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martes, 14 de abril de 2009

Sorprendido

Cito textualmente:

"[...]tengo que hacer mención especial de:[...] Esteban González y a su "Buen Pozo Sediento" desde el principio su buena acogida y su cordialidad le hicieron ver a este viejo mago que estábamos en la misma onda; gracias."

La verdad es que no me lo esperaba. Ha sido un regalo especial que recibo un día que no es mi cumpleaños. Muchas gracias a tí, viejo mago ;)

¿De dónde he sacado esta cita?

De los agradecimientos de este libro: Caballero de Dragón de Pedro Camacho Camacho. Ahora, gracias a esta cita y a mi voraz curiosidad, estoy haciendo algo que no hago casi nunca: leer tres libros a la vez...

Pedro estuvo por aquí y nos abrió la puerta de su casa, ¿alguno se lo perdió?

lunes, 13 de abril de 2009

Transparente

Hasta que no llegué no me di cuenta del tiempo que había pasado. Más de dos años desde la última vez que fui a la gran ciudad. Y uno se desacostumbra, oiga. Tanta gente, tantos coches… tantos túneles.
Volví a sentir el pánico de saberme perdido, descolocado, en medio de un enjambre de coches a gran velocidad. Duró tan solo unos minutos, lo suficiente para recordar lo tremendamente grande que es la gran ciudad. Y también lo suficiente para confirmar que ya no conozco la ciudad. Aún así me encontré. Podrán cambiar las calles, incluso las carreteras, pero los edificios no. Menos mal.
El resto fue un agradable fin de semana familiar, con reencuentros, besos y abrazos.
Sin embargo, lo que había olvidado también es la cantidad de inmigrantes que viven (o malviven) en la gran ciudad. Algunos tienen trabajo, otros se buscan la vida como pueden. Porque comer, comemos todos. Y eso que ya está inventado el no comer, pero uno se muere. De hambre, supongo, y si no de desesperación.
A la puerta de un gran centro comercial me encontré a un chavalito sonriente, educado, vestido correctamente y aseado, que vendía “La Farola”. No sé lo que pone en ese periódico, nunca he comprado uno. Decliné el ofrecimiento con un gesto de cabeza y una media sonrisa. Y me olvidé de él.
El olvido duró unos pocos segundos, porque nos sentamos en una mesa a pocos metros, en la misma puerta del comercio a dar la merienda a nuestro peque. Mientras chiquitín comía su potito de frutas observé como, infatigable, el chico de “La Farola” ofrecía su periódico a todos los que abandonaban el local. Algunos le despachaban con un gesto, más o menos educado, otros le daban algo de dinero, pero la mayoría le ignoraba absolutamente, mirando al frente como si allí no hubiera nadie, como si nadie les ofreciera un periódico, como si nadie solicitase ayuda.
Él nunca decía nada. Pero murmuraba. Sobre todo cuando le ignoraban.
Imaginé qué murmuraría yo si estuviese en su lugar. Seguro que nada suave.
Imaginé qué haría yo en su situación, inmigrante, en un país desconocido, sin trabajo, tal vez con una familia que alimentar. Creí intuir la desesperación que sentiría si no pudiera ofrecer el potito a chiquitín, ni hoy ni mañana ni ayer.
Acabábamos de gastar un buen montón de euros en cosas prescindibles, que no necesitábamos. Y él allí, buscándose el sustento, céntimo a céntimo. Y nosotros no le habíamos ni dirigido la palabra.
Terminada la merienda nos dirigimos a él y le dimos un par de euros. Él sonrió y nos dio las gracias. Además dijo que nuestro peque era muy guapo. Él también era guapo, un joven de color. De color transparente, porque casi nadie le veía.
Esa noche dormí bien.
Ahora sé lo que vale mi conciencia: dos euros.

jueves, 2 de abril de 2009

Entrevistando a... Roque Pérez Prados


Hace ya un tiempo que venía observando ciertos detalles sospechosos en la bodega de El Buen Pozo Sediento. Desaparecían botellas: hoy un mosto joven, mañana un gran reserva. Faltaban algunos chorizos, algún paquete de azúcar… Ratones no podían ser. Que yo sepa no saben descorchar botellas y no hacen ascos a la tripa del chorizo.
Me propuse averiguar qué es lo que pasaba y vigilé los movimientos de todas las camareras y sirvientes de la posada. No obtuve resultado alguno. Ellos no metían mano en mi bodega.
Y así estuve el último mes, quebrándome la cabeza y viendo cómo seguían apareciendo algunas botellas de mi mejor caldo vacías y cómo faltaban chorizos de las sartas.
Fue por casualidad que descubrí lo que realmente pasaba. Qué curioso. Aparecía cuando la posada estaba llena de clientes y desaparecía durante un ratito, siempre antes de cerrar. Pero nunca le veía entrar o salir de la sala.
Observé cuidadoso, medio escondido entre la cocina y la despensa. Era sigiloso y se movía con cautela. Cuando nadie miraba, se iba acercando a la bajada de la bodega y ¡zas! desaparecía dentro.
Decidido a darle un escarmiento, cogí el cuchillo de trinchar la carne y me encaminé a la bodega, a oscuras. Debo confesar que no fue una idea muy brillante, sino más bien oscura y desatinada. Por la falta de luz y el nerviosismo, esbaré y caí todo lo largo que soy hasta la bodega, midiendo el ancho de cada escalón bien con la espalda bien con las posaderas. El trastazo me dejó sin respiración, sin habla, tendido en el húmedo suelo y puedo decir que por fortuna el cuchillo trinchador desapareció de mi mano y no fue a parar a ningún sitio inconveniente.
Entre el jaleo de la posada y lo débil de mi voz, nadie acudió a mis llamadas de auxilio. Sólo él. Se delataba, pero habiendo visto el tremendo porrazo que soportaron mis costillas no pudo dejar de acercarse a ayudarme.
Y para colmo alguien cerró la puerta de la bodega de un portazo. Ahora sí que esta apañado.
Pasamos casi toda la noche allí encerrados. Mientras yo recuperaba el resuello, él me contó parte de su vida y de cómo bajaba al sótano en mi posada…

¿Roque o Dorian?
Roque, por supuesto. Dorian es sólo un nick.

¿Por qué elegiste Dorian?
Me recuerda al gran libro de Oscar Wilde: “El retrato de Dorian Gray”. Evoca misterio y romanticismo.

Háblanos de “Veinte maneras de bajar al sótano”.
Es una propuesta que hago al lector para que baje conmigo las escaleras de su propio sótano, pues todos tenemos un sótano oscuro y olvidado mucho más cerca de lo que pensamos. Es el lugar donde escondemos aquello que no nos gusta, nuestros miedos, fobias, en definitiva, todo aquello que no queremos tener junto a nosotros a la luz del día. En la introducción explico que yo voy a desnudar mis propios miedos y animo al lector a que haga lo propio con los suyos, nos daremos la mano y bajaremos juntos las escaleras hasta encontrarnos de frente con los temores ocultos en la oscuridad. En un viaje a través de veinte relatos de miedo psicológico, el lector encontrará la oportunidad de identificarse con alguno o algunos de ellos porque, en definitiva, todos los temores son de alguna manera comunes al ser humano. He tratado de plasmar miedos clásicos como el miedo a la muerte, a la oscuridad, a lo desconocido junto con miedos más modernos como el miedo a la carretera, a las operaciones quirúrgicas, a la violencia de género...

¿A qué público va dirigida?
Recomiendo su lectura a todo tipo de público porque el miedo es un factor común al ser humano que nos hace evolucionar si se afronta para superar nuestras inseguridades. Gustará a los aficionados al género de terror pero también hago un guiño a todos aquellos que se acercan con recelo a las páginas para ver si sale un monstruo de ellas y los engulle. Intento huir de cualquier tipo de recreación del horror y me quedo con el miedo como emoción. Para todos los públicos.

