Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta Lectura Infantil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lectura Infantil. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de enero de 2013

Novedades: Calvaricoque y Pelocotón

¡Feliz año a todo el mundo!
Estos últimos meses han sido durillos, pero aquí sigue la posada, abierta de par en par.
Sin más, quiero presentaros lo último que me he tenido entre manos.
Con todos ustedes: CALVARICOQUE y PELOCOTÓN.


Este librito contiene dos cuentos protagonizados por Calvaricoque y Pelocotón: El regaliz mágico y La mansión del conde Morácula.

Estos cuentos son los que escribo para mi pequeño ayudante, que cada día es menos pequeño y más "ayudante".

"Hace mucho, pero que mucho tiempo, vivían dos hermanos mellizos en un pueblo junto al campo, no muy lejos de la ciudad. Mellizos quiere decir que nacieron a la vez, pero que no son iguales. Y no lo eran en absoluto, Calvaricoque era bajito, inquieto y muy travieso, mientras que Pelocotón era alto, tranquilo y... muy travieso también. En eso sí eran iguales."


Título: Calvaricoque y Pelocotón
Autor: Esteban Gonzlaez García
Páginas: 51
Género: Literatura infantil
Edición: Tamaño A5, 51 páginas b/n, con ilustraciones b/n y portada a color


Espero que os guste mucho ;)







martes, 14 de junio de 2011

La "otra" Historia Interminable

Estas últimas semanas me he prodigado poco por la posada. Lo siento, este gordo tabernero ha estado ocupado en un proyecto editorial muy especial.
Este proyecto, un auténtico bombazo, ha visto por fin la luz y el resultado es este:



Por supuesto que sí, un interesantísimo concurso de relatos publicado en papel, un best-seller de las aulas ;)
Este concurso está englobado dentro de las actividades para fomento de la lectura (y de la escritura, que de eso se olvidan). Actividades obligatorias para los profes, que algunos se toman como una molestia, y que yo he tenido la suerte de poder compartir con una entusiasta profesora de lengua.
Nos lo hemos pasado genial, y algunos relatos son realmente sorprendentes, teniendo en cuenta la edad de los escritores... Sí, nos ha tocado currar un poco, pero ha merecido la pena. Y creo que los chicos se lo han pasado estupendamente. Cualquier cosa es mejor que dar clase, ¿eh? (que no se enteren que esto también formaba parte de las clases). Ellos han sido el imparcial jurado y han votado a sus favoritos.
Además de los relatos, los propios chicos se han currado la portada y las ilustraciones. También hemos añadido algunas de las actividades realizadas con motivo de la celebración del Día del Libro: jeroglíficos, literatura insólita, poemas dadá y caligramas.
Todo se lo han currado ellos (y allí estábamos nosotros para corregir).
El resultado es que los chicos han leído, han escrito, han dibujado, se han esforzado, se han coordinado, han aprendido a contemplar la literatura desde otros puntos de vista menos convencionales... y han conseguido un recuerdo de valor inestimable.
Dentro de quince o veinte años, cuando pasen las hojitas de este librito de 65 páginas, podrán dejar abierta la puerta de la memoria y recordar con una sonrisa a sus compis de clase (a algunos les perderán la pista para siempre, como nos ha pasado a todos). A su cabeza volverán los alocados tiempos del insti.
Y tal vez, solo tal vez, vendrá a su cabeza el recuerdo de este gordo posadero que ejerce de profe con toda su ilusión.
Suerte, chicos. El mundo es vuestro.

sábado, 16 de abril de 2011

Todo un reto

En algunas ocasiones ya no sé qué hacer. Probablemente sea por una pobre formación pedagógica. O tal vez por una diferencia generacional irremediable. Y seguro que también hay que añadir diferencias (barreras) culturales y lingüísticas. Lo confieso, a veces estoy a punto de arrojar la toalla.

Cuando algún mozalbete, pre-preadolescente, de los de pantalón caído y calzoncillo a la vista, me dice que él no lee porque no le gusta, que no necesita saber calcular (aproximadamente) cuanto es el 15% de 40€, que le da igual todo y que ya no va a hacer nada porque le voy a suspender (yo y todos los demás profes, que le tenemos manía), que él no apunta los deberes porque se va a acordar, que él sigue haciendo así el ejercicio porque se le pone ahí (aunque le diga que está mal planteado), cuando todo eso pasa, me dan ganas de machacar la mesa con su dura cocorota.
Hasta que reviente la mesa, porque esas cabezotas son más duras que el granito.

