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jueves, 10 de septiembre de 2009

Imaginarios


Los pasados días encontré en La Vieja Raza esta interesante revista.
Aunque es un archivo un poco grande, os recomiendo su descarga.
Especialmente interesante es el artículo/entrevista con las editoriales que publican fantasía. Leyéndolo sube un poco el ánimo, o al menos a mi me lo parece ¿no?

Además encontraréis novedades editoriales, juegos, videojuegos, películas o series...
Una revista muy completa que espero continúe en próximos números con igual calidad.



jueves, 27 de agosto de 2009

Paseos en bicicleta


Siempre que puedo salgo a dar una buena vuelta con mi bici de montaña. No es una bici cara ni super especial, pero fue un regalo que aprecio un montón. No es la bici en sí, ni todo el equipo (ropa, zapatillas, complementos, mochila, etc), es por lo que me permite hacer y sentir.

No soy un gran deportista, he estado en mejor forma, la verdad. Pero sí me gusta desfogarme de vez en cuando y contrarrestar el trabajo sedentario, las horas de estudio, las de sofá, las cañitas, los bocatas de nocilla y los pastelitos.
En cuanto tengo oportunidad, me enfundo mi traje de morcilla de Burgos (el maillot), el casco y las gafas de sol y salgo como un rayo rumbo al campo. Suelo transitar caminos, desde hace unos años las carreteras me dan un poco de miedo, no sea que me atropellen. Por ellos, en las horas de amanecida, o de puesta, puedo oír el sonido del monte, respirar el fresco aire con olor a pino, a campo, sentir la brisa en el rostro y ver sorprendidos animalejos.

Es una gozada. Además, cuando quiero voy más despacio o me paro a observar durante unos minutos el paisaje, a mirar el gracioso deambular de las garzas, el patoso andar de los patos, el rápido paso de un cernícalo sobre mi cabeza, el acechante vuelo de los aguiluchos laguneros, la carrera loca de los conejos, la huida temerosa de los zorros, el rápido vuelo de las golondrinas, el fugaz paso de las perdices, la curiosidad de las cigüeñas, el vuelo de los milanos, abejarucos, jilgueros, verderones, lavanderas, aviones...

Durante el tiempo que aguanto las subidas y bajadas de los caminos, junto al canal o junto al río, me siento bien. Pedaleando recargo pilas, quemo calorías y genero endorfinas. Durante esas horas sonrío, respiro.

Y al llegar a casa, siempre siempre tengo un beso y a mi pequeño superman esperando. Uuuuuuuu tete.

miércoles, 19 de agosto de 2009

No te dejes cremar, déjate devorar

Desde que tu no me quieres,
yo quiero a los animales.
Y al animal que mas quiero
es al buitre carroñero,
es al buitre carroñero.


Eso cantábamos de jovencitos algunos seguidores de Extremoduro. Y eso mismo es lo que ahora predica un grupo ecologista.
Con el lema "No te dejes cremar, déjate devorar", el líder de este grupo ecologista propone alimentar con cadáveres humanos a los animales carroñeros. Esta iniciativa va "mitad en serio, mitad en tono de sarcasmo" nos aclara el líder de la tribu. Menos mal que lo aclara.
El problema está ahí, cierto. Y la campaña no es sino un reclamo de atención. Pero es de mal gusto, de muy mal gusto.

No sé si estos ecologistas piojosos, así te lo digo (que decía la pavita aquella de Tordesillas), no tienen mejores ideas o es que les ha afectado el calor reinante en la península.

Esta es la noticia que he leído esta mañana en El Norte de Castilla, mitad incrédulo mitad sonriente. Ver para creer.

Es cierto que hay un alarmante problema de escasez de alimentos para las aves carroñeras, ante la prohibición de usar los comederos para deshacerse del ganado muerto. Sin ir más lejos, se estima el descenso de buitres de mis queridas Hoces del Riaza en un 33%, principalmente debido a este problema. Pero esta no es la manera de presentar en sociedad un grave problema como este.

Luego nos quejaremos de que no toman en serio las propuestas de los grupos ecologistas, ¿verdad, señor líder de la tribu?

martes, 18 de agosto de 2009

31 noches por Ignacio Escolar

"31 noches es una novela corta por entregas que estoy publicando en Libre, el cuaderno de verano de Público. Los nombres y los lugares que aparecen en la trama son pura ficción, vagamente inspirada en algunas historias reales, que ya está todo inventado porque casi todo ya ha pasado. Espero que os guste."

