela corta “Los guerreros sin rostro”. No esperaba tener éxito, pero me contestaron afirmativamente y de ahí siguió el libro de “Los guerreros sin rostro” y luego “La maza sagrada”. Al mismo tiempo seguía escribiendo otro tipo de novelas y probando en muchas otras editoriales. De todo esto salió que Ábaco publicara “El camino del acero” y Equipo Sirius “El Imperio contra Dios”. El que haya publicado cuatro libros no es algo increíble o misterioso, creo simplemente que se trata de escribir y luego enviar a diferentes editoriales, es el método más sencillo y directo y a la larga funciona para todo el mundo.

También has participado con notable éxito en varios comics: “El Espartano” y “La mujer de las sombras”. ¿Dónde los podemos encontrar?
“La mujer de las sombras” me temo que es ya inencontrable. Fue publicado primero en una revista no profesional que yo co-editaba, “Sangre y Acero”, y también fue publicada en un cómic de Fantasía Heroica de Planeta, el año que quedó finalista en los Premios de Cómic Bárbaro. Pero ya ni recuerdo qué cómic era ese.
“El Espartano” puede encontrarse en el catálogo de la editorial Aleta: http://www.aletaediciones.com/Galerias/espartano/galeria_espartano.htm

¿Qué has escrito últimamente y en qué estás trabajando ahora?
Ahora estoy metido en una nueva saga de Fantasía Heroica e intriga, con un aire muy de la Antigüedad, de la que tampoco quiero comentar mucho para no destripar nada.
También tengo en mente volver a guionizar comics, en concreto con Fernando Vicente, alias Nando, un autor español profesional que ya ha publicado sus obras en el extranjero. Será una saga de 4 ó 5 álbumes en un ambiente de Espada y Brujería, más medieval. Esperamos poder llevarla al mercado europeo, es decir, francés, pero por ahora estamos en unas etapas muy tempranas y ya veremos cómo se va desarrollando el proyecto.

¿Habrá alguna publicación tuya próximamente?
En ello estoy. Es bastante probable que en uno o dos años vuelva a aparecer libro mío, pero como ya dije antes ahora el mercado está hecho polvo debido a la coyuntura económica general y las editoriales se reprimen de editar tantas novedades como en años anteriores. Pero más tarde o más temprano la época de vacas flacas terminará y entonces volveremos a coger el ritmo que todos queremos.

Según las últimas estadísticas, el índice de lectura infantil es elevado, pero se ve reducido al llegar a los 13-14 años. ¿Deja de interesar la lectura a los adolescentes?
Es la primera noticia sobre ese tema que tengo. De hecho, yo creo que es al contrario. La literatura juvenil (no exactamente infantil, sino dedicada a un público adolescente) creo que está viviendo un momento glorioso. Sagas como las de “Crepúsculo” o “Harry Potter” han conseguido que millones de niños y adolescentes disfruten leyendo (en mi época de chaval no había las sagas de Fantasía para niños que hay ahora. Qué envidia me dan estos pequeños de la actualidad…).
Creo que la lectura siempre interesa, cuando uno encuentra un libro interesante. Han surgido autores que han revolucionado el mercado de Fantasía para niños y adolescentes y confío en que luego todos esos chicas y chicas sigan leyendo, enganchados a otros libros que les gusten.

¿Qué crees que podemos hacer para fomentar la lectura de los chavales?
No obligarles a leer El Quijote o La Celestina, porque son lecturas para las que no están ni preparados ni motivados y que sólo se disfrutan cuando ya se tiene un bagaje de años en la literatura. Creo que en las escuelas los chavales deberían empezar leyendo Hucleberry Finn o Tom Sawyer, o libros modernos como la saga de Harry Potter. O incluso cómics; ¿por qué no? La cuestión es crear el hábito de lectura en ellos por placer, no por obligación. La literatura debe ser en primer lugar una distracción, una fuente de gozo en sí misma. La palabra misma “Literatura” hace pensar a mucha gente en una disciplina académica, polvorienta, de viejos catedráticos de rostro severo. Pero la Literatura no tiene por qué ser algo trabajoso ni farragoso. Habría que enseñar a los niños que la Literatura es un juego, un disfrute. Los chavales deberían leer obras hechas para entretener y divertir, libros de aventuras y magia, pulps, etc. Y después, en pequeñas dosis, empezar a enseñar la Literatura “con mayúsculas”, la de los clásicos. Pero obligar a chavales de BUP (o el equivalente de ahora) a leer el Quijote y luego hacer un análisis de texto me parece un crimen, porque van a acabar odiando una magnífica obra sólo porque les obligan a leerla cuando no están motivados. No pueden apreciar la maravillosa obra de Cervantes o Quevedo simplemente porque no están preparados para ello. Y de ahí viene mucho del odio hacia la idea de “libro” en sí, como si fuera algo pesado y aburrido. Yo doy la bienvenida a todos esos best-sellers infantiles y juveniles que aparecen como setas. Gracias a ellos los chavales empiezan a leer y son la semilla de los amantes de la Literatura del mañana.

¿Cuántas horas le echas escribiendo al día?
Procuro escribir como mínimo una hora. Lo que pasa es que planifico mucho antes, para no caer en el bloqueo, así que a una hora le saco el mismo partido que a dos o tres de otras épocas.

¿Corriges o reescribes mucho lo que escribes?
No. Creo que se debe hacer una sola corrección porque si uno se envicia con las correcciones, jamás acaba. Siempre hay algo que corregir, aunque lo hayas repasado mil veces. Además, hay que mantener la espontaneidad, dejar que quede “como te salió”, sin quitar o añadir mucho. Esa única corrección debe ser sobre todo para acabar con los errores ortográficos, de expresión, o fallos de trama y argumento, no para cambiar tu estilo. Además, las editores suelen hacer sus correcciones ortográficas y luego tú tienes que repasarlas para dar el visto bueno, así que al menos una más siempre vas a hacer (si te van a publicar la obra). No recomiendo a nadie que se enfangue en correcciones sin fin. Una y no más, Santo Tomás.

Fantasía o CiFi… ¿qué prefieres escribir?
Aventura, ya sea en ambientes de Fantasía o CF. Cambia el envoltorio, pero el fondo es el mismo, sean lasers o espadas. Ambas cosas son Género Fantástico. Pero si hubiera de afinar, prefiero la espada, el acero. Amo la Espada y Brujería.

¿Y leer?
También mi favorito es lo épico, en ambientes “de espadazos”, como suelo decir. Por ejemplo, leo mucho ensayo de historia militar, porque me gusta mucho y además me ayuda a documentarme.
El resto de lecturas, pues de todo un poco: clásicos de Literatura, novela negra, Fantasía, CF… No funciono por géneros, sino de manera intuitiva (supongo que como casi todo el mundo), según me apetezca leer unas cosas u otras.