"El arquitecto Antonio Gaudí es el creador del Parque Güell en Barcelona".

¿Cómo hacer ver a un capullín de esos que si no es capaz de decirme una obra de Antonio Gaudí tras leer la frase anterior (y solo esa frase) es porque aunque sabe juntar la P con la A: PA, no entiende un pijo de lo que lee?

¿Cómo hacer entender que saber calcular un % puede ahorrarte algunos euros de tu propio bolsillo al saber si te están cobrando bien o se están equivocando (incluso a propósito)?
"No, profe, las cajeras del super ya lo saben hacer. Y si no, total, solo son unos pocos euros."

¿Cómo hacer ver a estas alturas de curso que sin una libreta para apuntar los deberes es prácticamente imposible que se acuerde de hacer los deberes (como el 99% de las veces anteriores)?
Ah, lo olvidaba, que como no entiende lo que lee, da igual que lo apunte. Y como tampoco controla los % no sabe si ha hecho los deberes muchos o pocos días...

"Profe, profe, ¿puedo coger un martillo? No. Anda, profe, déjame. No, los tornillos de meten con un destornillador, no con un martillo. Ya lo sé, profe... ¿me dejas el martillo? Grrrrrrrrrrrrrrr... Vale, profe, vale, lo hago con un destornillador."

Esos y muchos momentos son absolutamente descorazonadores.
Pero siempre vuelvo a la carga.
A burro no me ganan ni esos capullos exhibicionistas de calzoncillos.
El próximo trimestre me voy a subir los gayumbos del Carrefur hasta los sobaquillos y os vais a enterar...
Será eso, o que en el fondo me gusta. También hay momentos buenos.

"¿Profe, puedo usar yo el taladro?"

jueves, 24 de junio de 2010

La virtud de insistir


Leo (con cierto retraso) un pequeño artículo de Almudena Grandes en EL País Semanal: Una fábrica de chocolate. Para no perdérselo.


"[...] Cuando era pequeño, a su hijo mayor no le gustaba leer. Con sus hermanas nunca tuvo ese problema, pero él, aficionado al cómic, a los videojuegos, a jugar al fútbol, nunca encontraba el momento de abrir ninguno de los libros que ella le regalaba [...]


[...]¿Estará enfermo?, pensó, y pronunció su nombre en voz baja, para no despertar a su hermana. Pasa, escuchó, estoy aquí. Y al abrir la puerta, lo encontró recostado en la cama, con un libro entre las manos, tan absorto en la lectura que ni siquiera levantó la cabeza de las páginas. ¡Ah!, muy bien, su madre sonrió, cerró la puerta y miró el reloj. Quería cronometrar aquel prodigio[...]"

En este texto queda ensalzada perfectamente la necesidad de insistir. Tal vez algunos chavales no lean nunca, pero hay que intentarlo. No hay juego, película o serie de TV que supere un buen libro... solo hay que encontrar el libro adecuado en cada momento.

jueves, 15 de abril de 2010

El Talismán Cósmico, de José Ángel Muriel


Título: El Talismán Cósmico
Autor: José Ángel Muriel González
Editorial: Hidra
Género: Juvenil