Así nos presenta Ignacio Escolar su novela 31 noches, a razón de un capítulo diario durante el mes de agosto. Total: 31 capítulos, de los que ya se pueden leer 18.
Una intrigante novela de ficción, puro género negro, en la que nos sumergiremos de lleno en lo más sórdido de la noche madrileña (drogas, matones, polis corruptos, periodistas husmeando...).
Una narración ágil, directa al grano y mordaz. Muy interesante por el momento. Cada día un nuevo capítulo en su blog.
Todo comienza así:
"En el piso del colombiano encontraron dos pistolas, una escopeta recortada, un hacha de carnicero, algo de cocaína, tres teléfonos móviles casi prehistóricos y 19.000 euros en siete fajos de billetes arrugados, escondidos tras un cajetín de la luz. Pero lo que más inquietó a Velasco, lo único que le alteró el pulso, fue una habitación sin ventanas, con todas las paredes, el techo y el suelo forrados de plástico, como el que se usa para proteger los muebles cuando se va a pintar. No había ninguna brocha en la casa. La habitación estaba limpia y completamente vacía, salvo por un cubo.
El cubo estaba lleno de ácido sulfúrico."
No os lo perdáis.

jueves, 13 de agosto de 2009

Un par de pelis

Cine... cine... Me suena. ¿No es ese sitio al que se va a ver películas, comer palomitas y beber pocacola? Creo que sí. La verdad es que hace tanto tiempo de eso que ya casi no lo recuerdo.
Lo que sí he hecho recientemente es ver alguna peli tranquilamente en casa. Como el tiempo escasea y las oportunidades son contadas, hemos depurado el proceso de selección y ha sido un éxito rotundo.
No son estrenos de la cartelera veraniega. Pero si aún no habéis visto este par de películas os recomiendo que no os las perdáis.

Monster.
Una pasada. Increíble la transformación de la angelical Charlize Theron, a la que cuesta reconocer. Una pasada la interpretación y una historia basada en hechos reales que conmueve y que te deja pensativo viendo los créditos finales.

El Hundimiento.
Aterradora. Algo lenta y larga, pero algunas escenas te dejan boquiabierto. Absolutamente recomendable para dar un paso más en el rechazo de totalitarismos e idolatrías nocivas. Toda doctrina que ciegue a la persona hasta el punto de anularla es abominable. No os la perdáis.

A pasar un buen puente de agosto.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Leer en la playa

Esta campaña, organizada por la Federación de Gremios de Editores de España y patrocinada por la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura, desembarca en Castilla y León.
Que no, que no estoy de guasa. Que aquí sí hay playa, vaya, vaya. Fluviales, eso sí, pero playas. Además, se ha extendido a parques en ciudades como León y Salamanca.
Una buena iniciativa que aplaudo (plas, plas, plas).

Leo en sus carteles anunciadores que habrá premios. Libros, pienso yo, incauto de mí. Porque el regalo más lógico de una campaña de fomento de la lectura sería un libro, ¿no?
No sé, en el super, cuando quieren fomentar el queso de tetilla te dan a probar queso de tetilla, no te enseñan una foto de ese exquisito queso o de Pamela Anderson. O cuando quieren fomentar un nuevo producto te lo dan a probar, vamos, digo yo.

Lo que pasa es que en El Buen Pozo Sediento, el tabernero anda algo torpe y no entiende de márquetin. Es mejor regalar 5.000 bolsas para guardar documentos, 5.000 para libros, 5.000 marcapáginas, 5.000 aviones y 10.000 juegos de habilidad.

Libros no. No sea que se los lean.

La inteligente campaña plantea que quien lleve su libro a la playa tenga premio. No sé. Se me ocurre que si se quiere fomentar la lectura se debería incidir en los que NO llevan el libro a la playa. Que los que lo llevan seguro que lo hacen con intención de leerlo.
¿Qué será lo próximo? ¿Una campaña de peinados de moda para calvos? ¿Técnicas para dejar de fumar para no-fumadores?

De todos modos... ¿quién coño puede leer en la playa? Tienes a la rubia de tres toallas más allá en tanga y topless, acompañada por su amiga morena dos tallas más grande que de repente deciden ponerse a jugar a las palas enfrente de ti. Además, tu enano insiste en gatear fuera de la sombra de la sombrilla, en coger los juguetes del niño de al lado, en recolectar todas las colillas/algas, palos/plásticos y demás porquerías que encuentra a su paso, con inteción de catarlo de inmediato. Si es que así no hay quien lea.