¿Te ha costado mucho lograr su publicación?
Lo que más me ha costado es escribirlo, pues ha sido una tarea de años. Cuando el trabajo está acabado hay que moverse para ofrecerlo a las editoriales. La verdad es que he conocido por el camino a muchos amigos que me han ayudado en momentos puntuales y a todos ellos les debo, en parte, la publicación de mi libro.

¿Qué tal acogida tiene un libro de relatos como éste?
La verdad es que no me esperaba que atrajese a un público tan variado, desde gente muy joven hasta ancianos, desde ávidos lectores hasta personas que abrían (y terminaban) un libro por primera vez. Según me comentan, gusta mucho el que puedan leer el libro a su aire, pues eso es una de las ventajas que tienen los relatos: empiezas a leerlos sin requerir un orden determinado y normalmente se acaban de un tirón.

¿Dónde lo podemos encontrar?
Se está comenzando a distribuir por todas las librerías, pero de momento está seguro en las librerías de Alicante: 80 Mundos (http://www.80mundos.com/), Ateneo y FNAC

¿Qué tal las presentaciones que has hecho recientemente?
La primera presentación la hice el 2-12-08 en la librería 80 Mundos de Alicante, me introdujeron mis amigos Mariano Sánchez Soler, escritor y periodista, y Jose Luis Ferris, director de publicaciones del Instituto Juan Gil Albert (editor del libro). Hubo una repercusión importante en los medios de comunicación, con noticias en prensa (Información, La verdad, El País...) y entrevistas en radio (Cope, Ser y Onda Cero). Acudieron unas 80 personas, que para ser una ópera prima no está nada mal. Algunos días más tarde, me invitaron Guardamar del Segura (Provincia de Alicante) para hacer la presentación en la Biblioteca Municipal, acompañado de mi amigo Mariano y la concejala de Cultura Sabrina Amorós. Llenamos el salón de actos con más de 20 personas y pasamos una velada muy agradable en compañía de amigos. Allí me hicieron la primera entrevista televisiva para la Televisión de Guardamar. Finalmente el 12-2-09 presentamos en la FNAC de Alicante, acompañado por mi antigua profesora de literatura del instituto, María Bárcena. Acudieron 50 personas y disfrutamos durante un buen rato con las palabras de María, cargadas de emoción y saber. Fue muy entrañable, pues se acercó mucha gente a la que yo no conocía de nada y que les atraía mi libro, ese es el milagro de la literatura. Ahora tengo pendiente una presentación en mi antiguo instituto de bachillerato Francisco Figueras Pacheco, de Alicante y posiblemente salga alguna más. Como puedes ver, estoy disfrutando de lo lindo mientras promociono mi libro y conozco nuevos amigos.

¿Qué has escrito últimamente y en qué estás trabajando ahora?
El pasado día 2-3-09 presentamos entre varios autores el libro “Cuentos a quemarropa” en el que yo tengo el honor de participar con un relato: “Mi nombre es Penélope”. Actualmente escribo, cuando mi trabajo como optometrista me lo permite, mi primera novela. Es una labor muy diferente de la escritura de un libro de relatos. Hay que coordinar muy bien los engranajes para que todo funcione a la perfección. ¡Una verdadera carrera de fondo! Espero que el resultado guste a los lectores.

Eres "Diploma en Novela Negra" por la Universidad de Alicante… ¿qué es esa titulación? ¿En qué consisten esos estudios?
Es un curso que imparte Mariano Sánchez Soler desde hace varios años en la Universidad de Alicante. Trata de la historia del género negro, sus técnicas, sus autores, las grandes obras. Se realiza un análisis de las claves del género así como las técnicas de escritura que se pueden extrapolar a cualquier otro tipo de narrativa. Comienza en Marzo y finaliza en el mes de Mayo con la celebración del “Mayo Negro”, un acontecimiento en el que puedes conocer a grandes autores, españoles y extranjeros, que acuden a Alicante para impartir charlas sobre su obra. Es una experiencia muy recomendable y que significó un antes y un después en mi vida literaria.

Has participado en cursos literarios como el “Curso de Narrativa”, organizado por la asociación de libreros de Alicante, y en el “Taller de escritura: el método”. ¿Se forman escritores en este tipo de cursos o los que ya lo son (o quieren serlo) aprenden técnicas para encauzar su caudal creativo?
Es imposible que una persona se forme como escritor si no se ve atraído por la llamada de la literatura, por el afán de contar historias. Si esa pulsión existe en ti, pero no sabes cómo encauzarla, si buscas algo más que relatar para que te lean tu familia y amigos, entonces los cursos de escritura se convierten en una fabulosa herramienta donde aprender la técnica y las claves del proceso de escritura. De todas formas, el estilo narrativo, la voz auténtica del escritor, debes buscarla en tu interior. Se ve forjada por tu personalidad, por tus vivencias, y eso no te lo va a enseñar nadie.

¿Qué has aprendido en ellos?
Lo primero que aprendí es que, como la vida es un continuo aprendizaje en todos los aspectos, también hablando del hecho literario, nunca se sabe lo suficiente. Aquí se trata de ser consciente de tus limitaciones como escritor y de tener la capacidad para afrontarlas. Si consigues vencer el reto progresas hasta otro punto en que te vuelves a plantear interrogantes. Yo he aprendido a mejorar mi prosa en cuanto a fluidez, a tener claro qué es lo quiero transmitir a los lectores, a estructurar bien mis trabajos, a construir personajes interesantes, a comunicar emociones, lo cual se ha transformado en mi santo y seña como escritor. En definitiva, el aprender a narrar historias me ha ayudado a comprender mejor la vida.

¿Recomiendas participar en este tipo de iniciativas?
Por supuesto. Todo escritor joven que se asoma al desfiladero de la narrativa debería dominar la técnica para que esta le sirva como paracaídas en un hipotético salto al vacío. Y si no eres joven, siempre vas a aprender algo que te enriquezca. Merece la pena la experiencia.

Según las últimas estadísticas, el índice de lectura infantil es elevado, pero se ve reducido al llegar a los 13-14 años. ¿Deja de interesar la lectura a los adolescentes?
Más bien diría que hay asuntos que comienzan a interesar más a los jóvenes, como los amigos, el sexo opuesto etc. Cuando las hormonas comienzan su revolución no hay nada que las pare. Hablamos de nuevas formas de disfrutar el tiempo libre, también del impacto de las nuevas tecnologías, la música, los videojuegos, internet, los chats. Es curioso cómo los adolescentes incluso dejan de ver la televisión. Pero lo más importante es que siempre haya libros en casa. Son amigos silenciosos que no se quejan si uno los abandona en una esquina y están ahí cuando necesitamos compañía.

¿Tú que entiendes de marketing y de publicidad, qué crees que podemos hacer para fomentar la lectura de los chavales?
Ante todo predicar con el ejemplo. De nada sirve si aconsejamos leer a los chavales y luego nosotros huimos de los libros. Pienso que no hay que agobiar a la gente joven porque si eso ocurriera, reaccionarían de manera opuesta a la deseada. Como he dicho antes, que los chavales vean libros en casa, que lean con sus padres, que sientan el torrente de imaginación que escapa de esas páginas abiertas, que sueñen con historias fantásticas. Si es necesario, comenzar con libros ilustrados o cómics para dar el salto más adelante hacia libros con mayor densidad de texto.

¿Cuántas horas le echas escribiendo al día?
No tengo un horario fijo, porque yo vivo de mi trabajo como óptico-optometrista. Esta tarea me demanda gran cantidad de tiempo y esfuerzo, de tal manera que tengo que escribir robándole horas al sueño. Soy bastante irregular y no tengo un número de horas, más bien me marco objetivos por semanas o meses (escribir x hojas, o x capítulos)

¿Corriges o reescribes mucho lo que escribes?
Lo justo para que el trabajo avance. Normalmente hago una primera escritura de un capítulo que voy revisando cada día conforme retomo el trabajo de ese mismo capítulo. Después lo dejo reposar y vuelvo a él cuando he terminado el conjunto. Hago un repaso general y vuelvo a dejar madurar el trabajo un tiempo hasta que abordo una corrección general.