¿Eres de los que llevan lápiz y papel en el bolsillo por si de repente surge una brillante idea, o de los que cree que recordará esa genial idea y luego la olvida por siempre jamás?
No, no suelo llevar lapiz y papel. De hecho, no suelen ocurrírseme grandes ideas mientras hago la compra, voy al banco u otras labores cotidianas. He leído que hay escritores que funcionan así, pero nunca se me ha ocurrido nada de manera “casual”, en los momentos más insospechados del día. Normalmente hago un trabajo “consciente” y premeditado de creatividad. Suelo empezar cerrando los ojos y pidiéndole a mi subconsciente que me guíe sobre las tramas o argumentos, sólo eso, y después trato de estar en un lugar tranquilo para trabajar sobre ello, normalmente con papel y bolígrafo. No se trata de hacer meditación trascendental o esoterismo extraños, (aunque la meditación con un objetivo es una fantástica manera de buscar soluciones a muchos asuntos, incluido el de escribir un libro), simplemente trato de sacar del fondo de mi mente, del archivo de todo lo que he leído o visto, ideas que me ayuden. Este método siempre funciona: a veces pasan unos minutos y luego de pronto se me empiezan a ocurrir cosas en tropel, sin que pueda parar. Sobre todo veo muchas “imágenes” y escenas, más que argumentos sólidos y ya estructurados, y procuro hilvanarlas para crear una historia.
Lo que suelo hacer es sentarme en una habitación, solo, con papel y bolígrafo, y escribir sin tratar de controlar nada, escribir lo primero que se me ocurra: nombres, esquemas, diálogos, esbozos de tramas o escenas… Puede parecer caótico, pero poco a poco va emergiendo la historia. También puede hacerse sin papel y boli, sólo pensando, o escribiendo en el ordenador, pero yo lo prefiero de esa manera. Prefiero tocar el teclado sólo cuando la historia ya esté totalmente estructurada, pensada y documentada, para evitar los bloqueos. Si te bloqueas lo peor es quedarte mirando la pantalla como un bobo. Es mejor coger papel y boli y escribir lo primero que se te ocurra, sin ideas preconcebidas. De ese modo vuelves a estar “conectado” con tu parte creativa.
Pienso que la creatividad no es algo que venga y vaya al capricho de las musas. Es una función más de nuestra mente, como la memoria, y se puede fortalecer igual, mediante el ejercicio continuado. Maxwell Grant llegó a escribir 28 novelas de La Sombra al año, incluso llegó a escribir novelas en 4 días. Según decía, al principio pensaba que no podría hacerlo, pero se dio cuenta de que cuanto más escribía más fácil le resultaba crear nuevas tramas y argumentos, de hecho no podía ya parar de crear.
Cualquiera puede ser escritor, compositor, publicista, guionista o cualquier otra labor creativa. La gente piensa que estos individuos están “tocados por las musas”, son bohemios, gente rara… En mi opinión, son gente que ha explotado las funciones creativas de su mente. Siempre hay grados y mayor o menor talento, pero todo el mundo, a su manera, puede hacerlo.

¿Quién es la primera persona que lee tus escritos? ¿Sigues sus consejos?
Por regla general no suelo dejárselos a nadie, aunque he hecho alguna excepción con gente en la que confío por fijarse en detalles de trama y argumento que a mí se me pasan. Pero en cuanto al estilo o los argumentos y personajes, no me fío de nadie, sólo sigo mis propias inclinaciones.

¿Cuando escribes lo haces siguiendo un guión previamente establecido o simplemente te sientas y comienzas a teclear lo que va saliendo?
Bueno, sobre esto ya hablé antes. Es fundamental, antes de empezar la primera palabra de la novela, tenerla completamente estructurada, documentada y preparada, hasta el más mínimo detalle. Has de tenerla completamente clara en tu cabeza, sin fisuras. De ese modo sólo tienes que preocuparte de pasarla al papel con tu propio estilo, no de hacer esa labor pesada que ya debes haber hecho antes. Así, disfrutas más. Por supuesto no debes ser excesivamente rígido, a veces la propia novela te “pide” cambios. Debes ser siempre intuitivo y dejar que tu propia mente te guíe. Es como una batalla: hay que tenerlo todo planificado antes de empezar, pero luego ser flexible en el desarrollo. Todo esto contado parece confuso, pero al hacerlo es mucho más sencillo. Como montar en bici.

¿Cómo ves el panorama de la literatura fantástica a nivel nacional?
Bien. Cada vez es más fácil publicar para la gente española, pero eso no quiere decir que sea fácil, sólo “más fácil” que antes. El lector aún tiene un fuerte complejo de inferioridad y piensa que lo extranjero ha de ser mejor por fuerza. Ante eso sólo queda seguir luchando. Ahora hay oportunidades, cosa que antes era muy difícil. Además, Internet permite a la gente publicitarse mejor y más rápidamente, y hay muchas editoriales pequeñas a la que no les importa publicar a gente española, menos conocida.

¿Crees que con el uso de las nuevas tecnologías (blogs, libros electrónicos, etc) se mejorarán las oportunidades para los autores nóveles, desconocidos o nacionales?
Por supuesto. Antaño, uno tenía que publicar en fanzines de fotocopias y su difusión era patética y ridícula, si la comparamos con la Red Universal. Ahora, un escritor puede publicar sus relatos en decenas y decenas de págs. web con un alcance literalmente mundial, y por tanto puede darse a conocer mucho mejor.
En cuanto al libro electrónico, yo prefiero el papel siempre, y el 90% de los lectores también. Pero si ha de venir tendremos que adaptarnos todos a él y sacarle el mejor provecho, no hundirnos en lamentaciones inútiles. Ante las nuevas realidades, uno debe adaptarse a ellas.

¿Qué libro(s) estás leyendo ahora mismo?
Ahora leo mucho cómic europeo, sobre todo cualquier cosa guionizada por Van Hame (junto con el fallecido Charlier, son mis guionistas referentes), pues me enseñan a hacer mis propios guiones. En cuanto a libros, leo periódicamente ensayos sobre la Antigüedad y la Edad Media. Lo último en literatura es la tetralogía vampírica de Crepúsculo, de S. Meyer, que acabo de terminar.

Recomiéndanos un libro imprescindible, uno que no nos podamos perder, el que te llevarías a una isla desierta.
Hay tantos… Para una isla desierta, me llevaría El Quijote y El Buscón, así como La Biblia, y un compendio de toda la obra de Nietzsche. El que nunca me olvidaría sería “Almuric”, de Howard, mi obra favorita de FH.

¿Cuál es el primer libro que recuerdas haber leído de niño?
Los libros de la colección “Alfred Hitchcock y los 3 investigadores”. Me encantaban.

¿Qué prefieres, playa o montaña?
Ante esa pregunta, la montaña.
Pero es que la pregunta es capciosa, jejeje… Odio la playa, pero amo el mar. Y cuanto más solitario, mejor.

¿Un lugar ideal para irte de vacaciones?
Una casa rural en una montaña solitaria, con un camión lleno de libros y un ordenador portátil.

¿Cuál es la última peli que has visto? ¿La recomiendas?
La última que he visto es X-Files: Lo importante es creer, pero no la recomiendo porque me pareció un bodrio. En cine, lo último que fui a ver fue 007: Quantum of solace, que me gustó. No soy muy “cinero”, aunque cuando estrenen Watchmen seré el primero en la cola para entrar.