Regresar a la adolescencia, incluso a la pre-adolescencia, no solo es posible, es fácil.
¿Quién no ha leído un librito de aquellos de "Elige tu propia aventura" o de D&D? Sí, sí, uno de esos de: "...en la puerta de la izquierda se oyen ruidos raros, mientras que en la de la derecha todo parece en calma. Si decides abrir la de la derecha pasa a la página 42, si por el contrario te arriesgas con la de la izquierda, pasa a la página 25..."
Esta editorial ha recuperado un género olvidado durante largos años, que hace de la lectura de los chavales un juego, de su aprendizaje (de habilidades y de hábitos) una diversión. El género de auto-aventura está cobrando nuevo impulso, ya que no es una lectura exigente, ni larga, ni única...
La verdad, a partir de la primera vez que acabé de manera regular mi misión, comencé a dejar el dedo en las últimas elecciones por si había que retroceder y elegir otra cosa... Vamos... ¿quién no lo ha hecho nunca? Je,je. Yo hace años (tantos que no lo recuerdo) que no lo hacía.
Esta aventura, imaginativa, sencilla y divertida, es una estupenda lectura para aquellos chicos que aún no tienen un hábito consistente de lectura, e incluso para aquellos que lo tienen y les gusta jugar y divertirse un rato leyendo.
A esto hay que sumarle el que la segunda edición estén en la calle. Cuando una editorial propone una segunda edición, quiere decir que la primera se ha vendido realmente bien. Por algo será...
¿Te sientes atraído por la aventura? ¿Por el misterio? ¿Por las historias de la antigüedad? Os invito, además, a pasaros por la página del autor. José Ángel tiene otras obras que seguro pueden interesaros.

miércoles, 7 de abril de 2010

Tanga y el gran Leopardo, de Roberto Malo y Fco. Javier Mateos


Título: Tanga y el gran leopardo
Autores: Roberto Malo y Fco. Javier Mateos
Ilustrador: David Laguens
Editorial: comanegra
Año: 2009

Este es uno de esos libros que ves un día y te llama la atención. Decides hacerte con él y lo vas dejando... hasta que el día que, por fin, te acercas a la librería, descubres que lleva dos años descatalogado. Espero que esto no pase con este excelente cuento ilustrado.
Lo que es seguro es que a mí no me ha pasado.
Ayer me hice con él y... hacía tiempo que no veía un cuento tan bonito. Bonito en el más amplio sentido de la palabra.
Un gran formato para grandes ilustraciones de David Laguens, preciosas, llenas de detalles y de matices. El cuento de Roberto Malo y Fco. Javier Mateos en sí mismo (es infantil, no os penséis) es genial, pero junto con las fantásticas ilustraciones, cobra una fuerza increíble.
...Qué escudo más majo...
Mucho, mucho tiempo hacía que no me sorprendía así un cuento infantil. Y eso que estoy haciendo un master acelerado junto con mi ayudante.
Si necesitáis hacer un regalo original a un niño (no muy pequeño), o a alguien a quien le gusten los cuentos y las ilustraciones, Tanga y el gran Leopardo sería una elección excelente. Os recomiendo que no dejéis escapar un cuento tan bonito.
Yo voy a guardar mi ejemplar en un estante bien alto, junto a la chimenea de El Buen Pozo Sediento, para que llegue entero a manos de supermán cuando tenga edad de disfrutarlo.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Comprensión lectora a los 15

Leo una noticia que no es de hoy y me quedo de piedra.
En ella se informa que España incumple todos los objetivos educativos de la UE para 2010.
En nuestro país la tasa de bandono escolar asciende casi al 32%, solo el 60% de los jóvenes de 22 años ha terminado la educación secundaria obigatoria.
En nuestro país el 25,7% de los jóvenes de 15 años tienen problemas de comprensión lectora...
Y unos cuantos datos escalofriantes más que se puede leer en la noticia.
¿Problemas de comprensión lectora a los 15?
Comprendo que los chavales no lean, porque no les da la gana o porque prefieren perder su tiempo en otras cosas propias de su edad; pero que no sepan leer, que no entiendan, o lo hagan con dificultad, lo que leen... ¿Dónde están los padres? ¿Qué se hace en la escuela? ¿Pero es que nadie lo ve?
Se atribuyen los malos resultados a la llegada a España de muchos inmigrantes... y unas cuantas pamplinas más.
Ya.
Y yo tomo drogas por culpa de la sociedad. La culpa es de otro. Yo no he sido. Bueno sí, he sido yo ¿y qué? todos lo hacen.
Al parecer a nadie le importa. Es una noticia que pasará desapercibida.
Es más importante el vestido que llevaba menganita en la fiesta de nosequé, o el regate que hizo ayer Cristiano Ronaldo o los rollos macabeos y secretos de alcoba de famosillos que no saben hablar sin decir palabros y palabrotas. Coño, ya.
Así nos luce el pelo. Y luego decimos que la juventud está perdida.
Acojonaito mequedao. Tal vez tengan razón los que me dicen que estoy loco por querer dedicarme a la enseñanza...

miércoles, 12 de agosto de 2009

Leer en la playa

Esta campaña, organizada por la Federación de Gremios de Editores de España y patrocinada por la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura, desembarca en Castilla y León.
Que no, que no estoy de guasa. Que aquí sí hay playa, vaya, vaya. Fluviales, eso sí, pero playas. Además, se ha extendido a parques en ciudades como León y Salamanca.
Una buena iniciativa que aplaudo (plas, plas, plas).