Has hecho alguna incursión en el mundillo del cómic. ¿Has escrito guiones o te has animado además con los dibujos?
Es curioso, pero mi pasión por narrar historias comenzó con el dibujo de mis propios cómics. Eran tiempos en que iba al colegio, y descubrí por casualidad, por medio de cromos, que existían unos seres con poderes excepcionales cuyas aventuras se narraban en cómics. A partir de ahí comencé a dibujar mis propios cómics de super héroes a bolígrafo y en hojas de papel cuadriculado que leían mis padres y hermanos con avidez. Un día, tenía yo unos 14 ó 15 años, llevé aquella colección de hojas garabateadas a una revista de cómics para ver si había posibilidad de publicarlas. Ellos me dijeron que les llevase un trabajo a tinta y que lo considerarían. Fue cuando dibujé “La abuela”, una historia del atraco a una anciana con final sorpresa. Cuando fui a la revista con mi trabajo, ya habían cerrado y en el local había un letrero de “Se alquila”. Se llamaba “Tótem”. Mi gozo en un pozo.

¿Está publicado y se puede encontrar?
No está publicada, pero aún la conservo como oro en paño. No estaría mal publicarla en algún lado. Haría justicia a los esfuerzos de aquel chaval que un día fui.

Fantasía, terror, CiFi, poesía… ¿qué prefieres escribir?
Hasta el momento, la mayoría de mis trabajos tocan el género de terror, aunque no me gustaría encasillarme. Tengo escrito de todo.

¿Y leer?
Me gusta leer todo tipo de libros con calidad. Valoro mucho lo que me quiere contar el escritor, su prosa, sus personajes, su construcción. Es algo que no puedo remediar, cuando leo un libro siempre me sorprendo analizando algo de manera casi mecánica, ¿será deformación profesional?

¿Eres de los que llevan lápiz y papel en el bolsillo por si de repente surge una brillante idea, o de los que cree que recordará esa genial idea y luego la olvida por siempre jamás?
En el cajón de mi mesilla de noche siempre hay una libreta con bolígrafo, pero no me sirve para nada. En pocas ocasiones me he despertado con una idea y la he tenido que escribir. Lo que a mi me funciona es la ducha. Es el lugar de mi casa donde las ideas cobran forma y saltan delante de mis narices. Es increíble la prisa que me entra en esos momentos por secarme y salir a buscar algo para apuntar. Creo que debería tener esa libreta con bolígrafo en el baño. Por lo demás, también se me ocurren buenas ideas en el trabajo. Para eso funcionan muy bien los “Pos-it”, que siempre acabo guardando en el bolsillo y descargándolos en el ordenador cuando llego a casa.

¿Quién es la primera persona que lee tus escritos? ¿Sigues sus consejos?
Suelo dar a leer mis textos a mi mujer, y ella me da su opinión como lectora. Después busco opiniones de amigos escritores para hablar de técnica y construcción. Digamos que me interesan mucho los dos prismas. Deseo saber si se entiende lo que quiero comunicar y si está bien narrado. Luego, saco mis propias conclusiones y actúo en consecuencia.

¿Cuando escribes lo haces siguiendo un guión previamente establecido o simplemente te sientas y comienzas a teclear lo que va saliendo?
Hay dos tipos de escritores, los “de mapa”, que planifican su recorrido antes del viaje, y los de “brújula” que se lanzan a la aventura sin saber lo que pasará. Yo comencé siendo de “brújula”, el problema era que me bloqueaba demasiado a menudo por desconocer determinados detalles de la historia. Así empecé a planificar y me he convertido en escritor “de mapa”. Reconozco que nunca se puede planificar una narración al cien por cien y siempre acaba algún personaje haciendo cosas que no le correspondían. (Y eso me gusta porque así combino las dos tendencias)

¿Cómo ves el panorama de la literatura fantástica a nivel nacional?
Creo que hay buenos autores emergentes que reclaman un lugar junto a los grandes. Es bueno que exista un relevo generacional y que se vaya dejando entrar poco a poco a esos escritores que traen un soplo de aire fresco al panorama literario. Me acuerdo, por ejemplo, de David Mateo, Manel Loureiro y de Claudio Cerdán, aunque podría nombrar a otros muchos.

¿Qué tiene la zona del Mediterráneo (Murcia, Valencia, Cataluña), que no tienen otras zonas (como la árida Castilla y León) para que los autores de esa zona comiencen a despegar?
No sé si tiene que ver con la bonanza climatológica o con los vientos de levante, pero sí que se aprecia un resurgir de las nuevas vocaciones en estas zonas costeras. ¿Será la gastronomía mediterránea? ¿Quizá el arroz? Habría que hacer un estudio en profundidad sobre el asunto. Hay material para una tesis doctoral...

¿Crees que con el uso de las nuevas tecnologías (blogs, libros electrónicos, etc) se mejorarán las oportunidades para los autores nóveles o desconocidos nacionales?
Por supuesto. No cabe duda de que las nuevas tecnologías te ofrecen la posibilidad de que mucha gente acceda a tu obra. Esto ya rompe barreras, igual que el acceso al gran torrente de información que aporta internet. Ahora si quieres escribir una historia que acontezca en la Edad Media, no es imprescindible visitar una biblioteca y pasar horas delante de libros. Puedes obtener muchísima información solamente pulsando una tecla de tu ordenador. Yo mismo he diseñado un blog para mi libro donde recojo la información que se va generando y los lectores tienen la posibilidad de dar su opinión:
http://www.veintemanerasdebajaralsotano.blogspot.com/

¿Qué libro(s) estás leyendo ahora mismo?
Tengo el defecto de leer varios libros a la vez, de forma que voy pasando de uno a otro según el momento de ánimo en que me encuentre. Puedo devorar un libro de un tirón o combinarlo con otros en una lectura más relajada. Por lo general siempre tengo en mi mesa uno o varios libros de narrativa y alguno de creación literaria. Ahora mismo estoy leyendo “El viento de la luna” de Muñoz Molina, junto con “La casa infernal” de Richard Matheson. También “El médico perplejo” de Robert S. Bobrow y de vez en cuando paladeo el excepcional libro sobre creación literaria “Zen en el arte de escribir” de Ray Bradbury.

Recomiéndanos un libro imprescindible, uno que no nos podamos perder, el que te llevarías a una isla desierta.
Algunas veces he tenido que realizar selección de personal para mi empresa o para otras. Suelo pedir a los candidatos que me hablen de sus aficiones. Y te preguntarás: ¿esto que tiene que ver? Pues muy fácil: si una persona no es capaz de hablar con pasión de algo que le gusta, difícilmente podrá reflejar esa pasión en su trabajo. Si yo tuviese que elegir al escritor más apasionado a juzgar por sus artículos y trabajos, sin duda elegiría a Ray Bradbury. Por ello recomiendo con total confianza “Zen en el arte de escribir”, merece la pena acercarse a su lectura.

¿Cuál es el primer libro que recuerdas haber leído de niño?
Fue “Guillermo Tell”, lo leí con 7 años durante un viaje en coche de 3 horas, donde por cierto, no me mareé con las curvas. Me lo regalaron en mi Primera Comunión.

¿Qué prefieres, playa o montaña?
Como vivo en la playa, siempre prefiero la montaña para descansar.

¿Un lugar ideal para irte de vacaciones?
Tengo un bonito recuerdo del pueblo de Grazalema, en Cádiz. Pasé buenos momentos en contacto con la naturaleza. Muy tranquilo.

¿Cuál es la última peli que has visto? ¿La recomiendas?
Ha sido “Slumdog Millionaire”, una gran película que te hace pensar en la suerte que tenemos de haber nacido en un país desarrollado como España. La recomiendo.

¿Qué me puede decir de su agria polémica con los críticos literarios de “El País”?
Ya está todo arreglado. Al final tuvieron que reconocer que Alicante es una ciudad a la que se le puede sacar mucho partido literario. Los lectores me dieron la razón.