¿Acero Cimmerio o espada láser?
Acero cimmerio.

¿Sandokán o Spiderman?
Sandokán.

¿Conan o Batman?
Conan.

¿Star Wars o El señor de los anillos?
El Señor de los Anillos.

¿Indio o vaquero?
Blueberry.

¿Tom Sawyer o Harry Potter?
Tom Sawyer, mil veces más. Harry Potter es un soso.

Muchas gracias, Andrés. Eres un experto explorador y un fantástico escritor.

Andrés Díaz Sánchez, Madrid, 1973. Ha estado siempre muy influencíado por los autores clásicos de aventura, ciencia ficción y fantasía. Su andadura literaria comenzó en el mundo amateur, donde participó en numerosas publicaciones con sus relatos y guiones de comic. Su participación como guionista dio sus frutos con la historieta La mujer de las sombras, segundo premio del Certamen de Comics Bárbaros de Planeta de Agostini ( 1999). También fue guionista del comic de Fantasía El Espartano (2004 Aleta Ediciones). Su salto literario profesionalmente llegó con la novela de fantasía Los guerreros sin rostro ( Planeta), a la que siguió La Maza sagrada( Planeta 2006). El camino del acero (Abaco 2006) fue su tercera incursión literaria en el Género Fantástico. El Imperio contra Diós es su cuarta novela y por primera vez aborda el campo de la ciencia-ficción , con enfrentamientos en el espacio e intrigas políticas entre culturas alienígenas , con un cuidado tratamiento de los personajes.

viernes, 13 de febrero de 2009

Entrevistando a... Sergio Mars


El caballo llegó por sí mismo a la puerta de El Buen Pozo Sediento. Tal vez atraído por el olor de la posada o por el abrevadero. Su jinete, delirante y semiinconsciente cayó a plomo en cuanto el caballo se detuvo. Sus huesos viejos levantaron el polvo de la entrada y allí se quedaron, hasta que acudimos prestos al auxilio.
El hombre estaba demacrado, muy quemado por el sol, delgado, más bien famélico, y medio muerto. Tendría alrededor de cuarenta, tal vez menos. Pero lo extraordinario es que presentaba las manos atadas y la boca amordazada.
En cuanto le liberamos respiró con grandes bocanadas. Tan pronto como tomó aire pidió agua. Tan pronto como bebió pidió pan. Y tan pronto como comió pidió cerveza.
Después se durmió, allí mismo, en brazos de la afectada camarera que le sujetaba.
Estábamos tan preocupados que llamamos a un matasanos de confianza que vive a un día de cabalgada. El extraño aún dormía cuando llegó el doctor.
El primer reconocimiento no desveló nada anormal, a parte de quemaduras por el sol y de una extrema delgadez.
De repente abrió los ojos, como si fuéramos los primeros seres humanos que veía. Y comenzó a hablar.

Habló y habló sin parar, en un torrente inacabable de palabras. Durante un largo tiempo nos mantuvo con los ojos como platos, mudos de asombro.
Al cabo de las horas, mi amigo el doctor me llevó aparte y me explicó cómo acallar al extraño. Le atamos las manos, le amordazamos, le subimos a su caballo y le dimos una buena palmada en la grupa. ¡Hay que ver! El extraño seguía hablando a través de la mordaza mientras el caballo se alejaba de la posada.
Pero fue una charla realmente interesante y esto es lo que nos contó.


Sergio Mars, simplemente. ¿No utilizas ningún apodo?
No, simple y directo. Por un lado, los apodos en literatura fantástica los asocio negativamente con la época en que, para conseguir publicar, un escritor español tenía que buscarse un seudónimo anglificado. Por otro, resulta un poco lioso el llamarse de cierta forma en un foro, ser conocido con otro apelativo en una asociación y publicar tus libros bajo un tercer nombre. Bastante difíciles están las cosas para ir diluyendo los esfuerzos en múltiples identidades que no siempre es trivial vincular. Además, contar con un apellido inusual y corto ayuda bastante. De hecho, me han preguntado varias veces si Mars es apodo. ¿Qué podría ofrecerme un seudónimo que no tuviera ya con mi nombre?

Preséntanos “El Rayo Verde en el Ocaso”.
“El rayo verde en el ocaso” es un futuro fascinante de visitar, aunque casi nunca deseable como porvenir. Un futuro sólidamente anclado en los últimos avances de la ciencia, que explora las posibilidades y peligros de tecnologías como la ingeniería genética aplicada a la planificación familiar, la nanotecnología a la protésica o la física cuántica a la literatura. Es también un retrato del ser humano en su faceta de Homo technologicus y una crónica anticipada de sus victorias y derrotas frente a los misterios que aún nos esconde el universo.

¿A qué público va dirigida?
¡A todos los públicos! Pero sobre todo a aquellos que disfruten con la ciencia ficción clásica y tengan curiosidad por seguir su evolución dentro del siglo XXI y más allá. Me veo moralmente obligado a dar la alarma sobre que hay muchísimo más público potencial que ejemplares editados, así que es un bien escaso que no conviene dejar escapar.

¿Has tenido la oportunidad de contemplar alguna vez “el rayo verde”?
Sólo el de la Estrella de la Muerte. El fenómeno óptico operado sobre los últimos rayos del Sol en condiciones climatológicas especiales, a decir verdad, no me atrae por sí mismo (ni siquiera es ése el origen del que da nombre a la antología), sino por su valor metafórico, como un rayo de esperanza que surge justo cuando las tinieblas se extienden sobre el mundo. Por supuesto, también constituye un pequeño homenaje a Jules Verne (aunque esa novela suya en particular no es ni de lejos una de mis preferidas).

¿En esta antología de relatos qué vamos a encontrar?
Un vistazo especulativo al futuro inmediato, equilibrando rigor científico e interés dramático surgido, como no, del conflicto. Me interesa de forma especial el efecto de la tecnología sobre el ser humano y la respuesta de la sociedad ante el cambio. Varias críticas han señalado cierto gusto por la oscuridad, pues pinto a menudo amenazas más o menos veladas en el horizonte de mis protagonistas, y creo que han dado en el clavo, pues los futuros negros son más atractivos que la especulación utópica. Quiero recalcar, sin embargo, que, salvo en el caso de un evidente homenaje, no hay “conocimientos prohibidos en los que el hombre no debe indagar”. La amenaza no proviene de la ciencia en sí, sino en todo caso del uso que de ella puede hacer el hombre (o, en algunos casos, es una amenaza preexistente que la ciencia sólo pone de manifiesto).

Y para cerrar, por supuesto, está la novela corta “Cuarenta siglos os contemplan”, mención en el premio UPC de 2007; la epopeya de un pequeño grupo de supervivientes, en un mundo fantástico y aterrador, dirigidos por un líder que quizás no sea tan perfecto como aparenta; que está cosechando muy buenas críticas.