Leo en sus carteles anunciadores que habrá premios. Libros, pienso yo, incauto de mí. Porque el regalo más lógico de una campaña de fomento de la lectura sería un libro, ¿no?
No sé, en el super, cuando quieren fomentar el queso de tetilla te dan a probar queso de tetilla, no te enseñan una foto de ese exquisito queso o de Pamela Anderson. O cuando quieren fomentar un nuevo producto te lo dan a probar, vamos, digo yo.

Lo que pasa es que en El Buen Pozo Sediento, el tabernero anda algo torpe y no entiende de márquetin. Es mejor regalar 5.000 bolsas para guardar documentos, 5.000 para libros, 5.000 marcapáginas, 5.000 aviones y 10.000 juegos de habilidad.

Libros no. No sea que se los lean.

La inteligente campaña plantea que quien lleve su libro a la playa tenga premio. No sé. Se me ocurre que si se quiere fomentar la lectura se debería incidir en los que NO llevan el libro a la playa. Que los que lo llevan seguro que lo hacen con intención de leerlo.
¿Qué será lo próximo? ¿Una campaña de peinados de moda para calvos? ¿Técnicas para dejar de fumar para no-fumadores?

De todos modos... ¿quién coño puede leer en la playa? Tienes a la rubia de tres toallas más allá en tanga y topless, acompañada por su amiga morena dos tallas más grande que de repente deciden ponerse a jugar a las palas enfrente de ti. Además, tu enano insiste en gatear fuera de la sombra de la sombrilla, en coger los juguetes del niño de al lado, en recolectar todas las colillas/algas, palos/plásticos y demás porquerías que encuentra a su paso, con inteción de catarlo de inmediato. Si es que así no hay quien lea.

Y por cierto, los que dejan las colillitas en la arenita de la playita, se las podían meter por el abujerito del culo. Encendidas.

Campañas pro-lectura sí, oiga, pero lógicas y consecuentes. De todos modos, si vale para algo, pues felicidades por acordarse al menos de hacer una campaña fomentando la lectura.


Uy que bonito, qué es esto... un marcapáginas, pues voy a comprarme un libro para poder usarlo...


lunes, 18 de mayo de 2009

Friki, de Enric Herce Escarrá

Friki, de Enric Herce Escarrá.

Simplemente genial, estupenda. Sencillamente atractiva, perfecta. Me encanta.
Puede parecer por mi entusiasmo que acabo de leer la última novela del sucesor de Tolkien o de Martin. No, nada más lejos. Pero tal vez por mi condición de escritor aficionado aprecio muchos detalles excelentes en esta novela juvenil, tal vez por mi condición de padre aprecio los valores que intenta (y consigue) transmitir, tal vez por mi aspiración a ser maestro aprecio diferentes aspectos educacionales rotundamente bien mezclados.
Tal vez por mi condición de aficionado a la fantasía empatice con el protagonista, aunque sea un nano de once años. Tal vez.
Pero de lo que estoy seguro es de que he leído un novela entretenida, divertida, locamente divertida, y genialmente resuelta. Me encantan las conversaciones madre-hijo, las situaciones familiares y en la escuela. Pero sobre todo me gusta el duelo final, magistralmente resuelto (especialmente la solución a la complejidad de los nombres).
Y para finalizar un guiño más, un rizo que cierra el bucle y vuelve a enlazar principio y final.
Aplaudo el esfuerzo que seguro has hecho. En tan pocas palabras, en tan pocas páginas cada palabra vale su peso en oro y todas han de ser edecuadamente ponderadas antes de emplearlas. Has conseguido mezclar de forma sorprendente valores, actitudes positivas ante la vida, humor, fantasía, semántica (excelentes las alusiones a las consultas al diccionario en la red). Has hecho todo un ejercicio de cómo escribir una novela infantil para todos los públicos. Porque yo la he disfrutado, mi mujer la leerá y puedes estar seguro de que mi pequeño ayudante lo hará, tan pronto como tenga la edad adecuada (y sepa leer y todo eso, vamos). Novelas como ésta harán a nuestros niños plantearse muchas cosas, además de permitirles avanzar en su imprescindible aprendizaje lecto-escritor.
Ha sido un placer descubrirte como narrador infantil-juvenil, sobre todo después de leer "La luna dormida", de género y público radicalmente opuesto.
Me está gustando mucho la colección donde te han publicado. Felicidades.