¿Qué te da más miedo El Exorcista o Viernes 13?
Lo que de verdad me da miedo es no llegar a fin de mes, o que me suban la hipoteca. Es terrorífico. Pero si tengo que elegir, me quedo con “El exorcista”.

¿King o Koontz?
Por supuesto, King.

¿Sandokán o Spiderman?
Me quedo con los dos, aunque Spiderman es un viejo amigo cuyas aventuras he llegado a dibujar en cómics caseros de niño.

¿Conan o Batman?
Elijo a Conan.

¿Star Wars o El señor de los anillos?
Me quedo con “La guerra de las galaxias”, que es el título con el que crecí disfrutando de aquellas maravillosas aventuras en el espacio de héroes con sable láser y batallas estelares.

¿Indio o vaquero?
De pequeño me gustaban los vaqueros, y sobretodo el Séptimo de Caballería. Según iba creciendo me daba cuenta de las matanzas indiscriminadas de indios que sólo querían vivir en paz en sus tierras. Me quedo con los indios.

¿Tom Sawyer o Harry Potter?
Me quedo con mi viejo amigo Tom Sawyer.
Un fuerte abrazo a todos los amigos de El Buen Pozo Sediento.

Gracias, Roque. Pero esto no acaba aquí...
Ve sacacando la bolsa que alguien tiene que pagar las botellas que faltan de la bodega. ¡Y los chorizos! Que ultimamente todo el mundo se me marcha sin pagar de la posada... ;)

Roque Pérez Prados: Alicante, 1968. Diplomado en óptica y optometría. Ha trabajado en publicidad para prensa, radio y televisión. Diploma en novela negra por la Universidad de Alicante. Ganó el 2º premio de monólogos de terror Alicante se asusta, en 2003. Finalista en diferentes certámenes literarios. Veinte maneras de bajar al sótano es su primer libro de relatos.




Para los que estéis interesados, El gran Nébulos (Francisco Illán Vivas) ha realizado otra estupenda entrevista a Roque Pérez. Y se complementa a la perfección con ésta :)


sábado, 28 de marzo de 2009

Organización, convocatorias y buenos propósitos

Llevo desaparecido de la posada una buena temporada. Casi dos semanas.
No es que me haya dado a la fuga, no. He estado aquí, escondido bajo el mostrador. Temeroso de asomar la cabeza por si algún cliente reparaba en mí y me hacía trabajar más de la cuenta...
Lo cierto es que ha sido un parón reflexivo. Escribir, lo que se dice escribir, no he escrito nada. Pero no es muy preocupante, me pasa siempre que acabo el primer manuscrito de algún proyecto.
Hace unos días terminé un pequeño proyecto que inicié hace algún tiempo, con ánimo de divertirme y poco más. Ahora, que lo he ofrecido a algunos lectores de confianza, me encuentro que tengo que trabajar aún mucho si quiero que sea algo decente. Tengo que corregir altitud, longitud y latitud de todo el rumbo si no quiero que la nave se me extravíe en medio del mar de las tormentas.
Y claro, me encuentro que no sé si merece la pena invertir más tiempo, ya que tengo más cosas empezadas y que bullen en mi perezosa mente. Además, como no me organizo demasiado bien, me encuentro que no escribo porque total para este pequeño ratillo, no me da tiempo a casi nada... Y así día tras día no avanzo ni retrocedo.
Así que sí, he decidido que no. Que continúo y retomo lo que está a medias. Además procuraré rehacer lo que sea menester.
Y sin olvidar un par de convocatorias en las que suelo participar con resultados bastante buenos:
Al loro que para el primero sólo quedan quince días.
Me estrujaré los sesos para los dos. Empiezo ya.

lunes, 16 de marzo de 2009

Caballero de Dragón por Pedro Camacho

Tengo el placer de presentaros la nueva novela de una amigo: Caballero de Dragón.
Este escritor, asíduo de la posada, publica de la mano de Edimater una nueva novela juvenil, como ya nos anunció en su entrevista. Brindamos por el éxito. Suerte maestro.


Autor: PEDRO CAMACHO CAMACHO
Ilustradora:VIRGINIA GARRIDO
Encuadernación: Rústica
Número de páginas: 112, con ilustraciones B/N.
Papel Interior: ahuesado de 90 gr.
Cubierta: Estucado Brillo con Solapas
Medidas: 14 x 20 cm.
ISBN 13: 978-84-96870-13-0
«CABALLERO DE DRAGÓN» Edimater, 2009. Colección La Osa Menor.
PVP: 10,00€

Sinopsis:
Elena es una adolescente normal. Viaja mucho, debido al trabajo de sus padres, por eso empieza a estar cansada y a no rendir en el instituto. Un día de clase, es castigada con un trabajo acerca de una leyenda popular de Jaén. No siente deseos ningunos de ponerse a trabajar mientras sus compañeros juegan, pero, cuando comienza a investigar se ve inmersa en una historia llena de aventuras, magia y leyenda. De alguna manera, conocerá una floreciente orden de caballería del siglo XV, atravesará el Gran Mar y llegará al Nuevo Mundo… allí le esperan muchas, muchas sorpresas y una aventura sin parangón.
Ambientada casi en su totalidad en el Jaén del siglo XV, los niños encontrarán en esta novela y magnífica forma de acercarse a la historia a través de las leyendas populares. Un cuento ideal para que los niños disfruten aprendiendo los valores del compañerismo, la tolerancia, el desprendimiento y el sacrificio de las personas por un bien mayor.

viernes, 13 de marzo de 2009

Futuro


FOTO: EFE

Una pequeña muestra del futuro cercano. Nos guste o no.
El bolígrafo sustituyó a la estilográfica, el ordenador a la máquina de escribir, el CD al vinilo...
Nunca tendrá la magia de un libro impreso en papel. No podremos pasear la mirada por las estanterías de nuestra biblioteca, repletas de libros en delicioso caos de formatos y encuadernaciones. Aunque creo que el libro impreso no desaparecerá nunca. Pasará a ser impreso por capricho, por gusto personal, para regalo, bajo pedido.
A cambio podremos tener libros a un precio más asequible y almacenar verdaderas bibliotecas (otra cosa es que lo leamos, aunque así tendremos la posibilidad). A cambio, cualquiera que pueda editar un archivo en el formato digital adecuado, podrá editar su propia obra, facilitando la difusión de nóveles y aspirantes a escritores famosos... en teoría.
Los cambios tecnológicos no hay quien los pare. Este tampoco.
De todas formas, yo aún pincho mis viejos vinilos y me empapo de su estática, de los pequeños rayoncitos, contemplo su portada en gran formato.
Y a veces paseo el dedo por el lomo de mis libros. No los he leído todos aún (es una biblioteca compartida), pero recuerdo imágenes, sensaciones y recuerdos de los que sí han pasado por mis manos. Algunos no consigo recordar casi nada y pienso que debo volver a leerlos. Luego pienso en los que aún no he leído y me debato entre releer y dar una oportunidad a los que están sin estrenar.
No me veo repasando con nostalgia en mi PC el listado de la carpeta de e-Books. Pero tampoco me veía utilizando CD en lugar de vinilos.
El futuro es ya presente.

jueves, 12 de marzo de 2009

El Corazón del Dragón

Un avance para los que se quieran asomar a la sala de al lado:


En una legendaria ciudad, en un reino muy lejano, un joven llega para vivir la aventura de su vida.
El Corazón del Dragón