Y por cierto, los que dejan las colillitas en la arenita de la playita, se las podían meter por el abujerito del culo. Encendidas.

Campañas pro-lectura sí, oiga, pero lógicas y consecuentes. De todos modos, si vale para algo, pues felicidades por acordarse al menos de hacer una campaña fomentando la lectura.


Uy que bonito, qué es esto... un marcapáginas, pues voy a comprarme un libro para poder usarlo...


martes, 11 de agosto de 2009

Prosofagia nº 3


Me hago eco de la aparición del tercer número de la revista Prosofagia del mes de agosto.

Es el tercer número y en él encontraréis tres interesantes artículos y tres interesantes entrevistas, además de noticias varias sobre libros y eventos literarios.

Una interesante propuesta la que nos hacen estos prosófagos.
Que paséis un buen día. :)

lunes, 10 de agosto de 2009

Agosto

Hace calor. Es verano. Vacaciones, galvana, siesta.
Pero también movimiento. A algunas personas no les sienta bien el verano. A mi sí. Aunque se pase rápido y sea un fugaz periodo que se hace aún más corto por estar el resto del año suspirando por él.
Hace tiempo que no escribo nada por aquí. No es por desgana, es por falta de tiempo.
Estos días, tras recargar pilas en vacaciones, he retomado viejos y nuevos proyectos que tenía aparcados y he comenzado con mucha furia el año que viene.
Sí: el año que viene. Algunos lo dejáis para otoño (inicio de curso, cambo de estación...), otros para enero (año nuevo, vida nueva). Pero yo lo empiezo en verano, después de vacaciones.
Desde hace unos cuantos años, he comprendido que las vacaciones tienen (deben tener) un componente puramente egoísta. El descansar (habitualmente la cabeza) resulta imprescindible. Y el año que no lo hago, acabo pagándolo (caro, por cierto). Y si de paso aprovecho para dormir bien y olvidarme de estrés y problemas, la cuenta me sale redonda: recarga finalizada.
Así, que este mismo verano he preparado más de media docena de concursos (cuentos infantiles), he retomado un olvidado proyecto del que os contaré en breve y he comenzado a hacer cursos, cursos y cursos (dichosas oposiciones). Además estamos rematando alguna cosa en casa (¿esto no se acaba nunca?).
Y por fin parece que tengo casi listo el guión de la novela en la que estoy trabajando, la cual no quiero comenzar a escribir sin saber dónde lleva. Al menos lo tengo todo en mente y mi idea es ir avanzando, aunque sea poquito a poquito.
Llevo dándole vueltas al asunto ya mucho tiempo y he escrito varios relatos ambientados en la novela o desarrollando alguna idea que aparecerá en ella.
Todo comienza así:

"Irviel Nazghiran, férreo Paladín de la Legión de la Luz, Vengador Consagrado, Custodio de la Diosa y máximo exponente de firmeza y lealtad, jamás había dudado hasta ese preciso instante. Mientras montaba observó de reojo a la criatura más bella y dulce que nunca había tenido la fortuna de conocer. Y de inmediato recordó su valor, la pureza de su sangre divina, sus dones ocultos. Un leve suspiro se escapó de sus temblorosos labios. (...)"
Pasad buen verano, que esto se acaba en breve. Y recargad pilas.
PD: el texto forma parte del prólogo, que es a su vez un relato, y está convenientemente registrado en el registro de la propiedad intelectual. Por si las flys.