sábado, 16 de mayo de 2009

Caballero de Dragón de Pedro Camacho



Una novelita juvenil, de ejecución sencilla, con vocabulario claro, directa al grano. Pero no exenta de magia y fantasía, de valores humanos. Pedro ha realizado una labor muy compleja, probablemente a drede, pues no en vano estamos hablando de un profesor. Ha conseguido conjugar varios elementos de forma que ninguno destaque sobre los demás, pero de forma que todos sean necesarios.
Si en una enorme cacerola de cocción añadimos: historia de España, realidad social contemporánea, realidad social de hace 500 años, valores humanos imprescindibles, unos pocos litros de fantasía y una pizca de sal, obtenemos una novela juvenil perfecta. Pero la clave no sólo está en los ingredientes, que esos los compra cualquiera, el secreto está en la elaboración. Hay que saber ligar todo eso, y que quede jugoso, ni muy hecho ni muy crudo, porque los destinatarios principales son jóvenes lectores.
Con novelas como ésta, que no cuesta leer, muchos chavales se encontrarán pidiendo más, preparando sus mentes para una mejor comprensión, para un mejor rendimiento en sus estudios (que se realizan mayoritariamente leyendo). Estos futuros lectores están sentando la base en la que sustentarán su afición por la lectura, un placer inmenso del que no todo el mundo sabe gozar por falta de base.
Te felicito, Pedro. Aunque sea una novela sencilla, estoy seguro de que no ha sido sencilla su elaboración y de que te ha tocado trabajar mucho. Yo he disfrutado leyendo tu última obra. Y estoy seguro de que no será la última.
Por cierto, siento un enorme placer cada vez que leo mi nombre en los agradecimientos.
Gracias, maestro.

martes, 21 de abril de 2009

Estirpe Salvaje de Montse de Paz


Esta novela que he terminado recientemente tiene muchas cosas sorprendentes.
Cuando uno la ve y la abre por primera vez tiene la impresión de estar ante una novela juvenil. Y así es, así está catalogada y editada, con un recuadrito de filigranas rodeando el texto de cada página, plateados brillantes en la portada... Una magnífica edición, por cierto. Excelente la portada del maestro Calderón... pero que lleva a equívoco, porque aparece una moza, espada en mano, que hace pensar que será la prota. Y no es así, primera sorpresa. En esta novela, ella (Yvanka) es la co-protagonista, siempre un paso por detrás de su hermano (Ruslan), el verdadero actor principal. No digo que la cosa no cambie si hay futuras entregas (que espero con ganas, por cierto).

La segunda sorpresa es que sí, es una novela juvenil, pero no es una novela ñoña, blandita y totalmente aséptica. Me sorprendo leyendo violaciones (o intentos), soldados que se van a putas (sí, he dicho putas, porque lo pone en la misma novela), relaciones sexuales (explícitamente no, claro...), cambios en el cuerpo en desarrollo de Yvanka, su "primer sangrado"... ¡Joer con la novela juvenil! ¡Cómo ha cambiado!
Cuando por fin alcancé la edad suficiente para leer novela juvenil, las que había disponibles no se parecían ni en la sombra a ésta. Es más, en aquella época (recién superada la dictadura), este libro hubiera sido clasificado con dos rombos, dos equis o directamente enviado a la hoguera y a su autora a un convento de clausura para purgar su alma pecadora. Pero por fin la sociedad ha cambiado y ya no hay que esconder cosas naturales y que suceden, nos guste o no. Si además nos las explican con sencillez y naturalidad, como muy bien consigue Montse, tenemos una agradable lectura, que explica la vida tal y como es (o casi).
Por eso, el concepto de novela juvenil se ha ampliado en mi mente. De ahora en adelante leeré con otros ojos las novelas juveniles que caigan en mis manos, sabiendo que todo avanza.