Una sombra se cierne sobre Tres Colinas. Ambición, traición, brujería, criaturas fantásticas y un amigo incondicional. ¿Podrás resolver el misterio?
Tú eres el héroe
Estás solo, puede que la decisión que tomes salve muchas vidas o que os lleve a un aterrador final, a ti y a tu gremio de luchadores. ¿Huirás o tendrás valor de hacer frente a los enemigos que te acechan? ¿Verdaderamente puedes confiar en tu espada? ¿Podrá un aprendiz de mago ayudarte en tu misión imposible?
Tú tomas las decisiones
¿Existe más de un camino correcto? Sabes que no hay enmienda posible para un error. Legiones de criaturas monstruosas aguardan el momento de atacar. Solo no podrás frenarlas. Necesitas desesperadamente ayuda. ¿A quién puedes acudir cuando la traición se cierne sobre la ciudad?
Estás solo y de ti depende el futuro
Alguna vez te has dicho que nunca debiste alistarte, pero ahora ya no hay marcha atrás. Continua leyendo, medita tus decisiones y salva la ciudad... si es que puedes.
El Corazón del Dragón
Una aventura épica que podrás vivir una y otra vez. Una increíble lucha contra la ambición corrupta que trata de llevar la sombra a la Ciudad de la Luz. Puedes confiar en tu amigo Martín, el mago aprendiz, en tu espada y en tu buena suerte... porque realmente no tienes más. Decide.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Canción de Hielo y Fuego I: Juego de Tronos


Sé que ando un poco tardío y que ya no descubro una novela desconocida. De echo me la recomendaron hace más de ocho años. Pero no ha sido hasta hace poco que me decidí a comprarla.
A pesar de mi ritmo lector habitual, he tardado muy poco, robando minutos al sueño y sufriendo cada madrugón como nunca. Pero... ha sido fascinante.
Os recomiendo que os hagáis con ella de inmediato. Personajes tremendos, escenas increíbles, diálogos ingeniosos, una historia muy buena y una forma de narrar los hechos tan gráfica que avanzas sin querer.
No es el clásico libro de fantasía. Aquí no aparecen elfos ni enanos ni orcos, no influyen joyas mágicas ni anillos ni magos (casi), pero la ambientación y riqueza de la novela hace que te sumerjas en un tremendo chapuzón que te deja ansioso de más.
Yo ya estoy buscando la continuación.
Y estoy de suerte, porque está editada hasta la cuarta entrega, creo. No tendré que esperar a que el maestro George R.R. Martin las escriba. Alguna ventaja tenía que tener andar tardío con CdHyF.

lunes, 9 de marzo de 2009

Cernícalos vs. Ratones

Proponen aumentar la población de cernícalos para acabar sin veneno con los topillos


En la Junta de Castilla y León acaban de descubrir la polvorilla.
Las superpoblaciones de roedores son cíclicas en nuestra sabia naturaleza. Estas explosiones demográficas, por razones matemáticas de reproducción vertiginosa, abundancia de alimento, climas favorables, ausencia de enemigos, etc, se contemplan con un lógico y evidente aumento de los depredadores naturales.
Esa cuenta te la echan en el parvulario y no se equivoca ni uno. Cuanto más alimento más crías puedo sacar adelante. En fin.
Y ahora, toneladas de veneno después, alguien ha descubierto que quizás los cernícalos podrían colaborar a solucionar parte del problema...
Bravo.

Pero el problema es que esa solución no es fulminante, es una solución de futuro y para eso no tenemos paciencia. El problema es que el hábitat de los nuevos cernícalos está deteriorado. El problema es que con cajas-nido solamente no se soluciona el problema. El problema es que sigue habiendo cazadores desaprensivos. El problema es que los roedores tienen comida abundante y temperaturas suaves producidas por las emisiones de nuestras fábricas... ¿Haremos algo para solucionarlo? ¿Se adoptará esta solución para ayudar a salvar las cosechas?


Muchos días, cuando paseo con el guardián Pancho, tengo la gran suerte de ver cernirse cernícalos, ver su rápido vuelo en picado, verles posados o apreciar su cortejo y sus acrobacias. Espero que dentro de unos años, mi pequeño ayudante, cuando pasee a Pancho, tenga la oportunidad de ver estas increíbles imágenes. Porque me echo a temblar cuando leo noticias que relacionan animales con humanos.

Soy pesimista. Será que es lunes.

viernes, 6 de marzo de 2009

Entrevistando a... Andrés Díaz


Últimamente no abundan los parroquianos por El Buen Pozo Sediento. Puede ser que el frío y la lluvia retraigan a mis clientes habituales y no salgan de casa. Puede ser que el crudo invierno detenga en las grandes ciudades las caravanas de comerciantes. Y también puede ser que el mal humor producido por mis achaques de gota les espante, porque he de reconocer que últimamente ladro más de la cuenta. Así que cuando llegó la expedición, como ellos mismos se llamaban, me sorprendió un tanto.
-¿Tendréis habitación y comida para la expedición? –se presentaron.
Casi me da la risa. El local estaba vacío y el silencio imperaba en la sala. Pero el dolor insoportable agrió la carcajada.
La expedición consistía en tres mozalbetes, flacos como galgos, un par de mulas y un hombre de mediana edad, también delgado y que se llamaba a sí mismo Kull. Él era el explorador.
Comieron y bebieron a placer, pues la bolsa del tal Kull tintineaba alegre. Ya al fuego de la chimenea pude comprobar que los zapatos del buen hombre estaban tan gastados que en poco tiempo asomarían los dedos por delante, por abajo o por cualquier otro sitio. Mucho era lo que debía haber andado ese hombre.
El ambiente era tranquilo, para lo que suelen ser las noches de la posada, y muy pocos clientes se habían acercado a beber un cerveza. Kul se apropió de una mesa y desplegó en ella unos cuantos rollos de papel amarillento e instrumentos de medida. Asombrado me acerqué a curiosear y me percaté de que eran mapas.
Al principio de mala gana, aunque después se fue animando, Kull me fue contando detalles de los lugares que había visitado, de los reinos conocidos y de los reinos por conocer, de las tierras inhóspitas más al sur del Colmillo, de los mares embravecidos e ignotos que había surcado para llegar a islas jamás holladas por el hombre, de las extrañas razas de hombres que habitan más allá de las Montañas de la Luna, de los feroces Orcos Calvos que viven en los desiertos de Angtar…
Mis asombrados ojos saltaban de un mapa a otro y de estos al hombrecillo que les había dibujado. Parecía tan poca cosa, armado con una espadita, flaco, con dedos nervudos manchados de tinta. ¿Cómo pudo sobrevivir a tan largos y peligrosos viajes? Pero lo cierto era que no había duda de que había visitado tan recónditos lugares. Sus explicaciones y relatos de lo vivido eran tan ricos y abundantes, sus argumentos tan convincentes que tenía que haberlo sufrido en persona.
Terminamos los pocos clientes y camareros escuchando los relatos de tan ilustre viajero durante buena parte de la velada. Hasta que un súbito achaque me produjo tal dolor que evitar los gritos me resultaba imposible. Fue el propio Kull quien sacó un ungüento, a base de grasa de tigre, según dijo, que me alivió en parte e hizo que pudiera conciliar el sueño.
Cuando desperté, a la mañana siguiente, me encontré pensando en tan peculiar expedición y en lo costoso que debía resultar estar tantos meses de viaje. Aunque algunos señores y reyes pagasen bien por sus planos, costear tantos días se me antojaba gravoso para un simple explorador.
Y en eso estaba yo pensando cuando bajé a la sala. Me la encontré vacía, con las camareras haciendo la limpieza y nadie más. Ahora entiendo cuánto podía durar una bolsa llena si ésta no se abre nunca. Últimamente mis clientes están cogiéndole el gusto a eso de escabullirse sin pagar de la Posada.
Al menos el pie no me dolía en absoluto, ese potingue de tigre es un milagro.

¿Andrés o Kull?
Las dos cosas. Uno para unas, el otro para otras.

¿Por qué elegiste Kull?
Es uno de mis personajes favoritos porque tiene la fuerza y la potencia de cualquier otro personaje howardiano, pero además es en el fondo un personaje trágico y con dudas existenciales. Todos los personajes de Howard son un poco solitarios, pero Kull es de los más solitarios, y eso lo hace muy interesante. No es el típico guerrero que destroza todo lo que se pone por delante. Incluso llega a perdonar al juglar que le critica con saña. Kull es más sabio de lo que parece y por eso me gusta.