¿Te ha costado mucho lograr su publicación?
Sí y no. Me explico: la publicación en sí ha sido un camino relativamente sencillo que se inició en la Hispacon de Dos Hermanas en noviembre del 2006. Allí me presenté a Raúl Gonzálvez, el responsable del Grupo Editorial AJEC, y le hice una propuesta de antología. Acordamos que se la enviaría y, tras unos pequeños ajustes (eliminar tres o cuatro cuentos, meter la novela corta que acababa de ser finalista del UPC), la incluyó en su parrilla de lanzamiento. Tuve suerte, porque AJEC era mi primera opción. Había analizado el mercado y había llegado a la conclusión de que era la mejor (y casi la única) alternativa para ese tipo de obra (antología de ciencia ficción dura escrita por autor español novel). A partir de ahí, dispuse de total libertad para decidir sobre el orden de los relatos, la maquetación, la portada...

Por otro lado, el trabajo de escritura anterior, cuando verlo compilado en un libro era casi una quimera, es otra cuestión. En la antología hay cuentos cuya primera versión data de diez o doce años atrás (aunque el más antiguo de los previamente publicados es de 2002). En cierto sentido, la considero la culminación de un trabajo iniciado a finales del 2001 (con especial intensidad desde el 2005), por conseguir disponer de un bagaje literario suficiente para aportar la materia prima y contar con un mínimo reconocimiento de nombre que pudiera avalar la publicación (una treintena de relatos en una docena larga de publicaciones, algún que otro resultado destacado en certámenes, cierta labor en el campo del ensayo...). Todo ese esfuerzo, incluso el más tangencial, servía a un mismo propósito, cristalizado en esta primera publicación individual.

Del mismo modo, espero que “El rayo verde en el ocaso” no se quede ahí, sino que me sirva como un peldañito para seguir subiendo.

¿Tienes más obras publicadas? ¿Alguna inédita, esperando editor?
Cuentos sueltos bastantes, distribuidos por diversos proyectos como Miasma, Artifex, Alfa Eridiani, NGC3660, Visiones 2005 y 2006, Aurora Bitzine, Estel... Lo más reciente será la publicación de un cuento inédito en la primera entrega de la antología “Calabazas en el Trastero”.

A título individual, estoy cerrando los flecos de un segundo volumen con AJEC, que espero que se titule “La mirada de Pegaso” y que llevará mi ciencia ficción un paso adelante (tanto desde un punto de vista conceptual como estilístico).

En el cajón, entre varios proyectos en diverso grado de desarrollo, acumulan polvo dos novelas fantásticas, una de ellas juvenil y la otra épica (pero una épica howardiana antes que tolkiniana). La verdad es que no las estoy moviendo mucho, pues no acabo de ver un nicho editorial que me permita un lanzamiento acorde con el potencial que les adjudico. Se podría decir que estoy a la espera de que surja una oportunidad para saltar sobre ella con uñas y dientes.

¿Qué has escrito últimamente y en qué estás trabajando ahora?
Lo último de cierta entidad que he escrito es una novela corta (de casi 40.000 palabras, eso sí) de ciencia ficción dura hibridada con novela negra (sobre la que me encuentro en negociaciones para su publicación). La escribí en verano, y desde entonces lo cierto es que ando bastante desanimado y sólo he escrito dos cuentos y medio para sendos proyectos (uno ha fructificado, otro se ha ido al traste y el tercero aún está abierto). No encuentro motivación para embarcarme en proyectos largos y, con la desaparición de las revistas, he abandonado la escritura de relatos si no es “bajo demanda” (tengo varios inéditos, demasiado largos para encajar en ningún lugar, y deprime bastante ver cómo van acumulando polvo). Supongo que combato el mono escribiendo artículos para el blog de Rescepto.

¿Qué prefieres como lector: fantasía, CiFi o Terror?
En general, encuentro más satisfactoria, por ofrecerme varios niveles de lectura, la ciencia ficción, en particular si nos referimos a la producción contemporánea. Por ejemplo, en cifi me atraen Greg Egan, John Varley, David Brin, Vernor Vinge, (tengo aojado aunque no catado) Peter Watts... mientras que mis gustos en terror y fantasía suelen ser más clásicos (William Hope Hodgson, Robert E. Howard o Henry Rider Haggard), aunque sigo con interés ciertos autores más modernos como Tim Powers o David Gemmell.
Aparte de esto, también recurro con cierta asiduidad a la novela histórica y a la novela negra.

¿Y como escritor?
Lo que más he escrito es fantasía, lo que más he publicado ha sido ciencia ficción y lo primero y último (por ahora) en que me he embarcado ha sido terror. Cada género me proporciona sus propias satisfacciones, así que no sabría elegir. Depende del momento, de mi estado de ánimo y de lo que desee contar (o del tiempo de que disponga para documentarme). Lo que sí es cierto es que en ciencia ficción y fantasía creo que ya he encontrado mi propia voz (en material inédito en su mayor parte), mientras que en terror aún voy tanteando las posibilidades, explorando los caminos abiertos por otros escritores, probando herramientas para decidir con cuáles me quedo...

Estás implicado, o has estado, en diversos proyectos de selección de relatos (Rescepto, Visiones 2008, etc). ¿Cómo se realiza el proceso de descarte o de elección? ¿Qué tipo de criterios se utilizan? Tiene que ser tremendamente difícil en algunos casos e inmediato en otros…
No es difícil, sólo laborioso. Lo fundamental es asumir que toda valoración posee un componente subjetivo. Es algo inevitable, aunque hay que procurar dejarlo para el final. Por ello, los primeros filtros son siempre técnicos. Los relatos son primero y principalmente literatura, así que deben de cumplir con ciertos estándares ortosintácticos. Un lenguaje impecable puede salvar a una idea mediocre, pero ni el concepto más brillante es capaz de sobrevivir a una ejecución deficiente. A partir de ahí, la cosa se complica un poco y entran en liza la idea de base y los recursos literarios utilizados en su servicio. Personalmente, valoro mucho la originalidad y la lógica interna (que no tiene por qué corresponderse con la cotidiana, pero proporciona solidez y propósito a la narración) y soy muy crítico con los abusos estilísticos (cuando no están justificados).

Por supuesto, el proceso de selección se complica mucho cuando lo ejecuta un comité. El resultado suele ser más estandarizado, pero se pierde algo de excentricidad en el proceso. Lo mejor no siempre surge del consenso, o tal vez habría que apuntar que no se puede alcanzar unanimidad acerca de lo verdaderamente innovador. Por ello, siempre recomiendo que nadie se quede con un rechazo (y soy el primero que se cabrea cuando los sufro), pues hay muchos factores en juego. Sugiero un autoexamen desapasionado para comprobar si hay razones objetivas para el fracaso (cuesta mucho reconocerlo, pero es de lo que más se aprende) y a seguir intentándolo.

También estás dentro, o en contacto, con diversas asociaciones como NOCTE o AEFCFyT. ¿Qué papel juegan estas asociaciones en la promoción de autores nacionales? ¿Qué actividades nos proponen?
Por completar el listado, también fui miembro activo de la Sociedad Tolkien Española, y me parece que habría que proporcionar respuestas diferentes en cada caso. Empezando por el final, NOCTE (la asociación española de escritores de terror) no busca tanto la promoción por sí misma como poner en contacto a un grupo de autores con necesidades y problemas similares y un objetivo: conseguir publicar terror en España con un mínimo de garantías. Así pues, NOCTE supondría la suma de esfuerzos individuales. Como se trata de una iniciativa todavía en desarrollo, aún es pronto para juzgar su éxito, pero ya se han realizado actividades como la colaboración con los encuentros Liter Imaginarius de Huesca, con una serie de conferencias sobre Lovecraft, o la participación con microrrelatos en el libro “King Kong Solidario”.