La historia en sí nos cuenta las aventuras y desventuras de la pareja de protagonistas (si queréis saber más tendréis que leer el libro) con un estilo fresco, sencillo, pero no menos eficaz y hermoso. Tiene un regusto estupendo a relato y no se pierde para nada en largas descripciones y sucesiones de datos, datos e historia de los continentes que contienen el reino en el que reina el rey al que sirve el prota... ya me entendéis. Hasta la mitad del libro no caí en la cuenta de que me estaba viniendo a la memoria continuamente otra novela que leí hace muchos años: Miguel Strogoff. Tal vez por la ambientación y los nombres.

Sin embargo (aquí vienen los peros), hay ciertos detalles que no me gustaron. Por ejemplo, percibo cierta "moralina" de la escritora con algunas de las decisiones que toma el prota (como no ir de putas, beber, no darse comilonas...). Es sólo un regustillo, pero me ha chocado que después de permitir que aparezcan en el libro estas cosas, luego haya este detalle.
Además, cambiando de tercio, me rechinan la cantidad de detalles "tiernos" que tienen el prota y un amigo soldado. Tanto acariciar espaldas, contemplarse mientras duermen, pasar el brazo por el hombro... No digo que no pueda ser, pero... los chicos, los hombres, y más en el ejército, no hacen esas cosas. Es por educación (mala educación), pero los chicos no se acarician habitualmente.

No obstante, olvidad de estos detalles totalmente subjetivos y conseguid esta novela. Os recomiendo su lectura u os sugiero que la regaléis a vustros hijos/as, sobrinos/as, ahijados/as.
A mí me entró por los ojos en el Carrefur, donde no esperaba encontrarla. Y me ha sorprendido muy gratamente.

Y de paso, los beneficios están destinados a ayudar a jóvenes necesitados. Montse nos contó los detalles hace bastante tiempo ya, en la primera entrevista de esta posada.
Gracias, Montse. Me ha sorprendido mucho. ¿Habrá continuación?

lunes, 16 de marzo de 2009

Caballero de Dragón por Pedro Camacho

Tengo el placer de presentaros la nueva novela de una amigo: Caballero de Dragón.
Este escritor, asíduo de la posada, publica de la mano de Edimater una nueva novela juvenil, como ya nos anunció en su entrevista. Brindamos por el éxito. Suerte maestro.


Autor: PEDRO CAMACHO CAMACHO
Ilustradora:VIRGINIA GARRIDO
Encuadernación: Rústica
Número de páginas: 112, con ilustraciones B/N.
Papel Interior: ahuesado de 90 gr.
Cubierta: Estucado Brillo con Solapas
Medidas: 14 x 20 cm.
ISBN 13: 978-84-96870-13-0
«CABALLERO DE DRAGÓN» Edimater, 2009. Colección La Osa Menor.
PVP: 10,00€

Sinopsis:
Elena es una adolescente normal. Viaja mucho, debido al trabajo de sus padres, por eso empieza a estar cansada y a no rendir en el instituto. Un día de clase, es castigada con un trabajo acerca de una leyenda popular de Jaén. No siente deseos ningunos de ponerse a trabajar mientras sus compañeros juegan, pero, cuando comienza a investigar se ve inmersa en una historia llena de aventuras, magia y leyenda. De alguna manera, conocerá una floreciente orden de caballería del siglo XV, atravesará el Gran Mar y llegará al Nuevo Mundo… allí le esperan muchas, muchas sorpresas y una aventura sin parangón.
Ambientada casi en su totalidad en el Jaén del siglo XV, los niños encontrarán en esta novela y magnífica forma de acercarse a la historia a través de las leyendas populares. Un cuento ideal para que los niños disfruten aprendiendo los valores del compañerismo, la tolerancia, el desprendimiento y el sacrificio de las personas por un bien mayor.

miércoles, 25 de febrero de 2009

"Friki", de Enric Hercé Escarrá


Enric, un habitual de la Posada, nos anuncia el lanzamiento de su última novela. Escrita para un público infantil (de 9 en adelante), nos narra las aventuras de Tomás, un Friki empedernido :)
Tiene muy buena pinta. Además, os recomiendo visitar el video que se han currado para presentar el libro.
Ya está a la venta. Más info en Nudo de Piedras.