Tienes cuatro novelas publicadas hasta la fecha. La última es “El Imperio contra Dios”, háblanos un poco de ella.
“El Imperio contra Dios” trata sobre una gran guerra estelar entre dos superpotencias: un imperio tecnificado y racionalista, y una religión agresiva y fanática. En la novela aparecen diferentes personajes de uno y otro bando, o simplemente neutrales, con muchas motivaciones distintas, que se ven envueltos en el titánico conflicto.
Es una novela de CF al estilo de la vieja “space-opera” de los pulps, es decir, llena de batallas espaciales, épica y mucha, mucha acción, así como el llamado “sentido de la maravilla”. En ella no encontraréis estudios sobre la física o química de los planetas, ni elucubraciones abstractas sobre la mente y el espíritu. Pero sí aventura a raudales. Viendo el rumbo generalista de la CF actual, es una obra “rebelde” y a contra corriente de lo que se suele publicar. Por otra parte, tampoco es una novela superficial, sino una novela “de personajes”, porque me interesa mucho someter a dichos personajes a fuertes tensiones y ver cómo van desarrollándose y reaccionando. También hay profundidad en la novela, pues en ella aparecen ideas filosóficas y religiosas que me parecen interesantes. Pero todo ello en dosis controladas, porque el primer objetivo es hacer disfrutar al lector con una novela que le tenga enganchado de principio a fin y que se lea “de un tirón”. Mi primer objetivo, siempre, es el entretenimiento puro y duro.

¿A qué público va dirigida?
A todo tipo de público, le guste la CF o no, e incluso también está dirigido al que no lea nada de Género Fantástico o CF. Aunque hay acción y sentido de la maravilla a raudales, también hay temas universales como el amor, la política, la religión, que pueden interesar a muchos. Y por otro lado, procuro hacer los personajes creíbles y atractivos, de tal modo que interesen a cualquier tipo de lector, no sólo a los aficionados a la Fantasía o la CF.

Además tienes otras dos, Los Guerreros Sin Rostro y La Maza Sagrada, que narran las aventuras de Skarrion Gunthar. Háblanos un poco de ellas.
Skarrion Gunthar es un personaje que creé por diversión y la verdad es que “se salió de madre”, pronto me di cuenta de que pedía mucho más que unos cuantos relatos de “espadazos”. Necesitaba su propio universo para crecer y desarrollarse. Al principio hice varios relatos cortos sobre el personaje y la novela corta “Los guerreros sin rostro”. Ese material es el que aparece en el libro “Los guerreros sin rostro”. Después, la editorial me pidió otra novela, ya más larga, y de ahí nació “La maza sagrada”, que está compuesta de un solo bloque, el texto que le da título, una novela larga sin relatos de complemento. Skarrion es un aventurero, un viajero impenitente que en un mundo de aceros ofrece sus armas al mejor postor, porque es un mercenario. Pero al mismo tiempo tiene su propio código de honor, del que no alardea, pero que nunca rompe. El mundo en el que se desarrollan las aventuras de Skarrion es una “copia” del nuestro, en épocas pretéritas, así que le vemos en ambientes parecidos al de la Europa medieval, el Mediterráneo, desiertos arábigos o sabanas y junglas africanas. No sólo Skarrion es el protagonista de sus novelas, sino también los lugares que visita y los pueblos en los que está.


¿Habrá continuación de las peripecias de Skarrion Gunthar?
Por ahora la cosa está difícil, porque la crisis económica ha contraído el mercado editorial de una forma alarmante. Habrá que esperar. Pero de una manera u otra, más pronto o más tarde, Skarrion Gunthar volverá para hacer temblar a su propio mundo y a los lectores que le acompañen.

¿Cuánto le debe Skarrion al Conan de Howard?
Mucho. Conan es un personaje perfecto. Dentro de la Espada y Brujería, o Fantasía Heroica, Conan supone la máxima efectividad. Es un personaje carismático, atractivo por sí mismo, honrado, sencillo y sin embargo profundo. Aparte de ser el guerrero bárbaro perfecto, es tan versátil que lo podemos encontrar en todo tipo de ambientes: kozakis, piratas, reinos civilizados, barbarie norteña, desiertos… Ha sido ladrón, bucanero, mercenario, ha estado dentro y fuera de la ley, y como culmen se convierte en rey del más poderoso país de su época. Y todo ello sin perder un punto de credibilidad y solidez (hablo, lógicamente, de los relatos originales de Howard, no de los escritores que con mayor o menor fortuna continuaron la saga). Para un escritor de FH, el personaje de Conan es insuperable, ha marcado un molde, igual que Tolkien marcó el molde para la llamada “High Fantasy”, molde para muchos otros que de un modo u otro han seguido su estela.
Yo no pretendo copiar a Conan, ni imitarle, porque eso sería un fiasco. Pero sería estúpido negar que hay mucho de Conan en Skarrion, porque nació del molde que creó Howard, de ese tipo de historias. Ese molde me encanta y con toda humildad he procurado seguir la estela. Al mismo tiempo procuro que Skarrion tenga su propia identidad y personalidad, que no sea un clon de Conan. Hay cosas en las que se parece a Conan y otras en las que se diferencia. Por ejemplo, nunca llegará a ser rey porque es un vagabundo integral, sólo dejará de viajar cuando se muera. Además, los personajes secundarios a veces parecen más importantes que él, y entonces el foco no está en el guerrero bárbaro, sino en las gentes que va conociendo. Skarrion va cambiando, al principio es más idealista, pero con el tiempo se va volviendo más cínico porque ya está de vuelta de todo.
Y todo ello, claro está, sin perder un ápice de la potencia que debería haber en una historia de FH.

También has publicado “El Camino del Acero”, en 2006. Una novela fantástica autoconclusiva. Cuéntanos más de ella.
Esta novela surgió del amor que siento por la Antigüedad, en concreto sobre la Grecia Antigua. Para este libro creé un mundo fantástico parecido a esa Grecia épica, un tanto idealizada, y procuré describirla no sólo en cuanto a la guerra, sino también en cuanto a sus instituciones, política, filosofía, costumbres y sociedad… El protagonista es un muchacho de nuestro propio mundo y época que aparece, sin saberse cómo, en ese mundo fantástico, en el cuerpo de un gran guerrero. Vivirá muchas aventuras arriesgadas y al mismo tiempo su forma de pensar irá cambiando, desde nuestro punto de vista moderno, al propio de un mundo cruel y sin embargo fascinante. Me interesaba mucho ese choque de culturas, y ver cómo la propia cultura puede cambiar la mente del individuo. Y al mismo tiempo, el protagonista deberá desentrañar el misterio de su estancia en ese entorno fantástico.

Eres un autor con nombre, dentro de las editoriales nacionales. ¿Te cuesta lograr la publicación de tus novelas o nacen ya con la bendición de la editorial que encarga un proyecto?
Nunca nacen con la bendición, tengas o no un nombre. Cada publicación hay que trabajársela, y el trabajo está en el propio libro que presentas. Los editores se juegan su dinero y prestigio y tienen que hilar fino para acertar (más en estos tiempos difíciles), así que miran con lupa los trabajos que le presentan los autores. Lógicamente si hay un nombre detrás es más fácil seguir, pero hay que escribir cada libro pensando que debe ser tan jodidamente bueno que el editor no se permita el lujo de no publicarlo. Sólo así tienes posibilidades de seguir adelante, porque el mercado es duro, sobre todo para los autores españoles. Aunque han cambiado mucho las cosas, el público en general desconfía de un Pérez o un Martínez y por inercia elige a un Smith o un William, aunque no sepa nada ni de éstos o de aquellos. Ante esto no valen las excusas ni los lloriqueos. Sólo cabe la solución de no rendirse jamás, pase lo que pase, y seguir trabajando para que las cosas cambien.