La AEFCFyT debería ser en principio, como agrupación decana de aficionados, una entidad dinamizadora del panorama fantástico español. Lo cierto es que, desde su fundación como AEFCF, ha perdido peso específico dentro del conjunto del fándom, que por un motivo u otro ha preferido una balcanización, en los últimos tiempos en torno a diversos foros de Internet (que presentan una estructura muy diferente a la típica asociativa). Hacen falta manos que trabajen en pro de los objetivos, y a día de hoy la falta de relevo ha puesto en peligro proyectos tan interesantes como las antologías Visiones (que han supuesto en muchos casos la primera oportunidad que disfrutamos los autores de publicar en papel), los premios Ignotus (con todos su vicios e injusticias) o las Hispacones (que son un acontecimiento ideal para favorecer el contacto entre autores, editores y lectores). En los próximos años (si disfruta de ellos), creo que se verá abocada a una reforma en profundidad para ajustarse al nuevo panorama del fantástico en España.

La STE, por su parte, es un poco especial, pues va un poco a su aire, sirviendo de nexo de unión a una serie de personas con inquietudes y aficiones similares, vertebradas en torno a la persona y obra de J.R.R. Tolkien. Celebran convenciones (Estelcon, merith), poseen una revista interna (Estel) y un premio literario (Gandalf), pero su repercusión externa es escasa.

Aparte, existen otras agrupaciones como la AEEYB (Asociación Española de Espada y Brujería), que edita el ezine Ragnarök, o la Abadía Espectral, que gestiona proyectos como El Círculo de Escritores Errantes, la Biblioteca Fosca o las antologías Calabazas en el Trastero, sin olvidarnos de grupos como el Colectivo Xatafi (Hélice, premios Xatafi/Cyberdark) o Avalón, la Asociación Asturiana de Ciencia Ficción, implicada en la Semana Negra, y muchos otros colectivos que sería imposible enumerar (como los foros de Sedice o Scifiworld, Sevilla Escribe, las tertulias, Oscafriki...).

Es una pena que, con tanto potencial humano y tantos esfuerzos, falte la integración necesaria para construir un fándom fuerte y unido que apoye los proyectos y a los autores nacionales (el mejor apoyo sería disponer de una base fuerte de lectores). Si algo echo en falta, es ese espacio común de contacto, ese nexo de unión que permita, respetando la unicidad de cada proyecto, bogar juntos en la misma dirección.

¿Qué es Rescepto Indablog? Háblanos de este proyecto.
Rescepto Indablog nació como un proyecto paralelo al ezine Rescepto, que nos debía proporcionar un medio de fidelizar a los lectores durante los intervalos de tres o cuatro meses entre números. Lo que terminó sucediendo fue que el ezine murió por apabullante falta de apoyo popular (este tipo de proyectos funcionan a base de ilusión y es muy fácil agotar las reservas si no hay respuesta apreciable a los esfuerzos) y se quedó sin función definida. A partir de ahí, con el beneplácito de mis compañeros, lo empecé a gestionar casi como un blog particular, aunque con un enfoque lo más despersonalizado posible. Con el tiempo, ha ido madurando, hasta el momento actual en que las actualizaciones (cada dos o tres días si no hay condicionantes externos), versan principalmente sobre críticas a libros fantásticos (con especial hincapié en los autores españoles), alguna ocasional reseña cinematográfica, artículos cada vez más largos sobre ciencia o literatura (a menudo ubicados en la intersección entre ambas) y anuncios sobre actividades literarias como presentaciones, conferencias o novedades. También lo empleo para la función principal de los blogs, que es el autobombo, pero últimamente ese aspecto, por falta de materia prima, no ocupa muchas actualizaciones.

En esencia, la función principal de Rescepto Indablog es apoyar la literatura fantástica autóctona. Todo lo demás sirve de relleno y ayuda a incrementar el número de visitas. En estos momentos, nos movemos por el centenar de hits diarios, con un total de 40.000 en dos años, y el objetivo estaría en conseguir otros tantos para diciembre. Durante el 2008 las entradas totalizaron unas 105.000 palabras, lo cual equivale a una novela de 350-400 páginas.

Según las últimas estadísticas, el índice de lectura infantil es elevado, pero se ve reducido al llegar a los 13-14 años. ¿Deja de interesar la lectura a los adolescentes?
Más bien deja de interesar que los adolescentes lean o, mejor dicho, que desarrollen un hábito de lectura. Basta con echar un vistazo a las temáticas de las colecciones infantiles frente a las juveniles. Se pasa de aventuras, misterio y emoción a dramones sociales áridos y anodinos aunque, eso sí, muy comprometidos. La literatura pasa a un segundo o tercer plano por culpa de una visión utilitarista de la misma. Eso por no hablar de que justo entonces surge la necesidad de obligar al joven a leerse al menos la cuota oficial de clásicos de la literatura. El amor por los libros no se puede forzar, sino que debe cultivarse con mucho cuidado. Al intentar saltar peldaños en un proceso complejo sólo consigues caerte, con altas probabilidades de llegar rebotando hasta el fondo. Dostoievski mola, pero a los quince años, en general, no puede competir con el cine, los videojuegos y el consumo prelegal de sustancias euforizantes.

¿Qué podemos hacer para fomentar la lectura de los chavales?
Impulsar un cambio de filosofía. Hay que educar primero en la lectura, que luego el joven ya se encargará por sí solo de buscarse las castañas e ir recopilando su colección de clásicos y novedades. Desde hace ya unos años, libros como “El juego de Ender”, por ejemplo, están encontrando con gran éxito su lugar en las aulas. También ayudaría unirse al “enemigo” antes que combatirlo, aprovechando el éxito de determinadas películas para redirigir el interés hacia los libros de que parten (o explotar descaradamente fenómenos como el de El Señor de los Anillos, Harry Potter o, ahora, Crepúsculo). Todo vale con tal de fomentar la lectura, porque en cuanto consigues que alguien se interese por los libros, aunque ese interés haya surgido a partir de obras quizás menos prestigiosas (léase friquis), ya no hay vuelta atrás y ese alguien seguirá leyendo toda su vida.

¿Cuántas horas le echas escribiendo al día?
En estos momentos no muchas. El grueso del trabajo se lo lleva Rescepto Indablog. Una entrada típica me puede llevar en torno a dos horas (incluyendo documentación). A la parte literaria le voy dedicando momentos sueltos.

En “plena producción” (los tres últimos veranos, por ejemplo) llego a las 8 ó 9 horas. Me gusta escribir particularmente de madrugada. El momento más productivo suele ser de doce a tres, o incluso de una a cuatro.