FRIKI (A partir de 9 años)

ISBN: 978-84-96870-15-4
Autor: Enric Herce Escarrà.
Ilustrador: David M Rus.
Edimáter, 2009. Colección: La Osa Menor (Azul)
Encuadernación rústica con solapasPapel ahuesado 90 gr.Cubierta con estucado brillo con solapasIlustraciones en B/N14×21 cm, 87 páginas. Precio: 10€.

Tomás no entiende por qué los niños del colegio le han empezado a llamar friki. De hecho, ni siquiera sabe demasiado bien lo que significa la palabra de marras. Se pregunta si será por su afición a los cómics de superhéroes y a los libros de aventuras y de ciencia-ficción. O tal vez porque prefiere pasar los recreos inventando historias para Marien y Juan en lugar de jugando a fútbol.Mientras tanto, a años luz de la Tierra, en la sede central de la Organización Estelar de Conflictos Interplanetarios se ha recibido una petición AJ-19. Ha sido formulada por los kranks, una de las civilizaciones más avanzadas de toda la galaxia. Nadie, ni los más viejos del lugar, recuerdan cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que fue reclamado un planeta en nombre del mal uso que le estaban dando sus habitantes.

jueves, 19 de febrero de 2009

Plan LEO

El plan LEO, promovido por la Junta de Castilla y León, pretente, con buena intención, introducir el el mundo de los libros a los más peques: a los recién nacidos.
Dice la instancia de inscripción:

El PLAN LEO es una iniciativa de la Junta de Castilla y León, por la que se entregará a cada bebé nacido en Castilla y León antes de que cumpla seis meses un regalo de bienvenida al mundo de los libros y de la cultura- también de felicitación a los padres- en el que se incluirán los siguientes materiales: libros para bebés, una guía de orientación a los padres en materia de lectura para los niños y la tarjeta de socios de la biblioteca pública mas cercana a su domicilio.

Vaya por delante que aplaudo la inicativa. Además es gratis: te regalan libritos y guías. Muy bien. Más aplausos. Todos los esfuerzos destinados a este menester deben ser bien recibidos.

PERO, claro hay un pero, ¿libritos para bebés? ¿Guía de orientación a los padres? ¿Carné de biblioteca para un recién nacido?
Vayamos por partes.

Está muy bien leer un cuentito a un bebé, refuerza el vínculo afectivo y, aunque no se entere de nada, la voz de papá o mamá (sobre todo la de mamá) le calma y le prepara para dormir él solito. Bien. O sea, que si con voz cariñosa le recitamos la tabla del siete, al bebé le da lo mismo. No hace falta un librito para eso. Lo bueno es que más adelante sí podremos utilizar este librito, algo es algo.

¿Guía de orientación para los padres? Aún no le he puesto el ojo encima, así que no sé lo que dice o recomienda esta guía en cuestión. No me parece una mala idea. Pero los padres que no leen y no entienden como prioritario inculcar el hábito de lectura a los nenes, no van a leerse la guía tampoco. Tal vez se debería tratar de llegara ellos de otra manera.

¿Carné de biblioteca? Mmmmm si no estoy mal informado, las bibliotecas públicas tienen una edad mínima de SEIS años para poder sacarse el carné. Habría que cambiar la normativa para hacer socio a un enano recién nacido. De todos modos... ¿para qué quiere un carné de biblioteca un recién nacido?