Cuéntanos un poco cómo fueron los comienzos hasta que lograste publicar la primera novela.
Empecé escribiendo muchos relatos y publicándolos en otras tantas webs y fanzines, incluso cuando Internet era una cosa minoritaria (Qué tiempos…). Timun Mas había iniciado una línea de autores españoles, así que le envié la novela corta “Los guerreros sin rostro”. No esperaba tener éxito, pero me contestaron afirmativamente y de ahí siguió el libro de “Los guerreros sin rostro” y luego “La maza sagrada”. Al mismo tiempo seguía escribiendo otro tipo de novelas y probando en muchas otras editoriales. De todo esto salió que Ábaco publicara “El camino del acero” y Equipo Sirius “El Imperio contra Dios”. El que haya publicado cuatro libros no es algo increíble o misterioso, creo simplemente que se trata de escribir y luego enviar a diferentes editoriales, es el método más sencillo y directo y a la larga funciona para todo el mundo.

También has participado con notable éxito en varios comics: “El Espartano” y “La mujer de las sombras”. ¿Dónde los podemos encontrar?
“La mujer de las sombras” me temo que es ya inencontrable. Fue publicado primero en una revista no profesional que yo co-editaba, “Sangre y Acero”, y también fue publicada en un cómic de Fantasía Heroica de Planeta, el año que quedó finalista en los Premios de Cómic Bárbaro. Pero ya ni recuerdo qué cómic era ese.
“El Espartano” puede encontrarse en el catálogo de la editorial Aleta: http://www.aletaediciones.com/Galerias/espartano/galeria_espartano.htm

¿Qué has escrito últimamente y en qué estás trabajando ahora?
Ahora estoy metido en una nueva saga de Fantasía Heroica e intriga, con un aire muy de la Antigüedad, de la que tampoco quiero comentar mucho para no destripar nada.
También tengo en mente volver a guionizar comics, en concreto con Fernando Vicente, alias Nando, un autor español profesional que ya ha publicado sus obras en el extranjero. Será una saga de 4 ó 5 álbumes en un ambiente de Espada y Brujería, más medieval. Esperamos poder llevarla al mercado europeo, es decir, francés, pero por ahora estamos en unas etapas muy tempranas y ya veremos cómo se va desarrollando el proyecto.

¿Habrá alguna publicación tuya próximamente?
En ello estoy. Es bastante probable que en uno o dos años vuelva a aparecer libro mío, pero como ya dije antes ahora el mercado está hecho polvo debido a la coyuntura económica general y las editoriales se reprimen de editar tantas novedades como en años anteriores. Pero más tarde o más temprano la época de vacas flacas terminará y entonces volveremos a coger el ritmo que todos queremos.

Según las últimas estadísticas, el índice de lectura infantil es elevado, pero se ve reducido al llegar a los 13-14 años. ¿Deja de interesar la lectura a los adolescentes?
Es la primera noticia sobre ese tema que tengo. De hecho, yo creo que es al contrario. La literatura juvenil (no exactamente infantil, sino dedicada a un público adolescente) creo que está viviendo un momento glorioso. Sagas como las de “Crepúsculo” o “Harry Potter” han conseguido que millones de niños y adolescentes disfruten leyendo (en mi época de chaval no había las sagas de Fantasía para niños que hay ahora. Qué envidia me dan estos pequeños de la actualidad…).
Creo que la lectura siempre interesa, cuando uno encuentra un libro interesante. Han surgido autores que han revolucionado el mercado de Fantasía para niños y adolescentes y confío en que luego todos esos chicas y chicas sigan leyendo, enganchados a otros libros que les gusten.

¿Qué crees que podemos hacer para fomentar la lectura de los chavales?
No obligarles a leer El Quijote o La Celestina, porque son lecturas para las que no están ni preparados ni motivados y que sólo se disfrutan cuando ya se tiene un bagaje de años en la literatura. Creo que en las escuelas los chavales deberían empezar leyendo Hucleberry Finn o Tom Sawyer, o libros modernos como la saga de Harry Potter. O incluso cómics; ¿por qué no? La cuestión es crear el hábito de lectura en ellos por placer, no por obligación. La literatura debe ser en primer lugar una distracción, una fuente de gozo en sí misma. La palabra misma “Literatura” hace pensar a mucha gente en una disciplina académica, polvorienta, de viejos catedráticos de rostro severo. Pero la Literatura no tiene por qué ser algo trabajoso ni farragoso. Habría que enseñar a los niños que la Literatura es un juego, un disfrute. Los chavales deberían leer obras hechas para entretener y divertir, libros de aventuras y magia, pulps, etc. Y después, en pequeñas dosis, empezar a enseñar la Literatura “con mayúsculas”, la de los clásicos. Pero obligar a chavales de BUP (o el equivalente de ahora) a leer el Quijote y luego hacer un análisis de texto me parece un crimen, porque van a acabar odiando una magnífica obra sólo porque les obligan a leerla cuando no están motivados. No pueden apreciar la maravillosa obra de Cervantes o Quevedo simplemente porque no están preparados para ello. Y de ahí viene mucho del odio hacia la idea de “libro” en sí, como si fuera algo pesado y aburrido. Yo doy la bienvenida a todos esos best-sellers infantiles y juveniles que aparecen como setas. Gracias a ellos los chavales empiezan a leer y son la semilla de los amantes de la Literatura del mañana.

¿Cuántas horas le echas escribiendo al día?
Procuro escribir como mínimo una hora. Lo que pasa es que planifico mucho antes, para no caer en el bloqueo, así que a una hora le saco el mismo partido que a dos o tres de otras épocas.

¿Corriges o reescribes mucho lo que escribes?
No. Creo que se debe hacer una sola corrección porque si uno se envicia con las correcciones, jamás acaba. Siempre hay algo que corregir, aunque lo hayas repasado mil veces. Además, hay que mantener la espontaneidad, dejar que quede “como te salió”, sin quitar o añadir mucho. Esa única corrección debe ser sobre todo para acabar con los errores ortográficos, de expresión, o fallos de trama y argumento, no para cambiar tu estilo. Además, las editores suelen hacer sus correcciones ortográficas y luego tú tienes que repasarlas para dar el visto bueno, así que al menos una más siempre vas a hacer (si te van a publicar la obra). No recomiendo a nadie que se enfangue en correcciones sin fin. Una y no más, Santo Tomás.

Fantasía o CiFi… ¿qué prefieres escribir?
Aventura, ya sea en ambientes de Fantasía o CF. Cambia el envoltorio, pero el fondo es el mismo, sean lasers o espadas. Ambas cosas son Género Fantástico. Pero si hubiera de afinar, prefiero la espada, el acero. Amo la Espada y Brujería.

¿Y leer?
También mi favorito es lo épico, en ambientes “de espadazos”, como suelo decir. Por ejemplo, leo mucho ensayo de historia militar, porque me gusta mucho y además me ayuda a documentarme.
El resto de lecturas, pues de todo un poco: clásicos de Literatura, novela negra, Fantasía, CF… No funciono por géneros, sino de manera intuitiva (supongo que como casi todo el mundo), según me apetezca leer unas cosas u otras.