¿Corriges o reescribes mucho lo que escribes?
No, en general no, pero cada vez soy más lento. Hace unos años me podía plantar sin problemas en las 600 palabras por hora, pero ahora pienso y repienso cada frase antes de escribirla, y de inmediato empiezo a realizar ajustes hasta tenerla a mi entera satisfacción. Por supuesto, luego hay varias pasadas de corrección, pero son ajustes menores (cambiando la posición de alguna subordinada, o evitando repeticiones de palabras que sólo se hacen evidentes al leer de un tirón varias páginas). Suelo trabajar con una estructura muy definida (a varios niveles), una especie de armazón que me permite ir rellenando los huecos con una idea bastante clara de lo que estoy haciendo.

Aunque todo lo anterior es cierto en cualquier caso, hay diferencias según el género que esté abordando. En fantasía soy mucho más rápido, mientras que donde más noto la creciente lentitud es en ciencia ficción.

¿Eres de los que llevan lápiz y papel en el bolsillo por si de repente surge una brillante idea, o de los que cree que recordará esa genial idea y luego la olvida por siempre jamás?
Nunca he puesto por escrito una idea en el momento mismo de presentarse. A las ideas hay que tratarlas mal para que, por selección natural, sólo sobrevivan las mejores. Si me olvido de ella es que no valía la pena, si vuelve a surgir, normalmente rescatada del fango por otra que la complementa, entonces quizás sea el momento de dedicarle algo de tiempo. Pueden pasar años hasta que una idea esté suficientemente madura para empezar a considerar siquiera cómo plasmarla. Lo importante es leer mucho, recopilar mucha información y elucubrar sobre muchos temas, porque nunca sabes dónde puede estar la pieza maestra que transforme una simple idea en el esqueleto de una historia propia o en el engranaje que faltaba para que llevar a buen puerto otra anterior.

¿Quién es la primera persona que lee tus escritos? ¿Sigues sus consejos?
No hay ninguna persona que sea la primera en leer todos mis escritos. Hay un puñado de amigos, cuyo criterio respeto, que suelen ser los primeros en leer mis textos, y también tengo a mi hermana, que es psicóloga, cuya opinión recabo a menudo para calibrar las reacciones de mis personajes “raritos”. Por otro lado, hay muchos cuentos que pasan directamente a manos del editor o del comité de selección correspondiente.

Respecto a los consejos, siempre me ha costado admitir su validez (sobre todo porque cuando más los necesitaba, menos tuve, lo que me ha hecho desarrollar cierta tozudez autosuficiente), pero si están bien fundamentados, acabo reconociéndolos a regañadientes y obrando al respecto.

¿Cuando escribes lo haces siguiendo un guión previamente establecido o simplemente te sientas y comienzas a teclear lo que va saliendo?
Antes de escribir una sola línea necesito una idea clara de lo que pretendo y sobre hacia dónde quiero llegar y un guión más o menos firme, al menos para las primeras escenas. Después, durante la escritura, hay muchas sorpresas, pero suelen ser los músculos y la piel que recubren un esqueleto preexistente. Con las narraciones largas (de novela corta para arriba), el destino puede ser un poco más difuso al principio, pero por regla general, a mitad de escrito, necesito saber exactamente a dónde me dirijo y por dónde voy a pasar, pues es entonces cuando hay que empezar a recoger las subtramas y encaminarlas hacia la conclusión. A menudo, encuentro inspiración en una estructura rígida, antes que sentirme constreñido por ella.

¿Cómo ves el panorama de la literatura fantástica a nivel nacional?
Muy mal.
A ver, creativamente, creo que hay un potencial enorme, que además cubre un amplio abanico de estilos. Intento estar al día de la producción nacional (dentro de mis posibilidades pecuniarias), y estos últimos años nos están ofreciendo una cosecha extraordinaria. Ya no sólo de autores consagrados (“El sueño de la razón” de Aguilera), sino también de otros menos conocidos (“Cristales de fuego” de José Antonio Suárez) e incluso noveles (“Los navegantes” de José Miguel Vilar). Hoy en día es relativamente fácil publicar tu primera novela (con una tirada minúscula, eso sí), pero ahí acaban las posibilidades. No hay un mercado superior al que poder acceder. En estos momentos, las tiradas un poquito más amplias (2.000-3.000 ejemplares como mucho) están sólo al alcance de autores consagrados, por la errónea creencia de que un autor extranjero desconocido venderá más con cualquier libro que otro nacional; ¡y eso que somos mucho más económicos! El mundillo editorial especializado ha perdido la oportunidad de construir una base de lectores acorde con el peso demográfico de España. Mientras las cosas iban bien, era un nicho cómodo, pero en época de crisis las tiradas pequeñas se convierten en una losa y las editoriales se encuentran inermes ante las distribuidoras, que son las que manejan de verdad el cotarro y que por menos de 5.000 ejemplares no se molestan en ser eficientes. Hay muchas colecciones importantes en serios apuros, y muchas más las van a pasar canutas antes de que la situación remonte... si lo hace.

A todo esto, hay que añadir el colapso de las revistas, que ha abierto otra brecha en el camino de los autores. ¿Cómo vas a darte a conocer a tu público potencial? Los foros de Internet son demasiado endogámicos para cumplir esta función, ya casi ni quedan fanzines y, por ahora, los lectores pasan olímpicamente de los ezines (tampoco es que queden muchos).

En resumen, el panorama fantástico español actual lo veo dividido en tres islotes casi inaccesibles entre sí. Por un lado están los escritores aficionados, que sobreviven en proyectos locales de nula repercusión externa; un poco más allá están los escritores amateurs, que se encuentran en su propio callejón sin salida de las microtiradas; y por fin hay unos pocos que pueden alcanzar la cima de la pirámide editorial... sólo que ésta se encuentra tan baja que es deprimente en grado sumo (de ahí que muchos autores consagrados estén dando el salto hacia otros géneros para sobrevivir). El andamiaje editorial de la literatura fantástica en España presenta gravísimos fallos estructurales a demasiados niveles para resultar efectivo (y eso que no había mencionado todavía los cada vez más cuestionados concursos, que se supone que deberían actuar de puentes entre los islotes). Se impone un cambio de paradigma, que, me temo, sólo se hará efectivo cuando las cosas empeoren aún más. Para un autor, es un panorama desalentador, porque nunca sabes si se va a desmoronar todo bajo tus pies. Por otro lado, siempre cabe la esperanza de que de las ruinas surja una nueva estructura que permita por fin la profesionalización. Por ahora, sólo se puede ir tirando y rezar para que todo se arregle (o para pegar un pelotazo), pues no se puede vivir eternamente en un callejón sin salida.

¿Qué tiene la zona del Mediterráneo (Murcia, Valencia, Cataluña), que no tienen otras zonas (como la árida Castilla y León) para que los autores de esa zona comiencen a despegar?
Creo que es una simple cuestión poblacional. La Comunidad Valenciana, por sí sola, ya posee el doble de habitantes que toda Castilla y León (de donde provienen, por cierto, dos de los últimos entrevistados en este blog). Es cierto que en los últimos dos años o así hemos irrumpido varios autores valencianos (por cuestión de cercanía geográfica son con los que tengo mayor contacto) en las listas de novedades (David Mateo, José Miguel Vilar, Emilio Bueso, Alfredo Álamo...), pero por aquí siempre ha habido una gran tradición (ahí están Juan Miguel Aguilera, Javier Redal, Laura Gallego, Pascual Enguídanos...). Quizás la aparente eclosión se deba a dos fenómenos, no directamente relacionados. Por un lado, la descentralización del fándom propiciada por Internet y los nuevos sistemas de impresión, y por otro el apoyo que las pequeñas editoriales están ofreciendo a los autores noveles, que nos ha permitido asomar la cabeza.