martes, 28 de julio de 2009

Magia

Hoy no he encontrado ningún artículo curioso en el periodico. Ni he terminado de leer un nuevo libro (lo siento David, pero solo puedo robar unas líneas de tu Urnas al sueño cada noche). Ni he realizado una nueva entrevista (en cartera ya tengo dos o tres). Ni estoy cabreado. Ni he escrito un nuevo relato.
Hoy os hablaré de la magia. Perdón: de la MAGIA. De la de verdad.
Llevo un monton de años, toda mi vida, en realidad, jugando con magos y magia, fantaseando, escribiendo, leyendo... y no sabía lo que era magia.
Pero ahora sí. Va a hacer un año que sé lo que significa magia.
Magia es lo que siento cada vez que llego a casa y mi peque me dice: uuuuuuuu.
Magia es verle crecer dia a dia, verle aprender a hacer los más insignificantes progresos, las más divertidas cucamonas, los más simpáticos gestos, los más mimosos arrumacos, las más pícaras tretas.
Magia es ver cómo un besito de mamá cura el más desconsolado llanto.
Magia es ver la inmediata transformación de diabólico torbellino a dulce angelito en el segundo que tarda en dormirse plácidamente.
Magia es la cara boba de los abuelos, tíos y primos, su sonrisa, su alegría.
Magia es hoy no saber y mañana haberlo aprendido.
Magia es llegar a coger lo que hace una semana no llegaba.
Magia es lo que le libra de los coscorrones más inminentes y de las caidas más inoportunas.
Magia es lo que transforma una travesura en toda una hazaña que comentar.
Magia es lo que ha traído a mi vida.
Magia. MAGIA. ¿Alguien sabe de lo que hablo?
Algunos lo van a experimentar en breve... Bienvenidos a la MAGIA, tíos y reprimos.

miércoles, 8 de julio de 2009

Espada


Imagino que todo buen amante del género fantástico siente admiración por las espadas. Yo, al menos, siento que es el ARMA, con mayúsculas. Toda la mitología, tecnología, técnicas ancestrales de forja, técnicas de combate, etc, que rodean a las espadas me fascinan hasta el punto que todos mis personajes llevarían una espada milenaria forjada en la antigüedad por una civilización perdida con los restos de un extraño metal caído del cielo en un meteorito. O al menos el protagonista. O el protagonista y el malo. Llevarían, digo, salvo que por coherencia, variedad y riqueza haya que armar a los personajes con útiles menores como arcos, lanzas, hachas, mazas, y bisutería variada. Una pena.

Uno de mis escaparates preferidos es el de una tienda local, de género, en la que exhiben espadas (El señor de los anillos, Conan, catanas, etc). Casi siempre son las mismas, pero no puedo dejar de mirarlas. Mis ojos saltan de la empuñadura a la etiqueta del precio... y mi mente no para de hacer cábalas. ¿Cuánto vale un sueño, una ilusión? Pero la jefa no pone buena cara con eso de "tener armas en casa" cuando lo comento y lo dejo caer, así, en bajito, con la boca pequeña.
Algún día me haré con alguna, por fin. Cuando ya no pueda dejar de resistirme. Tal vez ese día me haga el tatuaje que hace tanto tiempo quiero.

Una vez leí que Arturo Pérez Reverte utiliza su sable de húsar como herramienta de inspiración cuando lo blande y cercena de certeros tajos enemigos invisibles en su rincón de trabajo. ¿Blandiré a Andúril algún día mientras imagino las batallitas que escribo? ¿Relampagueará la Llama del Oeste en mi puño mientras juro que me vengaré de mis enemigos y restituiré el honor de mi rey?

Hace poco tuve la oportunidad de practicar durante una hora un esbozo de arte marcial con espada. Algo sencillito, de principiante, el inicio de una forma elemental. Durante una hora gocé como un enano empuñando una espada (una espadita). Y ahora no sólo pienso en hacerme con una espada, sino en aprender a utilizarla. Al menos como un ejercicio de auto complacencia.

Es increíblemente plástico el uso marcial de una espada en oriente, bello, coordinado, equilibrado, terrible, mortífero. El profesor nos explicó algunas de las aplicaciones marciales de los movimientos que realizábamos y me río yo del golpe más brutal de cualquier mandoble medievalero. Qué mala ostia tienen los chinos. Te trinchan y encima debes aplaudir porque lo hacen hasta bonito...
Fue una hora increíble. Una gozada. Me sentí el héroe de la novela, o al menos su ayudante, o al menos un soldado de su ejército. Y no fui el único que la gozó así de todos los que estábamos, que se les veía la carilla...

Otro sueño más, otra ilusión. Tal vez nunca llegue a comprar esa espada que tanto me apetece. Tal vez nunca llegue a aprender a usarla. Y puede que nunca me haga ese tatuaje ni me ponga el pendiente de pirata. Pero la ilusión no se me olvida.
Tampoco pensé que un día escribiría una novela. Ni que tendría un enano adorable en brazos aporreando el teclado supletorio que tengo que colocar a su alcance para que me deje escribir esto. Nunca soñé con llevarlo a la realidad y mira...

Una espada. Brillante acero cimmerio.


¿Por qué no?