¿Eres de los que llevan lápiz y papel en el bolsillo por si de repente surge una brillante idea, o de los que cree que recordará esa genial idea y luego la olvida por siempre jamás?
No, no suelo llevar lapiz y papel. De hecho, no suelen ocurrírseme grandes ideas mientras hago la compra, voy al banco u otras labores cotidianas. He leído que hay escritores que funcionan así, pero nunca se me ha ocurrido nada de manera “casual”, en los momentos más insospechados del día. Normalmente hago un trabajo “consciente” y premeditado de creatividad. Suelo empezar cerrando los ojos y pidiéndole a mi subconsciente que me guíe sobre las tramas o argumentos, sólo eso, y después trato de estar en un lugar tranquilo para trabajar sobre ello, normalmente con papel y bolígrafo. No se trata de hacer meditación trascendental o esoterismo extraños, (aunque la meditación con un objetivo es una fantástica manera de buscar soluciones a muchos asuntos, incluido el de escribir un libro), simplemente trato de sacar del fondo de mi mente, del archivo de todo lo que he leído o visto, ideas que me ayuden. Este método siempre funciona: a veces pasan unos minutos y luego de pronto se me empiezan a ocurrir cosas en tropel, sin que pueda parar. Sobre todo veo muchas “imágenes” y escenas, más que argumentos sólidos y ya estructurados, y procuro hilvanarlas para crear una historia.
Lo que suelo hacer es sentarme en una habitación, solo, con papel y bolígrafo, y escribir sin tratar de controlar nada, escribir lo primero que se me ocurra: nombres, esquemas, diálogos, esbozos de tramas o escenas… Puede parecer caótico, pero poco a poco va emergiendo la historia. También puede hacerse sin papel y boli, sólo pensando, o escribiendo en el ordenador, pero yo lo prefiero de esa manera. Prefiero tocar el teclado sólo cuando la historia ya esté totalmente estructurada, pensada y documentada, para evitar los bloqueos. Si te bloqueas lo peor es quedarte mirando la pantalla como un bobo. Es mejor coger papel y boli y escribir lo primero que se te ocurra, sin ideas preconcebidas. De ese modo vuelves a estar “conectado” con tu parte creativa.
Pienso que la creatividad no es algo que venga y vaya al capricho de las musas. Es una función más de nuestra mente, como la memoria, y se puede fortalecer igual, mediante el ejercicio continuado. Maxwell Grant llegó a escribir 28 novelas de La Sombra al año, incluso llegó a escribir novelas en 4 días. Según decía, al principio pensaba que no podría hacerlo, pero se dio cuenta de que cuanto más escribía más fácil le resultaba crear nuevas tramas y argumentos, de hecho no podía ya parar de crear.
Cualquiera puede ser escritor, compositor, publicista, guionista o cualquier otra labor creativa. La gente piensa que estos individuos están “tocados por las musas”, son bohemios, gente rara… En mi opinión, son gente que ha explotado las funciones creativas de su mente. Siempre hay grados y mayor o menor talento, pero todo el mundo, a su manera, puede hacerlo.

¿Quién es la primera persona que lee tus escritos? ¿Sigues sus consejos?
Por regla general no suelo dejárselos a nadie, aunque he hecho alguna excepción con gente en la que confío por fijarse en detalles de trama y argumento que a mí se me pasan. Pero en cuanto al estilo o los argumentos y personajes, no me fío de nadie, sólo sigo mis propias inclinaciones.

¿Cuando escribes lo haces siguiendo un guión previamente establecido o simplemente te sientas y comienzas a teclear lo que va saliendo?
Bueno, sobre esto ya hablé antes. Es fundamental, antes de empezar la primera palabra de la novela, tenerla completamente estructurada, documentada y preparada, hasta el más mínimo detalle. Has de tenerla completamente clara en tu cabeza, sin fisuras. De ese modo sólo tienes que preocuparte de pasarla al papel con tu propio estilo, no de hacer esa labor pesada que ya debes haber hecho antes. Así, disfrutas más. Por supuesto no debes ser excesivamente rígido, a veces la propia novela te “pide” cambios. Debes ser siempre intuitivo y dejar que tu propia mente te guíe. Es como una batalla: hay que tenerlo todo planificado antes de empezar, pero luego ser flexible en el desarrollo. Todo esto contado parece confuso, pero al hacerlo es mucho más sencillo. Como montar en bici.

¿Cómo ves el panorama de la literatura fantástica a nivel nacional?
Bien. Cada vez es más fácil publicar para la gente española, pero eso no quiere decir que sea fácil, sólo “más fácil” que antes. El lector aún tiene un fuerte complejo de inferioridad y piensa que lo extranjero ha de ser mejor por fuerza. Ante eso sólo queda seguir luchando. Ahora hay oportunidades, cosa que antes era muy difícil. Además, Internet permite a la gente publicitarse mejor y más rápidamente, y hay muchas editoriales pequeñas a la que no les importa publicar a gente española, menos conocida.

¿Crees que con el uso de las nuevas tecnologías (blogs, libros electrónicos, etc) se mejorarán las oportunidades para los autores nóveles, desconocidos o nacionales?
Por supuesto. Antaño, uno tenía que publicar en fanzines de fotocopias y su difusión era patética y ridícula, si la comparamos con la Red Universal. Ahora, un escritor puede publicar sus relatos en decenas y decenas de págs. web con un alcance literalmente mundial, y por tanto puede darse a conocer mucho mejor.
En cuanto al libro electrónico, yo prefiero el papel siempre, y el 90% de los lectores también. Pero si ha de venir tendremos que adaptarnos todos a él y sacarle el mejor provecho, no hundirnos en lamentaciones inútiles. Ante las nuevas realidades, uno debe adaptarse a ellas.

¿Qué libro(s) estás leyendo ahora mismo?
Ahora leo mucho cómic europeo, sobre todo cualquier cosa guionizada por Van Hame (junto con el fallecido Charlier, son mis guionistas referentes), pues me enseñan a hacer mis propios guiones. En cuanto a libros, leo periódicamente ensayos sobre la Antigüedad y la Edad Media. Lo último en literatura es la tetralogía vampírica de Crepúsculo, de S. Meyer, que acabo de terminar.

Recomiéndanos un libro imprescindible, uno que no nos podamos perder, el que te llevarías a una isla desierta.
Hay tantos… Para una isla desierta, me llevaría El Quijote y El Buscón, así como La Biblia, y un compendio de toda la obra de Nietzsche. El que nunca me olvidaría sería “Almuric”, de Howard, mi obra favorita de FH.

¿Cuál es el primer libro que recuerdas haber leído de niño?
Los libros de la colección “Alfred Hitchcock y los 3 investigadores”. Me encantaban.

¿Qué prefieres, playa o montaña?
Ante esa pregunta, la montaña.
Pero es que la pregunta es capciosa, jejeje… Odio la playa, pero amo el mar. Y cuanto más solitario, mejor.

¿Un lugar ideal para irte de vacaciones?
Una casa rural en una montaña solitaria, con un camión lleno de libros y un ordenador portátil.

¿Cuál es la última peli que has visto? ¿La recomiendas?
La última que he visto es X-Files: Lo importante es creer, pero no la recomiendo porque me pareció un bodrio. En cine, lo último que fui a ver fue 007: Quantum of solace, que me gustó. No soy muy “cinero”, aunque cuando estrenen Watchmen seré el primero en la cola para entrar.

¿Acero Cimmerio o espada láser?
Acero cimmerio.

¿Sandokán o Spiderman?
Sandokán.

¿Conan o Batman?
Conan.

¿Star Wars o El señor de los anillos?
El Señor de los Anillos.

¿Indio o vaquero?
Blueberry.

¿Tom Sawyer o Harry Potter?
Tom Sawyer, mil veces más. Harry Potter es un soso.

Muchas gracias, Andrés. Eres un experto explorador y un fantástico escritor.

Andrés Díaz Sánchez, Madrid, 1973. Ha estado siempre muy influencíado por los autores clásicos de aventura, ciencia ficción y fantasía. Su andadura literaria comenzó en el mundo amateur, donde participó en numerosas publicaciones con sus relatos y guiones de comic. Su participación como guionista dio sus frutos con la historieta La mujer de las sombras, segundo premio del Certamen de Comics Bárbaros de Planeta de Agostini ( 1999). También fue guionista del comic de Fantasía El Espartano (2004 Aleta Ediciones). Su salto literario profesionalmente llegó con la novela de fantasía Los guerreros sin rostro ( Planeta), a la que siguió La Maza sagrada( Planeta 2006). El camino del acero (Abaco 2006) fue su tercera incursión literaria en el Género Fantástico. El Imperio contra Diós es su cuarta novela y por primera vez aborda el campo de la ciencia-ficción , con enfrentamientos en el espacio e intrigas políticas entre culturas alienígenas , con un cuidado tratamiento de los personajes.