En fin, que buena intención hay, no lo niego. Pero se me antoja que hay maneras mejores de usar los recursos (pocos, por cierto) que la JCyL invierte en promoción de la lectura.
Por ejemplo, para que nadie diga que critico y que todo me parece mal, pero que no propongo alternativas.
¿Dónde se inicia a la lectura a los niños? En el cole, mayormente. Destinemos allí un libro de cuentos para cada alumno, gratuito. Ayudemos a que estos niños aprendan a leer y escribir con material totalmente gratuito y variado, con atención a distintas necesidades particulares que puedan surgir (tamaños de letras, dificultades de aprendizaje, etc). En el cole tenemos a todos los niños desde edad muy temprana y allí no dependeremos de que los padres de recién nacidos reciban información sobre el plan o no. Allí van todos, ya que la escolarización es obligatoria.
Más: promocionemos actividades lecto-escritoras con los alumnos como talleres de escritura, de lectura, de teatro, etc.

No sé a qué expertos consulta la JCyL, pero he oído (y leído) muchas críticas a este plan. Y muchas son acertadas. A parte de que... ¿alguen ha visto publicidad de este plan?


sábado, 31 de enero de 2009

Una posible respuesta

Dicen las estadísticas que los chavales de menos de trece años leen de forma asidua en un 85% largo. Pero al llegar a la adolescencia, el porcentaje cae a menos del 55%.

La lectura tiene unos -casi- insuperables rivales como las hormonas, un dos tres responda otra vez: las hormonas, las vicioconsolas, la televisión, internete y los chats, internete y el tuiter o como se diga, salir con amigos/as, las películas, la televisión... riiiiiiiiiiiiiiing Los chavales no leen un montón porque repiten televisión.


Leo en Público una entrevista a Manuel Vicent en la que dice cosas como:

"Los jóvenes no necesitan el esfuerzo de leer o de empezar a volar, que es lo mismo, porque les es más fácil dejarse llevar por el gran impacto visual y la saturación de imágenes que reciben".
Puede ser una de las respuestas a tan interesante pregunta. Quiero pensar que algunos de los que lo dejan, con el tiempo vuelven a retomar el apasionante hábito de lectura. No obstante, deberíamos reflexionar sobre el uso que hacemos de tan inquietante aparatejo: la televisión.

Televisiones de tubo, planas, LCD, TFT, reinas de nuestro salón. Ellas presiden, en lugar preferente nuestras comidas, nuestras cenas, nuestras sobremesas. Uno llega a casa, se pone cómodo, se tumba en el sofá y enciende la tele. Uno se va a echar la siesta (bendita costumbre) y enciende la tele. Uno no tiene ganas de hacer nada y se tumba en el sofá, pero primero enciende la tele.

¿Y qué recibimos a cambio de nuestra devoción y fidelidad? Pues en el mejor de los casos información (lo siento, de primera mano no, que para eso está la radio e internet) o entretenimiento. En el peor recibimos basura y publicidad y en el resto programas mediocres y absolutamente prescindibles.

La televisión nos da todo mascado, es fácil de consumir y no hay que hacer nada. Esa es la clave. Cuando uno ve televisión no hace nada, absolutamente nada.

Probad un día a comer o cenar con la televisión apagada. ¡Pero si se conversa! La sobremesa se convierte en una distendida conversación con tu familia y no en un ¡calla que no me dejas oír el parte! Además, se termina antes de comer y uno se mancha menos porque no está embobado mirando la cajita tonta esa.

Decía Groucho Max: "Yo encuentro la televisión bastante educativa, cuando alguien la enciende me voy a otra habitación y leo un buen libro".
Personalmente opino que los extremos nunca son buenos, pero si empleásemos todo el tiempo que perdemos en programas de televisión que ni fu ni fa en leer, al cabo del año leeríamos un buen puñado de libros. Es una opción que deberíamos considerar.

Hoy también leo en Público una noticia sobre estadísticas de lectura. Un 56% de los españoles lee con frecuencia (casi todos los días) y el perfil del lector español se consolida como mujer, universitaria y joven, que prefiere la novela, lee en castellano y en casa, por entretenimiento.

Yo leo todos los días, por lo que mi perfil encaja en que leo por entretenimiento, en casa y en castellano. ¿Joven? Hombre, pues sí. ¿Universitario? Teniendo en cuenta la de años que pasé en la uni pues también. ¿Mujer? Pues si cumplo con todo lo demás...
Verás cuando se enteren algunos parroquianos de que este gordo posadero en realidad es una mujer.
Pero de armas tomar, eso sí.