¿Crees que con el uso de las nuevas tecnologías (blogs, libros electrónicos, etc) se mejorarán las oportunidades para los autores noveles, desconocidos o nacionales?
Soy bastante escéptico al respecto, al menos por el momento. Al final, lo que importa es si el lector potencial va a encontrar y a pagar X euros por tu libro, porque que te lean está muy bien, pero el gran objetivo es la profesionalización, el poder dedicarte en cuerpo y alma a la escritura. Cobrar por tus escritos es el medio de conseguir ese fin, y hoy por hoy no hay un vínculo evidente entre las nuevas tecnologías (que suelen ser gratuitas) y la edición profesional. Otro inconveniente es la falta de mecanismos de criba, que ha propiciado una “balcanización” de Internet, en grupos más o menos numerosos que se relacionan poco o nada entre sí. El futuro parece dirigirse hacia la edición electrónica, pero en estos momentos el único beneficio que puede encontrar el autor está en el campo de la promoción (aunque la competencia sigue siendo feroz), y un poco también en la venta electrónica, que pone al alcance de cualquier aficionado las microtiradas que suelen ser la norma (porque encontrar un ejemplar en una librería puede llegar a ser una tarea imposible).

¿Qué libro(s) estás leyendo ahora mismo?
Acabo de terminar “La plaga escarlata y 14 cuentos fantásticos” de Jack London (la novela corta que da título al volumen es una interesante narración postapocalíptica, e incluye relatos muy recomendables como “Un millar de muertes”, “Una reliquia del pleistoceno” o “El rojo”) y he iniciado la lectura de “La larga noche del fin”, un bolsilibro de la colección La Conquista del Espacio Extra, de Curtis Garland (seudónimo de Juan Gallardo Muñoz, autor de más de 2.000 novelas populares).

Recomiéndanos un libro imprescindible, uno que no nos podamos perder, el que te llevarías a una isla desierta.
No podría escoger sólo uno. Supongo que tendría que decantarme por un lector, una base de datos con cincuenta o sesenta mil títulos (por si la cosa se alarga un poquito) y muchas baterías.

¿Cuál es el mejor libro de Fantasía que has leído?
“El señor de los anillos”, sin discusión; no demasiado lejos estaría “La historia interminable”, y el resto a mucha distancia. Estos dos títulos son obras maestras de la literatura universal y me han aportado vivencias nuevas cada una de las múltiples veces que los he releído.

¿Y de CiFi?
Aquí lo tendría un poco más difícil, ya que ningún título se destaca, sino que hay un buen puñado que tengo en muy alta estima. Dependiendo de la época hubiera podido contestar “Los robots del amanecer” de Asimov, “Neuromante” de Gibson, o “El Instante Aleph” de Egan. Desde un punto de vista estrictamente literario, supongo que el ganador es “1984” (aunque precisando que debe ser en versión original, para poder apreciar a fondo toda su maestría).

¿Y de Terror?
Me gusta sobre todo el terror clásico y en dosis concentradas de Poe, Lovecraft, Howard o Bécquer. En novela, mi favorito es Stephen King, aunque ha alcanzado la cumbre de su arte fuera del género (su gran obra maestra es “Corazones en la Atlántida”). De su producción terrorrífica, me quedo con los libros de sus inicios, resaltando de forma particular “It”. Estirando un poco los límites del género, podría incluir “El nombre de la rosa” o “El péndulo de Foucault” de Umberto Eco

¿Cuál es el primer libro que recuerdas haber leído de niño?
No me concibo sin un libro en la mano. Según mis padres, pasé de los cuadernillos de aprender a leer a las novelas que rapiñaba de las estanterías de mi casa. A los ocho años, por ejemplo, recuerdo que salí muy decepcionado de ver “La historia interminable” en el cine porque no era fiel a la novela (por entonces ya me había leído por primera vez “El señor de los anillos”). Entre mis primerísimos libros se cuentan “20.000 leguas de viaje submarino”, “Narraciones extraordinarias” de Poe (sí, así de rarito he salido) o “Las aventuras de Alan Quatermain” de Haggard (tardé unos quince años en animarme a leer “Las minas del rey Salomón”). ¿El primero absoluto? A saber. Conservo, eso sí, un librito ilustrado que bien podría reclamar el puesto. Se titula: “Soy el Sol”.

¿Qué prefieres, playa o montaña?
Sillón. Veraneo en un apartamento a cincuenta metros del mar y bajo a la playa dos o tres veces por año (la piscina, para refrescarte, ya es otra cosa). La montaña también me gusta bien dosificada. En realidad soy más urbano que agreste.

¿Un lugar ideal para irte de vacaciones?
¿De vacaciones? El lugar más solitario de la Tierra (con una climatología aceptable).
De turismo me valdría cualquier ciudad del mundo.

¿Cuál es la última peli que has visto? ¿La recomiendas?
Si me limitara al cine tendría que hablar de lo horrenda y cabreante que es “The Spirit”, el engendro de Frank Miller, así que me lo tomaré en sentido amplio y recomendaré vivamente “Escondidos en Brujas”, de Martin McDonagh. Me la perdí en su (breve) paso por la cartelera y ya entonces supe que me arrepentiría. Recuperada gracias al DVD, no puedo sino ensalzar su sabia mezcla de tragedia y comedia amarga (aunque la traducción deja bastante que desear).

¿Qué me puede decir de su agria polémica con los críticos literarios de “El País”?
Pues resulta que sí mantengo una polémica, si no con los críticos literarios de “El País”, sí con un artículo aparecido en sus páginas y firmado por Jacinto Antón, en una entrevista concedida nada menos que por Miquel Barceló, uno de los principales editores españoles de género fantástico. En ella (http://www.elpais.com/articulo/semana/galaxia/apaga/elpepuculbab/20080719elpbabese_3/Tes), Barceló anunciaba la muerte de la ciencia ficción, y se trata de un artículo que ha levantado mucho revuelo por todo Internet.

Como es lógico suponer, a alguien que en estos momentos está emperrado en descubrir y explorar nuevos caminos para la ciencia ficción este tipo de opiniones le sientan como una patada en los... higadillos, porque de un plumazo está cuestionando todo mi trabajo (e implícitamente me cierra opciones editoriales). Eso por no hablar de que me parece una idea totalmente falsa. Desde mi pequeño palco en Internet (es decir, Rescepto Indablog), he dedicado varias entradas a argumentar en contra de esta noción (como http://rescepto.wordpress.com/2008/12/12/la-edad-de-hierro-de-la-ciencia-ficcion/ o http://rescepto.wordpress.com/2008/10/13/tiempos-de-crisis-en-la-ciencia-ficcion/). Tal vez no sea una polémica en toda regla (porque es bastante unidireccional), pero el tema a mí me agria bastante.

¿Qué ocurriría si le ordenas a un robot de última generación que te defienda matando a un hombre que quiere matarte a ti?
No creo en los robots asimovianos, ni siquiera en los giskardianos. Si es de última generación, posiblemente sea un modelo postsingularista, diseñado por otros robots y superior en todos los aspectos a los seres humanos. Si no emprendo ningún otro curso de acción, ese otro hombre conseguirá matarme ante la indiferencia o, todo lo más, la curiosidad antropológica del androide. Quizás si no le hubiera dado la vuelta a la tortuga en medio del desierto...

¿Sandokán o Spiderman?
Nunca he sido muy de cómics y, aunque sí un lector voraz de Emilio Salgari, Sandokán no se contaba entre mis personajes favoritos. Ahora bien, entre un niñato pluriacomplejado, vestido con un pijama rojo e incapaz de abandonar el discursito de perdedor nato a pesar de contar con superpoderes, estar casado con una supermodelo y poseer una mente científica digna de un Nobel y un príncipe de Borneo reconvertido en pirata para vengarse de los colonialista ingleses que le arrebataron el trono y mataron a su familia, no hay color. Me quedo con El Tigre de Mompracem.

¿Conan o Batman?
El cimmerio, sin duda. Batman es un personaje que, a poco que te pares a pensarlo, es ridículo (por mucho que Nolan esté haciendo grandes y exitosos esfuerzos por descomiquificarlo). En setenta años ha dado para alguna que otra buena historia, pero el concepto de base, más allá de cuestiones estéticas, es insostenible. En cuanto a Conan... he de reconocer que mi primer contacto con él fue a través de los cómics (los de Vértice, con unas cuantas historias geniales de Roy Thomas adaptando relatos de Howard con dibujo de Barry Windsor-Smith). Después seguí con varios ejemplares de “La espada salvaje”, lo que me permitió descubrir a John Buscema, Ernie Chan, Gil Kane... Sólo que luego accedí al original literario, y entonces el bárbaro de los tebeos se me reveló como una caricatura unidimensional con una fracción de la intensidad del genuino. Howard abrazaba la barbarie, no idealizándola, sino admirando su fuerza intrínseca y el primitivismo, y eso se muestra en su obra. Su personaje está vivo y respira a través de una prosa de apariencia sencilla pero extraordinariamente efectista. Creo que el camino empezó a torcerse con el maquillaje que Conan recibió de parte de Sprague de Camp y Lin Carter (no quiero ya ni hablar del resto de “continuadores”).

Esta pregunta ha sido fácil. Robert Ervin Howard es una de mis principales influencias en fantasía y terror (como se comprobará a poco que empiece a salir publicada mi fantasía épica).

¿Star Wars o El señor de los anillos?
El original es siempre el mejor. Sí, “El señor de los anillos” es una de las fuentes confesas de inspiración de Lucas. Un viejo estrafalario llamado Ganda... Obi Wan, visita a un simple granjero y lo manda en una búsqueda sin esperanza contra un mal todopoderoso. Durante el viaje, Frod... Luke descubre que el viejo es más de lo que aparentaba, y justo cuando más lo aprecia, el muy insensato se sacrifica en un duelo con el Balro... Darth Vader para que pueda escapar. Menos mal que no está muerto del todo, sino que vuelve a escena, sólo que un poco más... luminoso.

Anécdotas aparte, ya he comentado que considero “El señor de los anillos” una obra maestra de la literatura universal, y soy bastante remiso a colgar esta etiqueta. “La guerra de las galaxias”, la trilogía original, por supuesto, es una obra maravillosa, pero se queda un poco por debajo de la genialidad absoluta.

Además, si hablamos de obras derivadas, la trilogía de Peter Jackson le pega mil patadas a la novelización de “Una nueva esperanza” escrita por Lucas (¡Uy, no, que ya ha confesado que el verdadero autor fue Alan Dean Foster!).

¿Indio o vaquero?
Ninguno. Me revientan los estereotipos yanquis y jamás he aguantado las pelis del oeste (crepusculares o no), no puedo dejar de verlas como un cúmulo de tópicos (o de anti-tópicos en las más modernas) y falsa mitología diseñada para proveer de “antigüedad” legendaria a un país sin historia. Ahora bien, si se reformulara la pregunta a ¿Azteca o conquistador?..

¿Tom Sawyer o Harry Potter?
Un caso parecido al anterior. ¿Americano del sur profundo o británico? Creo que me quedo con Harry Potter, por las grandes adaptaciones de Cuarón y Yates, y porque guardo un mal (vaguísimo) recuerdo de la serie de dibujos animados de Tom Sawyer.

¿Asimov o Verne?
Pues como dos preguntas antes he rechazado a ambos, creo que ahora bien puedo quedarme con los dos. Verne ha sido una figura fundamental en mi educación como lector y le debo muchas horas de entretenimiento (con “Veinte mil leguas de viaje submarino”, “Viaje al centro de la Tierra” y “Miguel Strogoff” al frente). En cuanto a Asimov, otro tanto podría decir en una etapa posterior (“Los robots del amanecer” y “Los propios dioses” son dos de los mejores libros de cifi que he leído). Además, tengo que reconocerle su maestría como cuentista, que me sirvió de inspiración durante mi “etapa asimoviana”, de la que conservo cierto gusto por los diálogos ágiles y tan naturales como sea posible. En “El rayo verde en el ocaso” hay dos o tres cuentos asimovianos, y el título hace referencia a Verne; simplemente no puedo elegir.

Una charla realmente interesante, Sergio. Gracias por tu tiempo.



Sergio Mars Aicart , nacido en Valencia, cultiva todos los géneros dentro del Fantástico, aunque la ciencia ficción suele ser dura, el terror sangriento y la fantasía tirando a realista.
Premios y méritos obtenidos:
*"Yamata-no-Orochi", publicado en Miasma 7, seleccionado para la antología "Fabricantes de sueños 2008".
* "Aprendiendo a ser transyo: el transhumanismo en la obra de Egan", publicado en Rescepto 007 nominado como mejor artículo en los premios Ignotus 2007
* Octavo puesto en el Tierra de Leyendas VI (2007) con el cuento "Sísifo Triunfante" (En el PDF de la segunda fase)
* Primer puesto en el II Certamen Kaótico de Sedice (2007) con el cuento: "Mytolítico".
* Finalista en el premio UPC 2006 con la novela corta: "Cuarenta siglos os contemplan".
* Finalista en el XV Pablo Rido (2006) con el cuento: "La tercera ley de la información".
* Ganador del XI premio Gandalf (2005) con "Uzbad Mazarbulu" y mención especial en el mismo certamen por "La noche de los hobbits berserkers".
* Segundo clasificado en el 1er Certamen de Relatos Hispanos sobre la Tierra Media, elanillounico.org (2002), por "El camino está cerrado".
* Tercer clasificado en el VII premio Gandalf (2001) por "Fuego de antaño".